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Domingo 17 de Septiembre de 2006
ADIVINE QUE PASA CUANDO EL FMI QUIERE AYUDAR

Los países más poderosos y las autoridades del Fondo Monetario diseñaron un plan para aumentar la representación y el poder de voto de las naciones subdesarrolladas dentro del organismo. Estados Unidos, Alemania, Francia, Inglaterra, Italia, Japón y Canadá, del G-7, junto al jefe del FMI, Rodrigo Rato, dijeron ayer que aprobarán esa iniciativa a pesar de las críticas. Incluso dejaron entrever cierto enojo por los cuestionamientos al proyecto. Lo paradójico es que los reparos fueron planteados por los países a los que supuestamente se intenta ayudar. Desde ayer, la Argentina está a la cabeza de ese grupo, dado que su ministra de Economía, Felisa Miceli, asumió la presidencia pro témpore del nucleamiento. Se lo conoce como el Grupo de los 24 y de él participan, además, Brasil, México, Venezuela, India, Irán, Líbano, Sudáfrica, Egipto, Nigeria y Pakistán. La propuesta de cambios en el FMI es “opaca” y “defectuosa”, se quejaron.

La pelea entre los grandes que dicen defender los intereses de los chicos y los chicos que piden que no los ayuden más se da en Singapur, en el marco de la asamblea anual del Fondo y el Banco Mundial. Desde allí, Miceli reconoció ayer que la iniciativa seguramente será aprobada porque las naciones que se oponen, y que en teoría resultarían beneficiadas, tienen apenas 10,1 por ciento del poder de voto dentro del FMI, contra el 15 por ciento que se requiere como mínimo para bloquear una resolución en la asamblea de gobernadores.

Estados Unidos por sí solo detenta el 17,1 por ciento del poder de voto, mientras que en alianza con la Unión Europea concentran el 55 por ciento. De los 184 países que integran el FMI, la mayoría del G-24 y casi todos los sudamericanos votarán en contra del proyecto, algunos africanos se abstendrán y la mayoría de asiáticos y centroamericanos, contando México, lo avalarán. De América del Sur, los únicos a favor serían Chile y Ecuador, según trascendió, dado que la votación –que se realizará hoy– es secreta.

El caso de México es particular, dado que tiene un pie en el G-24 y el otro en la alianza que encabeza Estados Unidos. De hecho, forma parte del Nafta, el bloque económico que también integra Canadá. México, junto a China, Corea del Sur y Turquía son los países que aumentarán su poder de voto dentro del FMI de acuerdo con la propuesta de Rato y el G-7. Argentina no se opone al avance de esos países, sino al hecho de que ganen espacio a costa de otras naciones medianas y pequeñas, entre ellas, la nuestra.

Con esta pelea, el Gobierno expone el cambio de estrategia en política exterior respecto de los años noventa. La postura llevada a Singapur fue acordada con Brasil, en oposición a Estados Unidos. Esto se suma a otros hechos, como la alianza con Venezuela, el acceso a la presidencia del G-24, el fortalecimiento del Mercosur y el regreso –como invitado– a las reuniones de los No Alineados. En esa línea, la Cancillería trabaja para un probable viaje de Néstor Kirchner a la India hacia fin de año.

El gobierno de ese país, junto al de Brasil, Turquía y Egipto, firmó ayer con Argentina un comunicado para ventilar las objeciones al proyecto de reformulación del sistema de votación en el FMI. “Creemos que debe suspenderse” ese proceso y “hacer un verdadero intento por elaborar una fórmula simple y transparente que realmente proteja la posición de los países con ingresos bajos”, escribieron.

Miceli, quien ofreció una conferencia de prensa luego de asumir la presidencia del G-24, aclaró que “la preocupación” del grupo es porque “es posible que unos países en desarrollo cedan su posición en favor de otros países en desarrollo, con lo cual no se lograría el objetivo con el que se argumenta la reforma”.

