De
Vido se reune en Nueva York con empresarios
El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido,
estuvo en la reunión con el presidente paraguayo Nicanor
Duarte Frutos y se reunirá hoy con más de 50
empresarios, en su gran mayoría norteamericanos, ante
quienes expondrá sobre el crecimiento de la economía
argentina.
El encuentro será en el hotel Waldorf Astoria y las
empresas que asistirán al desayuno fueron convocadas
por la organización "Bussines Council For Internacional
Understangin".
Por su parte, el intendente de San Isidro, el radical "K"
Gustavo Posse, afirmó hoy que Argentina tiene respecto
a Malvinas y otros temas una "política exterior
con una línea" de "muchísimos años",
que debe sostenerse cada vez que un primer mandatario asiste
a una Asamblea General de la ONU.
Finalmente, Posse sostuvo que "en cuanto a la labor de
contacto con los empresarios", la delegación argentina
trabajará con el fin de "dar todas las condiciones
para reveer las seguridades del caso a los inversionistas,
respecto de un país que está mostrando cómo
sale de la inmensa crisis".
"Nadie toca la campanita si está en quiebra. No
te llaman a tocar la campanita", destacó el representante
argentino ante las Naciones Unidas, César Mayoral,
al asegurar que la presencia del presidente Néstor
Kirchner en la apertura de negocios de la Bolsa de Nueva York
"es un acto formal" que tiene como objetivo "indicar
al mundo que la Argentina ha vuelto a los mercados internacionales".
En cuanto a la actividad del primer mandatario argentino en
la ciudad estadounidense, Mayoral mencionó los temas
que forman parte de la "agenda internacional", entre
los que citó "la reforma del consejo de seguridad,
el medio ambiente, la pobreza, el desarrollo y la cooperación",
y agregó que "Luego se referirá a la situación
interna, como hacen todos los jefes de Estado".
"Son cuatro días que hay que aprovechar muy bien
para demostrar donde está la Argentina y cuáles
son los objetivos que tiene el gobierno de la Argentina para
los próximos meses", concluyó Mayoral.
Felisa Miceli, contra la reforma del FMI
La propuesta para ampliar la cuota de participación
de esos cuatro países fue aprobada con un 90,6 por
ciento de votos a favor, aunque el bloque sudamericano votó
masivamente, con la única deserción de Chile,
contra la reforma.
Inclusive, los países del Mercosur acordaron la formación
de un Fondo Monetario Regional (FMR), que será alimentado
con sus propias reservas y que en el futuro les permitirá
superar las crisis coyunturales de liquidez sin recurrir al
FMI.
Los ministros de la Argentina, Brasil, Egipto y la India manifestaron
ayer su oposición a la resolución enviada por
la junta directiva de gobernadores del FMI en relación
con la distribución de cuotas y votos dentro del organismo
e instaron a buscar una fórmula "simple y transparente"
para abordar la cuestión.
El comunicado conjunto fue firmado por los ministros Felisa
Miceli, de la Argentina: Guido Mantega, de Brasil: Boutros
Ghali, de Egipto, y Palaniappan Chidambaram, de India, que
lideraron la oposición a la propuesta.
Los países del G-24 se comprometieron en apoyar un
paquete de reformas en relación con la cuota y representatividad
del FMI, "en línea con la evolución de
la economía global" en pos del aumento de la participación
de los países en desarrollo.
Tras reconocer que apoyan el aumento de las cuotas a México,
China, Corea del Sur y Turquía, el G-24 indicó
que lo que aparece como una segunda instancia de voto, "no
avanza en la legitimidad del fondo, dado que algunos países
en desarrollo obtendrán aumentos por la reducción
de la participación de otros países en desarrollo
que igualmente se lo merecen".
El grupo instó a un "genuino intento de trabajar
en una fórmula simple y transparente que refleje la
situación de las economías de los países
y que proteja la posición de países de bajos
ingresos".
Indignado, Lula ya no cree en Freud
Lula ya no cree en Freud. El presidente brasileño,
Luiz Inácio Lula da Silva, aceptó ayer por la
mañana la renuncia de uno de sus asistentes directos,
Freud Godoy, contra quien pesa la sospecha de haber participado
en el intento de chantaje en perjuicio de uno de los líderes
de la oposición, José Serra. Al entender que
su viejo colaborador había “quebrado la confianza”
dispensada, el mandatario aceptó la salida de su cargo
en el área de seguridad. Lula y Godoy se conocían
desde sus tiempos de militancia en el Partido de los Trabajadores
(PT).
“Indignado”, según la descripción
de uno de sus ministros, Lula dejó Brasilia con destino
a Nueva York, donde hoy pronunciará el discurso inaugural
de la Asamblea de las Naciones Unidas. Por la tarde, Freud
Godoy, campera desaliñada y barba de varios días,
llegó a la sede de la policía federal en San
Pablo, donde declaró a los reporteros que se alejó
del gobierno provisoriamente, hasta que se esclarezcan los
hechos. Fue sometido a un careo con Gedimar Pereira Pasos,
preso en esa sede policial desde el viernes, cuando lo sorprendieron
con 1,7 millón de reales (800 mil dólares) que
serían destinados a la compra de un video, un DVD y
fotos.
El dossier, según se pudo ver en Internet, muestra
en circunstancias comprometedoras al candidato al gobierno
de San Pablo José Serra. Durante sus gestión
como ministro de Salud del ex presidente Fernando Henrique
Cardoso (1994-2002), Serra habría apadrinado una red
de negocios turbios, que sigue delinquiendo, la llamada “mafia
de los chupasangres”. Hay 72 parlamentarios actualmente
inculpados por el hecho que salpica, y mucho, a Serra.
