La
actividad industrial crecio 7,6% en 2006
El organismo difundió los datos del Estimador Mensual
de la Industria (EMI) y confirmó que durante agosto
la actividad fabril subió el 0,1 en relación
a julio, y acumuló desde enero un crecimiento del 7,6
por ciento.
La información ampliada destacó que "los
fondos que las firmas prevén captar durante setiembre
se destinará en un 32 por ciento a la compra de insumos,
17,1 a la financiación de exportaciones, 15 por ciento
a la inversiones en ejecución, y 10,7 por ciento a
la financiación de clientes, entre otros destinos.
En cuanto a las necesidades de crédito, las opiniones
están repartidas, ya que mientras el 77,8 por ciento
no espera cambios significativos respecto de agosto, el 13,3
anticipa un aumento y el 8,9 una disminución.
El mes pasado, la industria fue uno de los principales motores
de la inversión que, según la consultora de
Orlando Ferreres, fue el récord de la década.
De acuerdo al informe privado, en agosto se invirtieron 4.580
millones de dólares, lo que implica un incremento de
543 millones con respecto a julio "y es el valor más
alto de la década".
Según Ferreres "es remarcable el 5,6 por ciento
de crecimiento mensual que mostró la inversión
en términos desestacionalizados, alcanzando así
el 23,3 por ciento del PBI".
La inversión en maquinaria y equipos fue el principal
factor de crecimiento en la inversión, con un alza,
en términos desestacionalizados del 8,7 por ciento
mensual.
Desde el Palacio de Hacienda se destaca la continuidad del
crecimiento "difuso", puesto que de las 12 ramas
que componen la industria, 11 mostraron crecimiento, siendo
la rama Papel y Cartón la única que tuvo un
descenso del 0,9 por ciento.
"Este proceso da mayor robustez al sector industrial
y consolida su posición de largo plazo", agregaron
las fuentes. Además, la utilización de la capacidad
instalada (UCI) se ubicó en el 72,8 por ciento, por
debajo al registrado durante igual mes de 2005 y estabilizándose
por debajo del 73 por ciento.
Como en meses anteriores, la industria automotriz continuó
liderando las subas con el 33,9 por ciento interanual, un
sector que viene ganando lugar en la exportación, y
que sólo ocupa el 60 por ciento de su capacidad instalada.
Reservas recuperadas
La Argentina recuperó ayer el nivel de reservas internacionales
que poseía a comienzos de año, antes del pago
total de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El anuncio lo realizaron la ministra de Economía,
Felisa Miceli, y el presidente del Banco Central, Martín
Redrado, en una breve rueda informativa. Ese ente había
informado minutos antes que sus reservas ya sumaban los US$
28.125 millones, una cifra levemente superior a los 28.078
millones que poseía el 2 de enero, la jornada previa
a que se hiciera efectivo el pago de 9530 millones al FMI.
Nadie explicó el salto de US$ 114 millones de un día
a otro (pasaron de 28.011 a 28.125 millones). "En un
mundo donde hoy no existe prestamista de última instancia,
las reservas son el principal seguro que puede tener un país",
dijo Redrado al oficializar la novedad y antes de descartar,
al responder una consulta, que el Gobierno vuelva a apelar
a las reservas para cancelar alguna otra deuda.
La recuperación se debió a la activa intervención
cambiaria del BCRA, que le sirvió además para
mantener el peso en su mínimo respecto del dólar
de los últimos 42 meses.
Redrado aclaró que la acumulación de reservas
fue gradual, siguiendo "criterios de responsabilidad
y prudencia monetaria".
El maíz se negoció con
precios en baja
Las bajas registradas en la Bolsa de Chicago y las importantes
compras realizadas anteayer en la plaza local posibilitaron
el cierre negativo de los precios del maíz en el mercado
disponible argentino.
Por tonelada de maíz con entrega inmediata la demanda
pagó $ 300 en Bahía Blanca y $ 270 en Necochea,
$ 5 por debajo de los valores vigentes el martes. En Lima,
Rosario, San Lorenzo y San Martín el cereal se negoció
a $ 280, con una pérdida de dos pesos. La caída
fue de $ 4 en Punta Alvear, donde los interesados propusieron
$ 278.
El maíz nuevo se negoció a US$ 92 en Bahía
Blanca y a US$ 87 en Necochea, con bajas de un dólar.
El retroceso fue de US$ 2 en General Lagos, donde el grano
grueso se vendió a US$ 88 por tonelada.