La primera etapa del plan de reestructuración el FMI es aumentar la participación de México, China, Corea del Sur y Turquía. Para más adelante está planteado un segundo capítulo que prevé una revisión integral de la fórmula en que se basa la distribución del poder entre los miembros del organismo. Según los parámetros que integrarán la nueva ecuación, los más beneficiados serán Japón, sus vecinos asiáticos y el propio Estados Unidos, aunque Washington prometió renunciar a cualquier aumento del voto por encima del 17,1 por ciento que posee actualmente, que le da poder de veto para ciertas decisiones.

La reforma es el proyecto estrella de Rato, quien en las últimas semanas llamó a varios gobernantes latinoamericanos para reclamar un cambio de voto y el apoyo a la iniciativa. Así lo reveló el ministro de Economía brasileño, Guido Mantega, en el panel que compartió con Miceli. Ambos ratificaron que se opondrán al proyecto.

La nueva fórmula de cálculo propuesta por Rato para determinar la representación de cada país en el FMI es medir el peso del PIB de cada uno de ellos, estimado en base al tipo de cambio. El segundo elemento a considerar es el grado de apertura de la economía de cada nación. Para el G-24, se debería usar el PIB medido como paridad de poder de compra, que elimina las distorsiones de las diferencias de precios y beneficia a las naciones en desarrollo frente a las industrializadas.

El G-7, como se explicó más arriba, impondrá su poder y avanzará con el plan de Rato. Esos países tampoco cedieron en una rueda anterior de negociaciones internacionales: las de la Organización Mundial de Comercio, que el mes pasado fracasaron ante su negativa a suspender los subsidios agrícolas y las medidas proteccionistas que traban las exportaciones de los países en vías de desarrollo. El G-24 manifestó su “desilusión” por esa actitud y pidió al FMI que interceda para que la apertura de las economías sea de doble vía. ¿Alguien duda cuál será la respuesta del Fondo?


  Opiniones


  Otras noticias

Nada de crisis energética

El Gobierno reaccionó con vehemencia ante la difusión de distintos informes locales y del exterior que aseguran que existe una crisis energética. “Seguimos tomando decisiones para que este verano no haya ningún problema”, remarcó ayer el secretario de Energía, Daniel Cameron, mientras que el subsecretario de Combustibles, Cristian Folgar, enfatizó que uno de aquellos documentos “carece de toda seriedad y no se compatibiliza con la realidad”, y el otro está “desactualizado” y su publicación fue “extemporánea”. Reflejo de la irritación que provoca el tema en el oficialismo, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, también negó que vaya a faltar energía durante los meses de más calor.

A las advertencias de distintos especialistas por el complicado panorama energético se sumó ayer la difusión de dos informes que advierten sobre el riesgo de graves dificultades. Uno de ellos, publicado por el diario La Nación, fue elaborado por Cammesa, la empresa mixta que administra el sistema eléctrico. El estudio es de febrero pasado y sostiene que el país atravesará una situación “extremadamente dificultosa” durante el verano. El diario Clarín, en tanto, dio cuenta de un estudio del Departamento de Energía de Estados Unidos que alerta sobre una posible crisis en los próximos meses.

Uno de los funcionarios que retrucó esos trabajos fue Folgar: “El Gobierno está haciendo las inversiones y eso es algo que el Departamento de Energía norteamericano no ha tenido en cuenta”. El funcionario agregó, en línea con expresiones anteriores de Néstor Kirchner, que en aquel país hubo grandes apagones. “Resulta llamativo que una oficina del gobierno de Estados Unidos salga a decir que va a faltar electricidad en la Argentina cuando acá no hubo ningún corte en los últimos años mientras que ellos tienen una situación muy complicada que ya se ha reflejado en el grave problema que hubo en California y en el corte más reciente en Nueva York”.

Por otra parte, Folgar destacó que el incremento de dos metros en la cota de Yacyretá (de 76 a 78 metros), más una serie de obras recientes, permitirán cubrir sin problemas una mayor demanda energética en los meses de verano. Lo mismo planteó Cameron, quien destacó que el aumento en el nivel de la central hidroeléctrica “implica mayor potencia en el sistema”.