Desde el viernes el foco de las investigaciones se desplazó
del ex ministro hacia la cuadrilla que integrarían
Freud Godoy, Gedimar Pereira y otros, como Luiz Antonio Vedoin,
el empresario que vendió al Estado ambulancias sobrefacturadas
durante este y el anterior gobierno.
El candidato presidencial socialdemócrata, Geraldo
Alckmin, que hasta hace una semana parecía políticamente
desahuciado, embistió contra su rival y postulante
a la reelección, Lula da Silva. Alckmin entiende que
este escándalo reafirma la naturaleza corrupta del
actual gobierno: “Son hechos reincidentes, pero este
es más grave todavía, porque involucra a un
asesor de la presidencia”.
Los presidentes del Partido de la Socialdemocracia Brasileña
(PSDB) y del conservador Partido del Frente Liberal (PFL)
se apersonaron ante el Tribunal Superior Electoral para solicitar
la impugnación de la candidatura de Lula. Según
Tasso Jereisatti y Jorge Bornhausen, hay firmes indicios de
que el dinero para pagar el maletín de informaciones
vino desde el gobierno.
El presidente del PT, Ricardo Berzoini, afirmó que
su agrupación nada tiene que ver con los hechos y sembró
dudas sobre una conspiración, interesada en “convulsionar”
una campaña en la que Lula marcha con holgada ventaja.
Oficialistas y opositores se preguntan, a un tiempo, si este
nuevo escándalo logrará lo que los anteriores
no pudieron: hacer mella en la popularidad presidencial. En
el último año y medio el mandatario logró
sobrevivir a una secuencia de hechos y denuncias graves en
los que cayeron sus principales ministros y la cúpula
petista. A doce días de los comicios, todos aguardan
expectantes lo que surja en las encuestas de esta semana.
La Casa Blanca condena pero no mira su
propio ombligo
A pesar de ser el país con mayor consumo de droga
en el mundo, el gobierno de Estados Unidos criticó
a Venezuela y a Bolivia por su accionar en la lucha contra
el narcotráfico. En un informe titulado "Determinación
anual del presidente sobre los países productores y
países de tránsito del narcotráfico”,
la Casa Blanca calificó como fracasos a las políticas
que llevan a adelante ambos países.
En el caso de Venezuela, el informe destaca que "fracasó
manifiestamente a la hora de cumplir las obligaciones contraídas
en los acuerdos internacionales antidrogas y de adoptar las
medidas contempladas en la ley de Estados Unidos".
Pese a esta calificación, se aclara que “el
presidente de Estados Unidos, George Bush, decidió
mantener los programas de ayuda a las instituciones democráticas,
a proyectos de desarrollo comunitarios y al refuerzo del sistema
político partidista de Venezuela". Esto se debe
a que el informe anual prevé sanciones, como la quita
de ayudas económicas o militares, a los países
que no colaboren con la lucha contra el narcotráfico.
Cabe recordar que el presidente venezolano, Hugo Chávez,
acusó de espionaje a la Dirección Antidrogas
de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) y
puso fin a la cooperación con la agencia estadounidense.
Esto, en el marco de serias denuncias contra las acciones
del gobierno de George Bush, que fue acusado de recopilar
material de inteligencia contra Venezuela, y abrir una oficina
con esos fines.
Asimismo, el gobierno de Estados Unidos llamó la atención
sobre "las políticas de Bolivia, que han permitido
la expansión del cultivo de coca y que han restringido
en gran medida su erradicación". La Casa Blanca
entiende que el gobierno del presidente Evo Morales intensificó
la lucha contra la intercepción e incautación
de drogas, pero no en prohibir su producción.
El presidente boliviano (líder cocalero desde la primera
hora) declaró hace algunos días, en la cumbre
de los países no alineados, que pretende que la hoja
de coca sea retirada de la lista de estupefacientes de la
Organización de las Naciones Unidas (ONU). Esto se
debe que su consumo está sujeto a tradiciones culturales,
medicinales, e incluso religiosas en el país del altiplano.
Sin embargo, la defensa del cultivo de la hoja de coca, no
implica de ninguna manera la aceptación de su producción
para generar otras sustancias como la cocaína. De hecho,
Evo Morales está buscando reducir las hectáreas
de cultivo y lleva adelante una férrea campaña
en contra del narcotráfico.
Así lo indicó el vocero del gobierno, Hilder
Sejas, que manifestó que “Bolivia espera cumplir
con la meta norteamericana de 5.000 hectáreas de cultivos
de coca erradicados para este año. En lo que va del
2006, dijo, han sido eliminadas unas 3.600 hectáreas.”
Mientras Estados Unidos emprende una campaña condenatoria
a varios países de Latinoamérica por su supuesta
colaboración con la producción o la circulación
de drogas, las estadísticas lo siguen considerando
el país con mayor consumo de drogas del mundo.
Según el Informe Mundial 2000 de la Oficina contra
drogas y delitos de la ONU, aproximadamente el 50 por ciento
de la producción mundial de cocaína (300 toneladas
métricas) se consume en Estados Unidos, mientras que
América Latina y Europa juntas consumen casi el 50
por ciento restante.
De igual manera, el gobierno de Bush sigue preocupado por
varios países de Latinoamérica, ya que, además
de Venezuela y Bolivia, incluye en una lista de 20 países
productores de drogas, o que sirven como escala para su embarque
a Estados Unidos, a Brasil, Bahamas, Colombia, República
Dominicana, Ecuador, Guatemala, Jamaica, México, Panamá,
Paraguay, Perú y Haití. |