El
Mercosur y la UE, aún lejos de un acuerdo
Las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea
para llegar a un acuerdo de libre comercio siguen estancadas.
Ayer, la comisaria de Relaciones Exteriores del bloque europeo,
la austríaca Benita Ferrero Waldner, de paso por Buenos
Aires, confirmó que persistían las diferencias.
"Es verdad que no falta tanto, pero faltan puntos muy
importantes", dijo la funcionaria, de 58 años,
durante la VI Conferencia Plenaria "Reforzando la asociación
empresarial Mercosur-UE", realizada en el hotel Ceasar
Park, donde participó de un panel junto con el ministro
de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana.
Ya se había reunido con el presidente Néstor
Kirchner, con la senadora Cristina Kirchner y con el canciller,
minutos antes, en el Palacio San Martín. Las conversaciones
se desarrollaron mientras que en Río de Janeiro se
concretaban contactos entre representantes de ambos bloques
con similares objetivos.
¿Cuáles son las principales trabas para alcanzar
un acuerdo?, preguntó LA NACION a Ferrero Waldner,
y la funcionaria reiteró dos temas que arrastran años
de desencuentros: "Subsidios agrícolas de un lado,
y bienes y servicios de otro. También la integración
del Mercosur". El bloque compuesto por la Argentina,
Brasil, Uruguay y Paraguay reclama la reducción de
esos subsidios que dificultan las exportaciones para el agro,
y la Unión Europea, la disminución de restricciones
arancelarias para exportar bienes y servicios.
"No estoy segura de que vayamos a tener éxito,
pero sí de que vamos a hace todos los esfuerzos",
agregó Ferrero Waldner. Consideró que no existían
elementos nuevos para mejorar la oferta europea en las negociaciones.
Momentos antes, durante la conferencia en la Cancillería,
la comisaria había mencionado a la energía como
un elemento importante de las conversaciones. "Buscamos
incorporar a nuestra agenda la energía a partir de
la eficiencia, la diversificación de fuentes y la seguridad;
con el canciller hablamos de combustibles y de energía
nuclear."
Taiana es optimista. "Queremos llegar al acuerdo no
sólo desde el punto de vista comercial, sino para la
promoción de inversiones. Pero no nos conformaremos
con cualquier acuerdo. Necesitamos una vocación de
integración como la que vivió Europa, en el
marco del crecimiento y la distribución."
"Altos costos"
Antonio Estrany y Gendre, copresidente del Mercosur European
Unión Business Forum, pidió un rápido
y buen desenlace. "Necesitamos un acuerdo. Exhortamos
a los gobiernos a la reanudación, lo antes que se pueda.
Se necesita también un acuerdo interregional, que abarque
a sectores que el convenio multilateral no abarca, y permite
entrar en un campo más diverso", dijo.
Luis Mira Amaral, también co- presidente, fue más
terminante: "Recomendamos a los poderes de la Unión
Europea y el Mercosur llegar a un muy buen acuerdo. De lo
contrario, deberemos pagar altos costos".
Un puente con la Unión Europea
a través de Italia
El Mercosur e Italia acordaron comenzar a trabajar en una
serie de iniciativas para mejorar la integración con
la Unión Europea (UE), particularmente en áreas
donde se pueda volcar la experiencia europea. El argentino
Carlos "Chacho" Alvarez, titular del Comité
de Representantes del Mercosur, se reunió el viernes
pasado en Montevideo con Donato Di Santo, secretario de Asuntos
Exteriores de Italia, país que por primera vez participa
invitado a la Cumbre Iberoamericana.
Di Santo dijo, tras la reunión con Alvarez, que el
gobierno italiano del primer ministro Romano Prodi se propone
"impulsar y priorizar las relaciones con América
latina, que han sido descuidadas en los últimos años".
Alvarez, por su parte, definió como estratégico
para el Mercosur el desarrollo de una relación más
directa con la Unión Europea. El encuentro con Di Santo,
designado recientemente por su país para llevar adelante
las relaciones con América latina, se produjo en la
embajada de Italia en Montevideo. También estuvo presente
el secretario técnico del Mercosur, el paraguayo José
Buttner.