En el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba) las
posiciones diciembre y abril del maíz perdieron US$
1 y cerraron con ajustes de US$ 92 y 88,60 por tonelada.
Las pizarras de Chicago mostraron bajas de US$ 2,06 y 1,97
sobre los contratos diciembre y marzo del maíz, cuyos
ajustes fueron de US$ 99,90 y 105,41 por tonelada. El avance
de la cosecha y una toma de ganancias de los fondos de inversión
generaron la tendencia negativa de las cotizaciones.
Subas para la soja
La necesidad de las fábricas sostuvo ayer los precios
de la soja pese al retroceso de los precios en la Bolsa de
Chicago. Por tonelada disponible se pagaron $ 525 en San Martín,
$ 3 más que anteayer. El mismo valor se ofreció
en General Lagos, Timbúes, Ricardone, San Lorenzo y
Villa Gobernador Gálvez, aunque es esas terminales
implicó mejoras de $ 5. Igual ganancia se registró
en Bahía Blanca, donde la oleaginosa se negoció
a $ 520 por tonelada.
Con entrega en mayo, la soja nuevo se cotizó a US$
166 por tonelada en Timbúes, mientras que la mercadería
con entrega en junio se cotizó a US$ 167 por tonelada,
sin cambios.
En Chicago, los contratos noviembre y enero de la soja resignaron
US$ 1,56 y 1,65, en tanto que sus ajustes resultaron de US$
199,34 y 204,48 por tonelada. La perspectiva de una gran cosecha
estadounidense y la tranquilidad de la demanda movilizaron
a los fondos de inversión a actuar ayer como activos
vendedores.
Respecto del trigo, ayer los exportadores pagaron $ 365 por
tonelada en San Martín, $ 5 más que anteayer.
En el resto de las terminales el cereal se negoció
sin cambios, dado que la demanda ofreció $ 360 en Rosario
y San Martín; $ 350 en Bahía Blanca, y $ 335
en Necochea.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó que los
molinos propusieron entre $ 335 y $ 400 por tonelada de trigo,
según la calidad y la procedencia de la mercadería.
El trigo nuevo se negoció a US$ 122 en San Martín
y General Lagos, y a US$ 116 en Necochea, sin cambios. En
Bahía Blanca los compradores ofrecieron US$ 120 por
tonelada de trigo con entrega en febrero.
Por último, el girasol se cotizó ayer a $ 565
por tonelada en Rosario, Ricardone, General Deheza y Cañuelas;
a $ 560 en Junín; a $ 555 en General Villegas, y a
$ 550 en Trenque Lauquen, Bahía Blanca, y Necochea,
sin cambios.
El girasol nuevo, con entrega en febrero y marzo, se negoció
a US$ 180 por tonelada en Rosario.
Insisten en unificar mercados
El presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV),
Narciso Muñoz, aprovechó ayer la platea de especialistas
que le facilitó el Mercado Abierto Electrónico
(MAE) para convocar a los distintos actores del mercado de
capitales a que aúnen esfuerzos en pos de alumbrar
próximamente un mercado "unificado de futuros",
como paso previo a la unificación progresiva del resto
de los sistemas y plazas.
"¿Qué deberíamos hacer en nuestro
país, en nuestro mercado de valores, para afrontar
el desafío de crecer y no desaparecer? Juntar fuerzas,
unir a todos los participantes para darle al mercado el impulso
de expansión", dijo Muñoz, al disertar
durante el almuerzo de la Conferencia Anual sobre Mercado
de Capitales, que se desarrolló ayer en el Alvear Palace.
Entre quienes lo escucharon había autoridades y representantes
de bancos, AFJP, fondos de inversión y distintos mercados,
como el Rofex, el Mercado de Valores (Merval) y la Bolsa de
Rosario, por citar algunos.
La unificación de las operaciones es un viejo anhelo
de los gobiernos que, sucesivamente, tropezó con los
intereses de las entidades y el escaso aporte que el Estado
hizo para conseguir lo que propugnaba desde el discurso.
El modelo de discusión que planteó ayer Muñoz
innova en poner en primer plano la discusión de un
mercado de futuros (de monedas, commodities, pero sobre todo
de tasas de interés), para ayudar al desarrollo de
la cada vez más insignificante plaza local y crear
una opción concreta de financiamiento para inversiones
en la economía real.
