Nada
de crisis energética
El Gobierno reaccionó con vehemencia ante la difusión
de distintos informes locales y del exterior que aseguran
que existe una crisis energética. “Seguimos tomando
decisiones para que este verano no haya ningún problema”,
remarcó ayer el secretario de Energía, Daniel
Cameron, mientras que el subsecretario de Combustibles, Cristian
Folgar, enfatizó que uno de aquellos documentos “carece
de toda seriedad y no se compatibiliza con la realidad”,
y el otro está “desactualizado” y su publicación
fue “extemporánea”. Reflejo de la irritación
que provoca el tema en el oficialismo, el jefe de Gabinete,
Alberto Fernández, también negó que vaya
a faltar energía durante los meses de más calor.
A las advertencias de distintos especialistas por el complicado
panorama energético se sumó ayer la difusión
de dos informes que advierten sobre el riesgo de graves dificultades.
Uno de ellos, publicado por el diario La Nación, fue
elaborado por Cammesa, la empresa mixta que administra el
sistema eléctrico. El estudio es de febrero pasado
y sostiene que el país atravesará una situación
“extremadamente dificultosa” durante el verano.
El diario Clarín, en tanto, dio cuenta de un estudio
del Departamento de Energía de Estados Unidos que alerta
sobre una posible crisis en los próximos meses.
Uno de los funcionarios que retrucó esos trabajos
fue Folgar: “El Gobierno está haciendo las inversiones
y eso es algo que el Departamento de Energía norteamericano
no ha tenido en cuenta”. El funcionario agregó,
en línea con expresiones anteriores de Néstor
Kirchner, que en aquel país hubo grandes apagones.
“Resulta llamativo que una oficina del gobierno de Estados
Unidos salga a decir que va a faltar electricidad en la Argentina
cuando acá no hubo ningún corte en los últimos
años mientras que ellos tienen una situación
muy complicada que ya se ha reflejado en el grave problema
que hubo en California y en el corte más reciente en
Nueva York”.
Por otra parte, Folgar destacó que el incremento de
dos metros en la cota de Yacyretá (de 76 a 78 metros),
más una serie de obras recientes, permitirán
cubrir sin problemas una mayor demanda energética en
los meses de verano. Lo mismo planteó Cameron, quien
destacó que el aumento en el nivel de la central hidroeléctrica
“implica mayor potencia en el sistema”.
En relación con el informe de Cammesa, Folgar sostuvo
que se encuentra “desactualizado” porque luego
de su elaboración se concretaron inversiones, que no
fueron sólo del gobierno nacional. “También
algunas provincias hicieron aportes para afrontar cualquier
eventualidad y las industrias, al autogenerar la energía
que van a consumir harán un aporte muy importante”.
Kirchner abordó el tema los últimos días,
cuando planteó que una economía que crece al
8 por ciento “es evidente que necesita inversiones permanentes,
pero de ahí a querer instalar una crisis energética,
es un acto que no condice con la realidad”.
Con un acercamiento entre India y Paquistán
cerró la cumbre NOAL
Los gobiernos de India y Pakistán quieren reconciliarse.
Durante la última jornada de la XIV Cumbre del Movimiento
de Países No Alineados (NOAL) en La Habana, el primer
ministro indio, Manmohan Singh, y el presidente paquistaní,
Pervez Musharraf, decidieron retomar el proceso de paz, suspendido
tras los atentados en Bombay, India, el 11 de julio pasado.
En tanto, el documento final de la Cumbre, de casi un centenar
de páginas, convocó a fortalecer el protagonismo
de este foro como alternativa frente a las potencias mundiales,
ratificó la idea de renovar a las Naciones Unidas y
se ocupó de la situación de Palestina y de la
política nuclear.
Las relaciones entre India y Pakistán, que han librado
tres guerras desde 1947 y ahora cuentan con armamento nuclear,
sufrieron una grave crisis tras los atentados en Bombay, en
los que murieron al menos 185 personas. India responsabilizó
de los atentados al grupo terrorista paquistaní Lashker-e-Taiba
y aunque Islamabad rechazó cualquier implicación
en los atentados y condenó con firmeza los ataques,
los dos países suspendieron las conversaciones de paz
previstas para finales de julio.
Ayer los mandatarios de ambos países decidieron dejar
de lado sus diferencias y retomar el diálogo. Fuentes
de la delegación india indicaron que Singh y Musharraf
emplearon algo más de una hora para limar sus diferencias
y llegar a un acuerdo. En primer lugar, los dos líderes
acordaron que se debe mantener el proceso de paz y dieron
órdenes a sus cancilleres para “reanudar el diálogo
lo antes posible”. Los dos dirigentes también
se refirieron a los atentados de Bombay y condenaron “todas
las actividades terroristas”. Con respecto a la disputada
región de Cachemira, afirmaron que tuvieron “una
discusión útil” y dieron órdenes
para que sus cancilleres se reúnan dentro de poco en
Nueva Delhi para continuar el diálogo.