Di Santo anunció el interés de Italia por retomar
y profundizar las relaciones con América del Sur y
muy especialmente con el Mercosur, al que Alvarez consideró
fortalecido "en términos estratégicos con
la incorporación de Venezuela", que le confiere
una gran autonomía en materia energética. "Ahora
[el Mercosur] cuenta con las tres economías más
grandes de Sudamérica y se vuelve un atractivo mercado
de inversión", aseguró. El funcionario
italiano expresó la necesidad de darle un impulso político
a las negociaciones sobre el acuerdo Unión Europea-Mercosur.
La soja alcanzó el precio más
alto en dos años y medio
La soja, el principal producto de exportación del
país, alcanzó ayer su precio más alto
desde mayo de 2004: en el mercado de Rosario, se cotizó
a 605 pesos la tonelada, tres pesos más que el viernes.
Aunque todavía está lejos del récord
de la era posconvertibilidad -llegó a 717 pesos por
tonelada, el 22 de enero de 2004-, la oleaginosa presenta
una tendencia firme, que acompaña la evolución
del precio en las principales plazas internacionales (ver
página 7).
El dato adquiere más relevancia si se tiene en cuenta
que el complejo sojero es el principal sector exportador y,
consecuentemente, generador de divisas para el país.
La Argentina es el tercer productor y exportador mundial de
soja en poroto y el mayor proveedor global de harinas y aceites
derivados de la oleaginosa.
Así, el dato también es una buena noticia para
el Gobierno, ya que recaudará más por las retenciones
a las exportaciones: las ventas externas de porotos de soja
están gravadas con un 23,5%, mientras que la tasa para
aceites y harinas es del 20%.
Según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística
y Censos (Indec), en el primer semestre de este año
las ventas al exterior de este producto alcanzaron los 4483,7
millones de dólares, un incremento del 10,7 por ciento
respecto del mismo período del año anterior.
Para los agricultores, el récord alcanzado ayer es
una razón más para seguir sembrando soja. De
acuerdo con proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario,
la implantación podría llegar a los 16,1 millones
de toneladas (800.000 hectáreas más que en la
campaña anterior), de las cuales ya se implantó
un 15 por ciento.
Si bien todavía no hay una estimación oficial
de producción, para el Departamento de Agricultura
de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés),
la nueva campaña argentina llegaría a los 41,3
millones de toneladas, mientras que la Asociación de
la Cadena de la Soja Argentina (Acsoja) espera que el piso
se ubique en 43 millones de toneladas.
Diferencias
A diferencia del trigo y del maíz, que presentan este
año grandes restricciones en la oferta, en la soja
no se observan razones claras que expliquen el comportamiento
alcista de sus precios. Es más: la supercosecha que
está levantándose en los Estados Unidos (primer
productor mundial) y el consecuente mayor volumen del grano
disponible en el mundo llevarían a esperar bajas en
las cotizaciones.
No obstante, la intervención de los fondos de inversión
en los mercados internacionales y la nueva demanda para abastecer
la producción de biodiésel explicarían
la situación. En el mediano plazo, quienes siguen los
mercados observan una fuerte pelea por la superficie de siembra
entre soja y maíz en Estados Unidos.
En la próxima campaña la soja podría
perder espacio en favor del maíz, altamente demandado
por el auge de la industria del etanol en toda América
del Norte.
"Mientras que en trigo y en maíz la relación
stock/consumo (es decir, el volumen del stock de una campaña
que queda para atender la demanda de la siguiente) está
en los niveles más bajos de los últimos años,
en soja ese índice se ubica alrededor del 30 por ciento",
afirmó Ricardo Negri, economista de la Asociación
Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación
Agrícola (Aacrea), que anticipa una "gran volatilidad
en el nivel de precios internacionales".
