Una
empresa brasileña compraría Aceros Bragado
SANTIAGO, Chile.– La industria siderúrgica tiende
a concentrarse en el mundo y la Argentina no está al
margen de la ola de compras.
Durante el 47° Congreso del Instituto Latinoamericano
del Fierro y el Acero (Ilafa) volvió a tomar cuerpo
la versión de la venta de Aceros Bragado a la brasileña
Gerdau en una cifra cercana a los US$ 150 millones. Si la
operación finalmente se concreta, el mercado del hierro
redondo (el que se utiliza para la construcción) quedaría
en manos extranjeras.
La siderúrgica Gerdau ya tiene un pie en la Argentina
desde 1998, cuando compró Sipar Aceros (ubicada en
Rosario) y desde hace tiempo negocia con la familia Piero
–también dueños de los colchones que llevan
esa marca y de la Petroquímica Río Tercero–
para quedarse con Aceros Bragado.
"Estamos trabajando para concretar en esa operación,
pero ahora depende de la familia", dijo Germano Gerdau
Johannpeter, uno de los dueños de la empresa brasileña.
"Aún no hay nada cerrado, pero la operación
está más cerca", reveló una fuente
que conoce de cerca la negociación.
Con la firma de la familia Piero y Sipar, Gerdau pasaría
a tener alrededor del 45% del hierro para la construcción.
Acindar, que fue comprada a la familia Acevedo por la brasileña
Belgo Mineira, tiene un 55% del mercado local. Apenas quedaría
en manos argentinas Aceros Zapla, una compañía
del grupo Taselli, que tiene una participación en el
mercado de no más del 5 por ciento.
La concentración en la industria fue otro de los temas
que surgió en la reunión empresarial. De hecho,
Daniel Novegil, CEO de Ternium, en su ponencia se refirió
a este fenómeno global. Según sus cifras, las
10 empresas más grandes del mundo en la industria del
acero representan un 28% del total del mercado, mientras que
en otras industrias la concentración es mucho mayor.
Y explicó:
"En la industria del mineral de hierro las tres empresas
más grandes tienen un 57% del mercado, y en la automotriz
las siete compañías líderes manejan el
72% del mercado. En nuestro sector aún hay muy poca
integración y creo que eso va a aumentar", dijo
el hasta ayer presidente de Ilafa.
El nuevo presidente de la entidad, el chileno Roberto de
Andraca, presidente de la Compañía de Aceros
del Pacífico (CAP), dijo al respecto que "es necesario
que haya una concentración mayor, pero no sólo
comprándonos entre nosotros. Sin embargo, en América
latina hay pequeñas industrias que pueden llegar a
ser parte de grupos grandes".
Ayer, varios empresarios argentinos daban la operación
por cerrada. "El problema es que existe una cuestión
sucesoria en la familia vendedora. Arreglado ese problema,
la operación se cierra", sostuvo un metalúrgico
argentino. Aceros Bragado facturó el año pasado
unos US$ 80 millones y este año estima la posibilidad
de elevar la cifra a cerca de US$ 150 millones.
Cambios de manos
Acindar y el Grupo Gerdau pasarían a controlar el
mercado. Siderar –del Grupo Techint–, el otro
gran productor de acero, se especializa en laminados planos
y no redondos.
Los cambios de mano de las empresas locales fueron comidilla
de los pasillos de la conferencia de Ilafa. Sucede que Belgo
Mineira es una subsidiaria de Acelor Mittal, una compañía
de capitales indios con sede en Londres. De hecho, estos días
de congreso, se notó la ausencia de ejecutivos brasileños
y argentinos. ¿El motivo? Una reunión corporativa
en Londres convocada por los ejecutivos indios.
"De ahora en más, la estructura de Acindar se
manejará afuera. Habrá una división de
tres negocios: aceros largo, planos y especiales. Todos tendrán
que reportar a un ejecutivo extranjero", dijo un ejecutivo
siderúrgico presente en el Congreso.
Las barras de hierro redondo son un insumo de vital importancia
para la construcción y se encarecieron un 300% desde
la salida de la convertibilidad, según el Instituto
Nacional de Estadística y Censos (Indec). La suba,
que es explicada por los empresarios del sector como una resultante
de los precios internacionales del acero, disparó una
investigación de la Comisión Nacional de Defensa
de la Competencia, por posibles "prácticas anticompetitivas"
que pudieran estar ejerciendo presión sobre los precios.
Queremos que Bolivia sea miembro pleno
de Mercosur
El canciller Celso Amorím dijo ayer que a Brasil le
agradaría que Bolivia ingrese al Mercosur como miembro
pleno, es decir con el mismo estatus que los socios fundadores
Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y el recientemente incorporado,
Venezuela.
"Eso traería sólo ventajas para Bolivia",
dijo Amorím tras subrayar que habría negociaciones
que lleven en cuenta los distintos grados de desarrollo de
los miembros del grupo con el eventual nuevo socio.
El presidente boliviano Evo Morales será uno de los
participantes de la reunión cumbre del bloque, en diciembre
en Brasilia, pero Amorím no precisó si una invitación
formal de ingreso se le extendería en esa ocasión.
Generalmente las invitaciones ocurren sólo cuando
las conversaciones han avanzado lo suficiente como para dar
por segura la participación de un nuevo socio. Eso
no ha ocurrido aún con Bolivia.
Amorím subrayó que el sábado último
se dio un "paso importante" cuando la gigante petrolera
brasileña Petrobrás suscribió nuevos
contratos con Bolivia para continuar operando en ese país.
"Hay todavía problemas difíciles para
resolver, tal vez el precio del gas. Pero también hay
una fórmula en el contrato. Ciertamente vamos a ayudar
a resolverlos", dijo. Agregó que el gasoducto
tendido entre los dos países es viable solamente con
el precio del gas en un cierto nivel. "Encima de ese
precio, el proyecto se vuelve inviable", dijo.
El canciller subrayó que la política externa
de Brasil había sido refrendada por la gran mayoría
de los brasileños, y que las dificultades que surgieron
con Bolivia habían afectado a las élites de
Brasil, "acostumbradas a ser duras con los débiles
y flexibles con los fuertes".
Amorim dijo no saber si seguirá en el cargo en el
nuevo gobierno de Lula, pero aseguró que la intención
del presidente es dar prioridad a América del Sur.
“Sea quien sea el ministro, el presidente ya decidió
profundizar la política exterior y mirar cada vez más
a América del Sur”, afirmó el canciller.
Apenas reelecto el domingo, Lula hizo hincapié en
exaltar su “pasión” por el Mercosur. “Brasil
y Argentina tienen la responsabilidad de ayudar a los países
más pobres”, dijo Lula. “Nunca tuvimos
una relación tan fuerte con Argentina”, afirmó
Lula sobre su vecino. “Los argentinos saben que precisan
de nosotros y nosotros sabemos que necesitamos de ellos”,
agregó.
Su asesor en política internacional, Marco Aurelio
García, afirmó que atender a los países
más débiles, especialmente los sudamericanos,
estará al tope de la agenda diplomática de Lula.
“En política externa vamos a acelerar nuestras
iniciativas en favor de la integración sudamericana,
de mejorar el clima interno del Mercosur, beneficiar a los
países más asimétricos que tienen una
economía más frágil”, declaró
a la cadena Venezolana de TV. |