La cumbre finalizó ayer con la aprobación del
documento final. Los jefes de Estado acordaron reafirmar la
plena vigencia de los principios y propósitos que dieron
origen al movimiento. Advirtieron también que si bien
ya no existen los dos bloques antagónicos ante la desaparición
de la Unión Soviética, resulta imprescindible
que “nuestras naciones se mantengan cohesionadas, firmes
y asuman un elevado activismo para enfrentar con éxito
el unilateralismo y las acciones de cualquier potencia dirigidas
a imponer su dominación hegemónica”.
El texto llama además a fomentar el respeto y la protección
de los derechos humanos y libertades fundamentales, promover
y reforzar el multilateralismo y desde allí fortalecer
el rol de las Naciones Unidas, aunque ello no evite descargar
críticas al funcionamiento actual de dicha organización,
a la que consideran que hay que reformar y democratizar. Sobre
todo consideran que hay que reformar el Consejo de Seguridad,
para que pueda “cumplir con transparencia y justeza
el rol del mantenimiento de la paz y la seguridad internacional”.
Por otra parte, el documento consensuado por los delegados
convoca a continuar luchando por el desarme nuclear general
y completo y rechaza “las doctrinas de defensa estratégica
y de seguridad nacional que se sustentan en la promoción
de alianzas militares y de políticas de disuasión
nuclear y guerra preventiva”. La frase sería
en alusión a la política internacional que desarrollan
los Estados Unidos y otros países aliados a la administración
de George W. Bush.
Junto al documento final, también se aprobaron otros
textos que se explayan sobre temas en particular, como la
situación de Palestina y el desarrollo nuclear iraní.
La declaración anexa sobre la cuestión nuclear
de Irán terminó siendo un respaldo firme al
desarme nuclear y la no proliferación de armas nucleares,
pero sin nombrar expresamente a los Estados Unidos, como en
alguna medida esperaban en la delegación iraní.
Todo bien con Evo Morales
Brasil quiere mantener una buena relación con Bolivia.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da
Silva afirmó ayer que “no responderá con
bravuconadas” a la decisión del gobierno boliviano
de asumir el refinamiento de petróleo en ese país.
Lula afirmó además que Brasil tendrá
“toda la paciencia del mundo” para negociar con
La Paz, pero con límites, mientras que Evo Morales
aseguró desde Cuba que “las relaciones con Brasil
son excelentes”.
Las palabras del mandatario brasileño tendrían
un doble destinatario, ya que además de hablarle al
gobierno de Bolivia, que acaba de afirmar que será
“inflexible con las petroleras que no acaten el decreto
de nacionalización de los hidrocarburos”, el
mandatario también apunta al frente interno. “Brasil
tiene más responsabilidad porque tiene una economía
mayor; porque es el mayor país de Sudamérica.
Por eso, no puedo responder como algunos quisieran, con bravuconadas,
un grito o una ruptura”, dijo el presidente. Lula reaccionó
así ante las críticas de la oposición
que lo responsabiliza por los perjuicios de la estatal petrolera
Petrobras en el país vecino, y hasta de su propio Partido
de los Trabajadores (PT), que reclamó que el presidente
sea “más enérgico” con La Paz.
Brasil llegó a amenazar con ir a los tribunales internacionales
después de que el Ministerio de Hidrocarburos de Bolivia
emitió, el miércoles, una resolución
asumiendo el control financiero de las refinerías de
Petrobras, tras lo cual la estatal brasileña pasaría
a ser una prestadora de servicios. La medida fue congelada
después por las autoridades de La Paz, lo cual habría
causado la renuncia del ministro de Hidrocarburos, Andrés
Soliz Rada. Las negociaciones entre Petrobras y el gobierno
boliviano deberán ser retomadas a mediados de octubre.
Según aseguró ayer Lula, “Brasil tiene
interés” en seguir haciendo negocios con Bolivia,
aunque con el cumplimiento de los marcos regulatorios correspondientes.
“Bolivia tiene casi tres mil kilómetros de frontera
con Brasil y tenemos interés en mantener la tranquilidad
en ese país y en el nuestro. Brasil tiene responsabilidades
y obligaciones con sus socios menores”, destacó.
El mandatario garantizó que Brasil “tendrá
toda la paciencia del mundo” para negociar con el gobierno
de Evo Morales, pero que esa articulación tiene límites.
“Si no hubiera de parte del gobierno boliviano interés
en realizar las cosas de manera tranquila, ¿qué
pasaría? ¿Una ruptura? No quiero que eso pase”,
enfatizó. “Y no lo quiero porque trabajo con
la hipótesis de que Sudamérica progrese, de
que los países que tienen frontera con Brasil tengan
una chance”, dijo el presidente. “Yo sé
de las necesidades de Bolivia, conozco la situación
del pueblo boliviano. Por eso, si puedo ayudar, lo haré”,
completó Lula en un acto de campaña para su
reelección, en la capital Aracajú, estado nordestino
de Sergipe, a dos semanas de las elecciones presidenciales
en Brasil.
En La Habana, en tanto, Evo Morales descartó que la
relación entre ambos países atraviese una crisis,
“como lo demuestran las reuniones que mantuvimos con
el canciller Celso Amorim”. Por otra parte, el mandatario
boliviano minimizó la situación interna en su
gobierno, al afirmar que la renuncia de Soliz Rada estaba
presentada desde el 7 de mayo. “Si se quedó hasta
ahora fue porque nosotros le pedimos que lo hiciera, para
una transición”, afirmó. |