Para el analista Ricardo Baccarin, de la corredora de granos
Panagrícola, en el mercado local "la capacidad
instalada de molienda es muy grande y los exportadores están
privilegiando moler antes que no comprar y dejar de trabajar".
De hecho, según un informe de la Secretaría
de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (Sagpya),
las exportaciones de granos de soja registraron en agosto
último una caída del 44,5 por ciento respecto
del mismo mes del año pasado, por el aumento de la
molienda local. En agosto de este año, el procesamiento
creció el 6,6 por ciento respecto del mismo mes de
2005.
Los valores internacionales de los granos, que ya son una
gran inyección de optimismo para el campo, están
provocando una menor oferta en el mercado por parte de los
agricultores. Sentados sobre su producción, confían
en que los precios sigan subiendo y meditan cuál es
el mejor momento para vender.
Los productores argentinos, que por la prolongada sequía
que afectó a varias zonas no pudieron sembrar maíz
o girasol, se pasaron directamente a la soja, el último
cultivo posible del año.
Los valores actuales también favorecerán el
crecimiento del área sembrada en Brasil -donde la naturaleza
asegura mayor tiempo para tomar la decisión-, lo que
terminaría desembocando en una cosecha récord
en América del Sur.
La firmeza que registran los precios del maíz, mientras
tanto, permitiría una buena rotación de los
cultivos y alejaría el fantasma de una "sojización"
de la agricultura.
Aprobó el BID créditos por
1000 millones de dólares
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) otorgará
una serie de préstamos por unos US$ 1000 millones,
entre los que se destaca uno por 725 millones para la construcción
de una red eléctrica de alta tensión para el
norte del país.
El presidente del BID, Luis Moreno, participó ayer
de la firma de este último crédito con el presidente
Néstor Kirchner en la Casa de Gobierno. Se trata del
financiamiento del Programa de Transmisión Eléctrica
del Norte Grande, región que integran nueve provincias.
Del acto, desarrollado en el salón Sur, también
participaron los ministros de Economía, Felisa Miceli,
y de Planificación, Julio De Vido, y los gobernadores
de Corrientes, Santiago del Estero, Salta, Jujuy y Tucumán.
El programa, que consiste en el tendido de una línea
de transmisión eléctrica que vincula las regiones
Noreste y Noroeste y la ampliación de estaciones transformadoras,
asciende a 725 millones, de los cuales el BID aportará
580 millones y el resto surgirá del Tesoro nacional.
La obra abarcará las provincias de Catamarca, Corrientes,
Chaco, Formosa, Jujuy, Misiones, Tucumán, Salta y Santiago
del Estero.
El ministro De Vido destacó la importancia del programa
que busca "integrar la región y satisfacer la
demanda de energía eléctrica en la zona".
Indicó que la iniciativa contempla obras hídricas
y viales, y el Gasoducto del Noreste.
Frente a los problemas que se presentan en materia de oferta
energética, De Vido dijo que el "nuevo desafío
es trabajar en la diversificación de la matriz energética
argentina, apoyando desde el Gobierno proyectos privados en
biocombustible y energía eólica, por caso procurando
financiamiento del Banco Mundial".
Moreno señaló que lo que tienen de importante
estos créditos "es que son para pensar en la Argentina
del futuro, con un gran anillo de transmisión eléctrica
por el país". La Argentina, según Moreno,
"es un país muy importante para el BID y estoy
muy entusiasmado en la inmensa capacidad que tenemos de accionar,
no sólo en el nivel federal, sino también con
las provincias".
"El BID ha estado con la Argentina siempre, en las épocas
de bonanzas y en las de crisis", destacó el presidente
del organismo multilateral de crédito.
Previamente, Moreno mantuvo un almuerzo de trabajo de unos
90 minutos en el Palacio de Hacienda con Miceli; los secretarios
de Política Económica y de Finanzas, Oscar Tangelson
y Alfredo Mac Lauhglin, respectivamente; la subsecretaria
de Financiamiento, Alejandra Scharf, y el director nacional
de Proyectos con Organismos Internacionales de Crédito,
Gerardo Hita.