En relación con el informe de Cammesa, Folgar sostuvo que se encuentra “desactualizado” porque luego de su elaboración se concretaron inversiones, que no fueron sólo del gobierno nacional. “También algunas provincias hicieron aportes para afrontar cualquier eventualidad y las industrias, al autogenerar la energía que van a consumir harán un aporte muy importante”. Kirchner abordó el tema los últimos días, cuando planteó que una economía que crece al 8 por ciento “es evidente que necesita inversiones permanentes, pero de ahí a querer instalar una crisis energética, es un acto que no condice con la realidad”.

Con un acercamiento entre India y Paquistán cerró la cumbre NOAL

Los gobiernos de India y Pakistán quieren reconciliarse. Durante la última jornada de la XIV Cumbre del Movimiento de Países No Alineados (NOAL) en La Habana, el primer ministro indio, Manmohan Singh, y el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, decidieron retomar el proceso de paz, suspendido tras los atentados en Bombay, India, el 11 de julio pasado. En tanto, el documento final de la Cumbre, de casi un centenar de páginas, convocó a fortalecer el protagonismo de este foro como alternativa frente a las potencias mundiales, ratificó la idea de renovar a las Naciones Unidas y se ocupó de la situación de Palestina y de la política nuclear.

Las relaciones entre India y Pakistán, que han librado tres guerras desde 1947 y ahora cuentan con armamento nuclear, sufrieron una grave crisis tras los atentados en Bombay, en los que murieron al menos 185 personas. India responsabilizó de los atentados al grupo terrorista paquistaní Lashker-e-Taiba y aunque Islamabad rechazó cualquier implicación en los atentados y condenó con firmeza los ataques, los dos países suspendieron las conversaciones de paz previstas para finales de julio.

Ayer los mandatarios de ambos países decidieron dejar de lado sus diferencias y retomar el diálogo. Fuentes de la delegación india indicaron que Singh y Musharraf emplearon algo más de una hora para limar sus diferencias y llegar a un acuerdo. En primer lugar, los dos líderes acordaron que se debe mantener el proceso de paz y dieron órdenes a sus cancilleres para “reanudar el diálogo lo antes posible”. Los dos dirigentes también se refirieron a los atentados de Bombay y condenaron “todas las actividades terroristas”. Con respecto a la disputada región de Cachemira, afirmaron que tuvieron “una discusión útil” y dieron órdenes para que sus cancilleres se reúnan dentro de poco en Nueva Delhi para continuar el diálogo.

La cumbre finalizó ayer con la aprobación del documento final. Los jefes de Estado acordaron reafirmar la plena vigencia de los principios y propósitos que dieron origen al movimiento. Advirtieron también que si bien ya no existen los dos bloques antagónicos ante la desaparición de la Unión Soviética, resulta imprescindible que “nuestras naciones se mantengan cohesionadas, firmes y asuman un elevado activismo para enfrentar con éxito el unilateralismo y las acciones de cualquier potencia dirigidas a imponer su dominación hegemónica”.

El texto llama además a fomentar el respeto y la protección de los derechos humanos y libertades fundamentales, promover y reforzar el multilateralismo y desde allí fortalecer el rol de las Naciones Unidas, aunque ello no evite descargar críticas al funcionamiento actual de dicha organización, a la que consideran que hay que reformar y democratizar. Sobre todo consideran que hay que reformar el Consejo de Seguridad, para que pueda “cumplir con transparencia y justeza el rol del mantenimiento de la paz y la seguridad internacional”. Por otra parte, el documento consensuado por los delegados convoca a continuar luchando por el desarme nuclear general y completo y rechaza “las doctrinas de defensa estratégica y de seguridad nacional que se sustentan en la promoción de alianzas militares y de políticas de disuasión nuclear y guerra preventiva”. La frase sería en alusión a la política internacional que desarrollan los Estados Unidos y otros países aliados a la administración de George W. Bush.

