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Es así, que el presidente de Venezuela,
Hugo Chávez, y el presidente de Argentina,
Néstor Kirchner hablaron ante los mandatarios
congregados en la sede del organismo en Nueva York.
Del mismo modo, varios mandatarios latinoamericanos
efectuaron sus respectivos discursos.
El primero en disertar fue el mandatario caribeño,
quien en su alocución resaltó el derecho
de su país a acceder a un sillón en
el Consejo de Seguridad de la ONU, al cual Estados
Unidos está intentando boicotear de manera
agresiva.
Es por eso que Chávez recordó que
el Mercosur, así como los países los
del G-77, el Movimiento de los No Alineados (NOAL),
el Comunidad del Caribe (Caricom), la Liga Árabe
y casi toda África, además de Rusia
y China manifestaron su apoyo a la candidatura,
gesto que el Jefe de Estado venezolano agradeció
en gran medida.
A su vez, el sudamericano reiteró el llamado
hecho el año pasado en ese mismo foro mundial
para refundar las Naciones Unidas, al proponer cuatro
lineamientos básicos.
El primero, insta a la expansión del Consejo
de Seguridad, para lo cual insistió en la
necesidad de hacerlo con los puestos permanentes
y no permanentes. El segundo, recalcó en
la aplicación de métodos eficaces
y transparentes para la solución de conflictos.
El tercero, demanda la supresión inmediata
del poder de veto en las decisiones del Consejo
de Seguridad, Y el cuarto, es un llamado a fortalecer
las funciones del Secretario General de la ONU.
Seguidamente, en una rueda de prensa ofrecida desde
la sede el organismo, Chávez advirtió
que “este plan es inviable, porque basta que
se levante la mano del imperio (Estados Unidos)
para poner el veto y trabar cualquier intento de
la más mínima reforma o refundación”.
Horas más tarde, el turno fue del mandatario
argentino, quien basó su discurso principalmente
es los logros de su país, en cuanto a derechos
humanos y la paulatina recuperación económica.
En ese sentido, Kirchner destacó la creación
del Consejo de Derechos Humanos, y manifestó
esperar “que la Asamblea General pueda adoptar
este importante instrumento a la brevedad, en el
curso de este período de sesiones”.
El mandatario austral, también se refirió
al llamado “terrorismo global”, condenando
actos terroristas, pero advirtiendo que si en la
lucha contra ese fenómeno “se recurre
a una violación global de los derechos humanos,
el único victorioso en esa lucha será
el terrorismo”.
En el ámbito económico, el Jefe de
Estado argentino fue muy crítico hacia el
Fondo Monetario Internacional (FMI). “Creemos
que cada país tiene el derecho a buscar su
propio modelo de desarrollo sin condicionamientos
externos”, subrayó el mandatario.
Y para concluir, Kirchner también abogó
por un mundo multipolar manifestando que “con
sus limitaciones, es la solución multilateral,
son los trabajosos procesos de negociación,
el mejor camino, la mejor alternativa”.
A esto, se suma la intervención del día
martes del presidente de Bolivia, Evo Morales y
la del presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da
Silva.
Morales demandó ante la Asamblea, su apoyo
para despenalizar la hoja de coca por ser una expresión
de la cultura andina "que, lamentablemente,
ha sido desvirtuada por el narcotráfico".
Evo le planteó a Estados Unidos una alianza
real en la lucha contra el narcotráfico.
Aunque aclaró que Bolivia no aceptará
políticas antinarcóticos que signifiquen
la dominación y el sometimiento de su país.
Por su parte, Lula hizo un llamado en favor de
un sistema "justo" de comercio internacional.
Además reclamó un papel para países,
que no forman parte del grupo de las superpotencias
ni se encuentran en la región, en el proceso
de paz de Medio Oriente.
En su discurso, el mandatario carioca reconoció
que el futuro de su país está "conectado"
al de sus vecinos, en particular aquellos que forman
el Mercosur.
Y agregó que “el manejo apropiado
de estos asuntos, necesita de la confianza en soluciones
negociadas a nivel multilateral".
Para esto, y focalizando el debate dentro de la
Asamblea General de la ONU, los temas más
destacados son sin lugar a duda la reestructuración
o refundación del organismo.
Lo que planteó Chávez en su alocución
no es una idea individual, sino una necesidad fundamental
para los cambios a los que el mundo se dirige, si
es que realmente se apunta a conformar un mundo
multilateral.
En primer lugar, la ampliación de los miembros
permanentes del Consejo de Seguridad se tiene que
dar en el marco de una verdadera democracia dentro
del ente mundial. Ya que hasta el momento, los cinco
miembros actuales y con derecho a veto (Estados
Unidos, Rusia, China, Francia y Gran Bretaña),
en definitiva son los que toman las decisiones finales
en cuanto a temas con cierta densidad.
Afganistán, Irak, el Líbano, Palestina,
son ejemplos claros donde el letargo de la entidad,
y la poca capacidad de reacción para evitar
la proliferación de la violencia y muerte
fue mas que evidente.
Esto sin lugar a dudas porque el mundo contemporáneo
esta, de algún modo, regido por la unilateralidad
de Estados Unidos, que utiliza a la ONU cuando le
es conveniente, y otras veces actúa por fuera
de ella.
Es así que el día martes, de manera
autocrítica, aunque un poco tarde, el Secretario
General de la ONU, Kofi Annan, reconoció
estas afirmaciones en lo que fue su último
discurso de apertura del plenario mundial.
Los cambios profundos son necesarios para salvar
a la tan golpeada ONU. En el mundo de hoy existen
nuevos actores que piden ser escuchados, y abogan
con contar con los mismos derechos que los más
grandes.
En el orbe existen seis continentes, 192 países
miembros en la ONU, ¿por qué solo
cinco de ellos deciden por sobre el resto? ¿Por
qué Africa, Latinoamérica, o los países
musulmanes no tienen asiento en el Consejo de Seguridad
permanente?
En este marco, el papel del Mercosur es fundamental,
más allá de concepciones individuales,
el bloque regional necesita un asiento permanente
en el Consejo de Seguridad, y las políticas
y decisiones comunes harán esto posible es
pos de una mayor representación mundial.