En esa reunión, pidió apoyo para el plan de
condonación de deudas a los países más
pobres de la región (Haití, Bolivia, Nicaragua
y Honduras) por un total de 3500 millones de dólares,
que se tratará la semana próxima en Washington.
Como accionista fuerte del BID, la Argentina tiene una postura
de cautela, ya que no apoya un perdón incondicional,
sino una refinanciación con plazos muy largos y tasas
subsidiadas. Según los funcionarios nacionales, el
país ya realizó condonaciones a esos países
en forma bilateral y, además, no quiere generar "incentivos"
para la reincidencia de esas situaciones en el futuro.
Además, se dialogó sobre la reforma que Moreno
impulsa para agilizar la gestión del BID. "La
Argentina es un miembro clave para el éxito de ese
cambio", indicó una fuente.
Por otro lado, se otorgó un crédito de US$
50 millones para la industria vitivinícola y hoy se
firmarán otros dos: uno por 50 millones para un programa
satelital y de 410 millones para programas sociales, divididos
entre Buenos Aires y Córdoba.
Reclamo por las Malvinas
El canciller Jorge Taiana expresó ayer a la comisaria
de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE),
Benita Ferrero Waldner, el malestar del Gobierno por la inclusión
de las islas Malvinas como parte del bloque europeo.
La inclusión de las Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich
del Sur en la lista de los "países y territorios
de ultramar" a los que se aplica el tratado por el que
se establece la Constitución para Europa, manifestó
el canciller, "no se compadece con la existencia de una
disputa de soberanía entre la República Argentina
y el Reino Unido". Taiana pidió que se utilizara
la "doble denominación" para referirse a
los archipiélagos hasta tanto no se solucione el diferendo.
Por otra parte, Ferrero Wladner firmó con el presidente
Néstor Kirchner un convenio para impulsar el fortalecimiento
del sistema de protección de los derechos humanos.
El proyecto implica el desembolso de 5 millones de euros por
parte de la UE para la apertura de ocho observatorios sobre
esa materia en el interior.
Además, la funcionaria expresó su apoyo a la
política de derechos humanos del Gobierno. "La
Argentina va encaminada a superar con justicia los dolorosos
hechos del pasado y a paliar la situación de violaciones
de los derechos humanos resultantes de la grave crisis económica
que vivió en los últimos años",
dijo la representante de la UE en una conferencia de prensa
que compartió con el ministro de Justicia y Derechos
Humanos, Alberto Iribarne, al término de la audiencia
con Kirchner.
Ortega volvería al poder en Nicaragua
MANAGUA.– El líder sandinista y ex presidente
Daniel Ortega estaba a un paso de confirmar su regreso al
poder en Nicaragua después de 16 años: con el
61,8 por ciento de los votos escrutados se encaminaba a un
triunfo en primera vuelta, al imponerse con el 38,59% sobre
su rival de derecha Eduardo Montealegre, que lograba el 30,94
por ciento.
Los petardos y cánticos de los militantes sandinistas
sonaban anoche en Managua, la capital, al difundirse los últimos
resultados, al cabo de una jornada de incertidumbre –por
causa del excesivamente lento escrutinio– que mantuvo
en vilo al país. A última hora de ayer todavía
no se conocían los resultados definitivos, que se esperan
para hoy. Montealegre, al igual que el resto de los candidatos
que compitieron en los comicios de anteayer, se resistía
a reconocer su derrota.
El regreso de Ortega representa, en principio, un giro a
la izquierda de otro país de América latina
y se espera que cause malestar en Estados Unidos. Si bien
el gobierno de George W. Bush aún no se pronunció
sobre el resultado, había manifestado su rechazo a
un posible retorno del ex guerrillero, cercano al presidente
venezolano, Hugo Chávez.
La diferencia entre Ortega y Montealegre, de casi ocho puntos,
le auguraba al sandinista un triunfo en primera vuelta. Para
evitar ir a un ballottage -que le hubiera resultado adverso-
necesita un 40 por ciento de los votos o al menos un 35 por
ciento y una diferencia superior a 5 puntos sobre el segundo.