Pero en la apuesta por alumbrar ese mercado esta vez parecen
coincidir la CNV y el BCRA, que en breve dará a conocer
un proyecto de ley de netting , un instrumento que permitirá
dar previsibilidad jurídica a las operaciones que se
pacten a futuro.
Inquietud en los países vecinos
LA PAZ (EFE).- El creciente nivel de tensión y conflictividad
que experimenta Bolivia desde hace por lo menos un mes preocupa
cada vez más a los países limítrofes,
cuyas inquietudes abarcan un amplio espectro: desde los manejos
poco claros del recurso gasífero, pasando por la instalación
de bases militares fronterizas impulsadas por Venezuela, hasta
la posibilidad extrema de que se desate una guerra civil en
el país andino.
Este último escenario, el más temido de todos,
podría preocupar especialmente a la Argentina, que,
según un informe presentado ante la cancillería
argentina, podría recibir entre 600.000 y un millón
de refugiados bolivianos si estallara un conflicto armado
entre el Oriente y el Altiplano.
El estudio preparado por el Grupo de Apoyo a las Colectividades
Extranjeras de la Argentina, difundido por algunos medios
argentinos, causó profunda impresión entre los
bolivianos. En sus páginas advierte que existe un 56
por ciento de probabilidades de que estalle una guerra civil
en Bolivia a raíz del conflicto suscitado por las políticas
de gestión de la tierra y recursos energéticos,
y que tal cifra indica una posibilidad alta de conflicto.
Para estimar ese porcentaje se utilizó el sistema Collier-Hoeffer,
basado en la experiencia de 161 países entre 1960 y
1990, una forma de medición que suele ser utilizada
por las empresas norteamericanas a la hora de estimar riesgos
en distintos países.
La presentación del informe llevó al propio
vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, a
descartar públicamente que su país pueda vivir
una guerra civil. Pero ayer, justamente, el Comando en Jefe
de las Fuerzas Armadas de Bolivia anunció que el general
Marcelo Antezana, que había advertido el fin de semana
pasado sobre el peligro de un conflicto de este tipo, será
procesado por un tribunal castrense. El militar -jefe de las
fuerzas armadas bolivianas hasta hace meses- cuestionaba las
discrepancias, hasta ahora insalvables, entre los bloques
políticos en la Asamblea Constituyente, que ha postergado
el inicio de la redacción del texto de la nueva Carta
Magna.
La situación de Bolivia tiene repercusión en
Brasil e, incluso, se convirtió en uno de los principales
temas de la campaña para los comicios generales del
domingo próximo.
La crisis ha servido a la oposición y a la prensa
para atacar al presidente brasileño, Luiz Inacio Lula
da Silva, por su supuesta "debilidad" respecto del
gobierno de su "amigo" Evo Morales en el tema del
gas.
Los adversarios de Lula lo acusan de no defender adecuadamente
los intereses de la petrolera estatal Petrobras, en vilo tras
la nacionalización decretada por Morales, ni de los
consumidores brasileños de gas boliviano.
El miedo de los brasileños
Bolivia abastece cerca del 70 por ciento de las necesidades
de gas natural del estado de San Pablo, el motor de la economía
del país, y en promedio el 50 por ciento del mercado
brasileño de hidrocarburos.
Según la oposición, Bolivia espera que pasen
las elecciones para aumentar los precios del combustible,
lo que afectaría a millones de brasileños y
elevaría los índices de inflación.
En Perú, los empresarios vinculados con la minería
y los hidrocarburos han criticado duramente las propuestas
nacionalistas bolivianas, dado que afectaron directamente
a la empresa peruana Graña y Montero. En cambio, el
líder de la oposición peruana, el ex comandante
nacionalista Ollanta Humala, comparte con Morales su rechazo
del Tratado de Libre Comercio (TLC), firmado con Estados Unidos,
y la necesidad de redactar una nueva Constitución en
Perú, tal y como se está haciendo en Bolivia.
En Paraguay, la situación boliviana es seguida con
suma atención, ya que a la crisis interna del vecino
país se ha sumado el anuncio de la instalación
de bases militares bolivianas con la cooperación de
Venezuela, a unos 200 kilómetros de la frontera guaraní.
La crisis "es realmente preocupante porque se pone en
evidencia una clara ingobernabilidad de Bolivia, pese a tener
un gobierno con origen legítimo", afirmó
el vicepresidente de la Comisión de Relaciones Exteriores
del Senado, Juan Carlos Ramírez Montalbetti.
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