El ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay,
Reinaldo Gargano, le envió una carta a su
par brasileño, Celso Amorim, para proponer
un encuentro extraordinario de cancilleres del Mercado
Común del Sur (Mercosur) en caso de que prospere
el eventual aplazamiento de la reunión del
Consejo del Mercado Común (CMC), prevista
originalmente para los días 13, 14 y 15 de
diciembre.
Hace una semana trascendió que Luiz Inácio
Lula Da Silva, presidente pro-tempore del Mercosur,
buscaba correr la fecha del encuentro del órgano
superior del bloque a enero de 2007, debido, fundamentalmente,
a la proximidad de este cónclave con la cumbre
de la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN),
a realizarse el próximo 8 de diciembre en
la ciudad boliviana de Cochabamba.
Gargano sostuvo en la carta que su gobierno hubiera
preferido que la cumbre del CMC se realizara en
tiempo y forma, aunque subrayó que si existe
consenso en el bloque para aplazarla, la agenda
pendiente amerita un encuentro extraordinario para
no dilatar temas urgentes.
Las preocupaciones de Uruguay en este sentido se
refieren a problemas medulares del Mercosur, en
especial aquellos relacionados con las asimetrías
que afectan a los miembros más chicos y que
generan constantes amenazas de rupturas internas.
El gobierno de Tabaré Vázquez también
pretende introducir en esa reunión extraordinaria
el conflicto por la instalación de las plantas
de celulosa, que divide las aguas del río
Uruguay. El último bloqueo del puente internacional
General San Martín, del lado de Gualeguaychú,
paralelo a la XVI Cumbre Iberoamericana que se desarrolló
en Montevideo, puso nuevamente en alerta a las autoridades
uruguayas ante una posible escalada de los cortes
durante la temporada turística de verano.
De hecho, los ambientalistas argentinos están
convocando a nuevas protestas por el arribo del
ministro de Economía, Danilo Astori, a Washington,
donde gestiona con el Banco Mundial (BM) una importante
línea de crédito para la planta de
celulosa que Botnia construye en Fray Bentos.
Antes de partir de Uruguay, Astori aseguró
que ``vamos a entrevistarnos con los integrantes
del directorio del banco, en lo posible con todos
los integrantes. Naturalmente, trataremos de presentar
allí la posición de Uruguay en cuanto
al hecho de que la instalación de Botnia
en el lugar elegido y la asistencia financiera del
Banco Mundial, una vez producido los informes de
impacto ambiental favorables al país, es
innegociable”.
Sin embargo, una comitiva integrada por delegados
de la Asamblea Ciudadana de Gualeguaychú
también llegó a Estados Unidos, pero
en este caso para bloquearle el camino a Astori.
La delegación presentará al titular
del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, una nota con
40 mil firmas para tratar de evitar que el organismo
internacional otorgue el crédito. El texto,
además, sostiene que en caso contrario la
Asamblea hará responsable ``al Banco Mundial
de todas y cada una de las consecuencias económicas,
daños a la salud, al ambiente y a la vida
en general`` que cause la pastera de Botnia.
Al mismo tiempo, el Centro de Estudios de Derechos
Humanos y Ambientales (CEDHA) organizó una
manifestación que se llevará a cabo
este jueves en la plaza ubicada frente a la sede
norteamericana del BM, para lo cual convocaron a
los rioplatenses residentes en Washington. Allí
no sólo se buscará frenar el financiamiento,
sino también denunciar que "los intereses
de la multinacional finlandesa está deteriorando
la histórica hermandad existente entre Argentina
y Uruguay".
En medio de este escenario, ya se encuentra en
Buenos Aires el enviado del rey Juan Carlos de España,
Juan Antonio Yáñez, quien intentará
mediar entre ambos países para facilitar
el diálogo.
En la agenda del embajador figuran encuentros con
altos funcionarios argentinos, entre ellos el canciller
Jorge Taiana, y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández,
para ponerse al tanto de la versión porteña
sobre el conflicto bilateral. Sin embargo, no se
descarta que Yañez también mantenga
un encuentro con el presidente Néstor Kirchner.
Luego el español viajará a Montevideo
para realizar una gira similar, en las que se prevén
entrevistas con el canciller Reinaldo Gargano y
el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández.
La intervención de la corona española
fue solicitada por el gobierno argentino en la última
Cumbre Iberoamericana, con buenas expectativas.
No obstante, dadas las circunstancias actuales,
con Astori y los ambientalistas en Washington y
las postergaciones en torno al Consejo del Mercado
Común, es probable que el avance de Yéñez
en esta primera etapa de las negociaciones sea prácticamente
insignificante.