Y si bien aún queda por escrutarse casi el 40 por ciento
de los votos, la tendencia sería irreversible.
Además, un triunfo de Ortega fue también el
resultado que arrojaron los conteos rápidos de votos
que realizaron anteayer dos ONG locales. El del Grupo Cívico
Etica y Transparencia dijo que el ex presidente obtuvo un
38,5 por ciento frente al 29,5 por ciento de Montealegre.
Según el estudio del Instituto para el Desarrollo y
la Democracia (Ipade), el sandinista alcanzó un 39
por ciento de los sufragios frente a un 32 por ciento de su
rival liberal.
Pese a su firme ventaja, Ortega ayer optó por mantener
la prudencia y evitar el triunfalismo. "Quiero dejar
claro que nosotros, cumpliendo con la ley, seguimos esperando
los resultados oficiales del Consejo Supremo Electoral y,
por lo tanto, el Frente Sandinista de Liberación Nacional
seguirá esperando hasta que den esos resultados para
que se pueda establecer con toda claridad quién será
el próximo presidente", dijo.
Por su parte, Montealegre advirtió que no reconocería
la derrota hasta que el último de los votos fuese contado.
La figura de Ortega, que sucedería al presidente Enrique
Bolaños, causa una notoria división entre los
nicaragüenses, ya que mientras algunos lo idolatran y
lo consideran el defensor de los pobres, muchos otros recuerdan
con espanto los años en que gobernó el país,
durante la década del 80.
Su revolución de corte marxista estatizó la
banca, eliminó la economía de mercado y censuró
a la prensa, entre otros, además de enfrentarse a la
guerrilla de los "contras" (financiada por Estados
Unidos), en una guerra civil que causó 30.000 muertos
y dejó al país dividido y en bancarrota.
Luego de la jornada electoral de la que participó
más del 70 por ciento de los nicaragüenses, el
día de ayer transcurrió en medio de la incertidumbre
causada por la demora del CSE en difundir las cifras oficiales
de las elecciones.
Durante la madrugada había emitido un boletín
con un 14% de las mesas escrutadas, que ubicaba a los candidatos
en las mismas posiciones, aunque con cifras diferentes.
Desde la mañana temprano, los canales de televisión
-que continuaban con maratónicas transmisiones que
habían comenzado el día anterior- recibían
las llamadas de los oyentes, que expresaban las más
diversas inquietudes. Reinaba un clima de confusión,
y mientras unos llamaban a la calma y pedían esperar
más resultados oficiales otros proclamaban la victoria
de Ortega.
Festejos precoces
Miles de simpatizantes sandinistas con banderas y fotos del
candidato ya habían salido a festejar en las calles
de Managua en la madrugada de ayer. Cuando se conocieron los
primeros resultados oficiales, salieron a celebrar, agitando
banderas, con bombos, platillos y hasta una trompeta, mientras
improvisaban bailes en las calles.
"Voté a Ortega porque queremos un cambio. En
los últimos años las cosas empeoraron, aunque
no hubo un bloqueo ni una guerra como le tocó a Daniel.
Aunque no sean sandinistas la gente votó por Daniel,
porque quieren un cambio en el sistema", aseguró,
eufórico, Luis Alberto López, un ingeniero agrónomo
de 45 años.
Durante el día, la ciudad estaba muy tranquila y mostraba
un movimiento mucho menor que el que se registra un lunes,
señalaban los lugareños. Había poca gente
en las calles y se podía percibir un clima de tensión
y preocupación ante la incertidumbre electoral.
"Están todos calladitos, dentro de las casas,
esperando los resultados. Nadie se imaginaba que fuera a ganar,
esperábamos que ganara Montealegre", confesó
Francis Blancuzzy, un ama de casa de 24 años que era
una de las pocas personas en el shopping Metrocentro ayer
al mediodía.