Junto al documento final, también se aprobaron otros textos que se explayan sobre temas en particular, como la situación de Palestina y el desarrollo nuclear iraní. La declaración anexa sobre la cuestión nuclear de Irán terminó siendo un respaldo firme al desarme nuclear y la no proliferación de armas nucleares, pero sin nombrar expresamente a los Estados Unidos, como en alguna medida esperaban en la delegación iraní.

Todo bien con Evo Morales

Brasil quiere mantener una buena relación con Bolivia. El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva afirmó ayer que “no responderá con bravuconadas” a la decisión del gobierno boliviano de asumir el refinamiento de petróleo en ese país. Lula afirmó además que Brasil tendrá “toda la paciencia del mundo” para negociar con La Paz, pero con límites, mientras que Evo Morales aseguró desde Cuba que “las relaciones con Brasil son excelentes”.

Las palabras del mandatario brasileño tendrían un doble destinatario, ya que además de hablarle al gobierno de Bolivia, que acaba de afirmar que será “inflexible con las petroleras que no acaten el decreto de nacionalización de los hidrocarburos”, el mandatario también apunta al frente interno. “Brasil tiene más responsabilidad porque tiene una economía mayor; porque es el mayor país de Sudamérica. Por eso, no puedo responder como algunos quisieran, con bravuconadas, un grito o una ruptura”, dijo el presidente. Lula reaccionó así ante las críticas de la oposición que lo responsabiliza por los perjuicios de la estatal petrolera Petrobras en el país vecino, y hasta de su propio Partido de los Trabajadores (PT), que reclamó que el presidente sea “más enérgico” con La Paz.

Brasil llegó a amenazar con ir a los tribunales internacionales después de que el Ministerio de Hidrocarburos de Bolivia emitió, el miércoles, una resolución asumiendo el control financiero de las refinerías de Petrobras, tras lo cual la estatal brasileña pasaría a ser una prestadora de servicios. La medida fue congelada después por las autoridades de La Paz, lo cual habría causado la renuncia del ministro de Hidrocarburos, Andrés Soliz Rada. Las negociaciones entre Petrobras y el gobierno boliviano deberán ser retomadas a mediados de octubre.

Según aseguró ayer Lula, “Brasil tiene interés” en seguir haciendo negocios con Bolivia, aunque con el cumplimiento de los marcos regulatorios correspondientes. “Bolivia tiene casi tres mil kilómetros de frontera con Brasil y tenemos interés en mantener la tranquilidad en ese país y en el nuestro. Brasil tiene responsabilidades y obligaciones con sus socios menores”, destacó.

El mandatario garantizó que Brasil “tendrá toda la paciencia del mundo” para negociar con el gobierno de Evo Morales, pero que esa articulación tiene límites. “Si no hubiera de parte del gobierno boliviano interés en realizar las cosas de manera tranquila, ¿qué pasaría? ¿Una ruptura? No quiero que eso pase”, enfatizó. “Y no lo quiero porque trabajo con la hipótesis de que Sudamérica progrese, de que los países que tienen frontera con Brasil tengan una chance”, dijo el presidente. “Yo sé de las necesidades de Bolivia, conozco la situación del pueblo boliviano. Por eso, si puedo ayudar, lo haré”, completó Lula en un acto de campaña para su reelección, en la capital Aracajú, estado nordestino de Sergipe, a dos semanas de las elecciones presidenciales en Brasil.

En La Habana, en tanto, Evo Morales descartó que la relación entre ambos países atraviese una crisis, “como lo demuestran las reuniones que mantuvimos con el canciller Celso Amorim”. Por otra parte, el mandatario boliviano minimizó la situación interna en su gobierno, al afirmar que la renuncia de Soliz Rada estaba presentada desde el 7 de mayo. “Si se quedó hasta ahora fue porque nosotros le pedimos que lo hiciera, para una transición”, afirmó.

  Las tapas de los diarios

Fuente: Diario sobre Diarios

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