La confusión se hizo aún mayor para los nicaragüenses,
ya que desde la mañana el partido de Montealegre (Alianza
Liberal Nicaragüense) y el del candidato José
Rizo (Partido Liberal Constitucionalista, que quedó
tercero, con el 22,93%), aseguraban que, según los
datos que manejaban, cada uno de ellos, respectivamente, iría
a una segunda vuelta con Ortega.
Al cierre de esta edición, los candidatos liberales
aún no habían admitido la derrota ni comentado
los últimos resultados oficiales, con más del
60 por ciento de los votos escrutados. Rizo incluso denunció
irregularidades, a pesar de que los miles de observadores
que fiscalizaron la elección no reportaron anomalías
de peso.
Crecen las críticas a la condena
a muerte de Saddam
PARIS.- Un día después de que un tribunal iraquí
condenó al ex dictador Saddam Hussein a morir en la
horca, ayer se multiplicaron las críticas desde distintos
gobiernos a esta decisión, así como las advertencias
sobre la posibilidad de que el veredicto exacerbe la violencia
en ese país, sumido en una incipiente guerra civil.
En efecto, la condena a muerte dictada contra el ex mandatario,
llamada en un principio a cerrar un capítulo oscuro
de la historia de Irak, pareció acentuar las divisiones
en el país árabe, azotado por una sangrienta
espiral de violencia.
En un indicador de estas divisiones, la mayoría chiita
del país, oprimida durante el régimen de Saddam,
continuó ayer con sus celebraciones por la condena,
vista como una revancha frente al dominio sunnita. En cambio,
en los bastiones sunnitas, donde continuaron las protestas,
se respiraban furia y desesperación ante el destino
que le aguarda a Saddam.
El ex presidente fue sentenciado anteayer a la pena de muerte
por su papel en la matanza de 148 chiitas en el pueblo de
Dujail, llevada a cabo después de un fallido intento
de asesinato en su contra, en 1982. Los abogados del ex dictador
iniciaron ayer los procedimientos para la apelación,
un proceso que no tiene límite de tiempo. El fiscal
del caso, Jaafar al-Mussawi, dijo que el tribunal de apelaciones
emitirá su decisión en enero o febrero próximos.
Si se ratifica la decisión tomada en primera instancia,
el plazo para ejecutar a Saddam será de 30 días.
Las autoridades de Italia y Francia pidieron ayer en París
que no se ejecutara a Saddam. El canciller italiano, Massimo
D Alema, señaló que sería "inaceptable"
la ejecución del mandatario derrocado y agregó
que, "además de la cuestión ética",
una decisión de este tipo "podría también
llevar a Irak a una auténtica guerra civil".
"Aun en un caso tan dramático como [el de] Saddam
Hussein, todavía pensamos que la pena de muerte no
debe ponerse en práctica", dijo, por su parte,
el premier italiano, Romano Prodi. En ese sentido, el canciller
francés, Philippe Douste-Blazy, recordó que
la Unión Europea (UE) se opone a la pena de muerte.
"Por razones puramente éticas, Saddam Hussein
no debería sufrir la pena de muerte", dijo. "También
tienen que pensar que la situación en Irak es excesivamente
preocupante y que estamos al borde de una guerra civil",
agregó.
El gobierno de Finlandia, que tiene la presidencia rotativa
de la UE, había recordado anteayer que el bloque se
opone a la pena de muerte.
También en Londres, el primer ministro Tony Blair
se manifestó contrario a la pena capital, pero dijo
que ése era un tema que tenían que decidir los
iraquíes. "Estamos en contra de la pena de muerte,
sea Saddam u otra persona", dijo Blair, que, sin embargo,
aclaró que le parecía justo que el ex dictador
pagara por sus crímenes. Con sus palabras, Blair, un
aliado clave del presidente George W. Bush, quiso evitar las
críticas al tribunal que sentenció a Saddam
y que es respaldado por Estados Unidos.
"Un crimen"
Desde el Vaticano, el cardenal Renato Raffaele Martino, presidente
del Pontificio Colegio de Justicia y Paz, dijo que esperaba
que Saddam no fuera ajusticiado porque la "pena de muerte
es un crimen".
En tanto, en Irak, miles de personas salieron a las calles
de las ciudades chiitas y kurdas para seguir los festejos
iniciados anteayer. La atmósfera era distinta en las
ciudades sunnitas, donde continuaron las protestas de manifestantes
que cantaban: "Sacrificaremos nuestras almas por ti,
Saddam".
El ex dictador deberá sentarse hoy de nuevo en el
banquillo de los acusados, esta vez para responder a la acusación
de "genocidio", por la matanza de más de
180.000 kurdos entre 1987 y 1988.
Fidel Castro, cada vez más lejos
de volver al gobierno
LA HABANA.- Mientras los cubanos se preparan para cumplir
sus primeros 100 días sin Fidel Castro en el poder,
el canciller de la isla, Felipe Pérez Roque, advirtió
ayer que el mandatario probablemente no vuelva a tomar las
riendas del país a principios de diciembre, como estaba
previsto.
Pérez Roque dijo durante una entrevista con la agencia
AP que la recuperación de Castro "avanza",
pero aclaró que aún no existe la garantía
de que esté totalmente restablecido para participar
en las celebraciones por su 80° cumpleaños, previstas
para el 2 de diciembre próximo.
Si bien Castro cumplió 80 años el 13 de agosto
pasado, las autoridades cubanas decidieron aplazar los festejos,
después de que el mandatario fuera sometido sorpresivamente
a una operación por problemas intestinales, a fines
de julio pasado.
El 31 de ese mes, Castro delegó temporalmente el poder,
por primera vez en más de cuatro décadas, en
su hermano y ministro de Defensa, Raúl Castro. Esta
decisión provocó conmoción y especulaciones
sobre su salud en todo el mundo. La verdad sólo la
conocen el propio presidente y su círculo más
íntimo. Incluso las autoridades estadounidenses admiten
que no tienen modo de confirmar si Castro sufre un cáncer
terminal, como señaló la revista Time .
El líder cubano no aparece en público desde
el 26 de julio pasado. El gobierno de la isla maneja todo
lo relativo a su enfermedad como un secreto de Estado y sólo
se limitó a publicar esporádicamente algunos
videos y fotografías que lo muestran convaleciente.
En el último video, divulgado por la televisión
local el 28 de octubre pasado, el líder cubano, con
mejor aspecto pero todavía demacrado y con movimientos
torpes, salió personalmente al paso de los insistentes
rumores sobre su supuesto empeoramiento. "Ahora vamos
a ver qué dicen, ahora tendrán que resucitarme",
dijo.
Pérez Roque había afirmado en septiembre pasado
que se esperaba que Fidel Castro estuviera en condiciones
de regresar a cumplir plenamente sus funciones a comienzos
de diciembre, algo que ayer pareció descartar. El retorno
del presidente al poder "será cuando tenga que
ser", dijo el canciller.
Según el funcionario, quienes pensaron que la revolución
iba a colapsar sin Fidel Castro al mando se dieron cuenta
de que todo funciona de forma normal.
Incertidumbre
De hecho, los primeros 100 días sin Fidel Castro,
que se cumplirán mañana, no parecen haber cambiado
demasiado la vida diaria de los cubanos. Pero en un país
cuyo gobierno estuvo durante tanto tiempo ligado a la figura
de su máximo líder, la incertidumbre sobre el
futuro se extiende inevitablemente.
Por su parte, Raúl Castro, de perfil mucho más
bajo que su hermano, se dedicó en estos meses a impulsar
una campaña anticorrupción y a ejercer de anfitrión
en la Cumbre del Movimiento de No Alineados, que se celebró
en La Habana en septiembre. Además, se ha volcado a
preparar el gran desfile militar previsto para el 2 de diciembre,
que conmemorará el 50° aniversario de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias y en el que se debía celebrar
el 80° cumpleaños de su hermano.
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