LAS
EXPORTACIONES DE ARROZ CRECIERON UN 20 POR CIENTO
En los primeros siete meses de 2006, los envíos sumaron
230.640 toneladas por 57,7 millones de dólares, un
20 por ciento más tanto en volumen como en divisas
que las 132.396 toneladas por 47,9 millones de dólares
del mismo lapso del año pasado, consignó el
organismo sanitario.
El principal mercado para este producto fue Brasil, hacia
donde se fiscalizaron exportaciones por 29,7 millones de dólares;
seguido por Chile, con 14,4 millones de dólares; Haití,
4 millones; Puerto Rico, 3,6 millones y Senegal, 3,1 millones,
entre otros mercados.
En todo 2005, el Senasa fiscalizó exportaciones de
arroz por 360.110 toneladas por un valor de 88,2 millones
de dólares.
NO HUBO ACUERDO Y LA NACION DEBERA VOLVER
A FIJAR EL PRECIO DE LA YERBA
Por segunda vez en el año y quinta desde la creación
del INYM en 2002, productores, molineros, industriales y los
estados nacionales y provinciales no pudieron ayer conciliar
posturas en torno a un precio justo y equilibrado.
En la última reunión del directorio de la entidad
convocada especialmente para la discusión sobre el
precio, los industriales rechazaron los valores consensuados
por los demás sectores, 49 centavos por kilo de hoja
verde.
Tras el nuevo fracaso, varios directores volvieron a cuestionar
un apartado de la ley de creación del INYM, que exige
unanimidad de parte de todos los sectores involucrados cuando
se trata de modificar precios.
Los industriales argumentan que no podrán trasladar
el incremento de los costos al precio final del producto por
el acuerdo alcanzado con la Nación.
En cambio, los productores reclaman una pronta recuperación
de los valores, posición compartida por el gobierno
misionero.
La postura del gobierno provincial "sigue siendo el
de llevar a 55 centavos el kilo de la hoja verde para compensar
las pérdidas sufridas históricamente por el
sector de la producción primaria", aseguró
el representante misionero en el INYM, Ricardo Maciel.
Hasta el 30 de septiembre, el kilo de hoja verde puesta en
secadero es de 42 centavos y el kilo de yerba mate canchada
es de 1,60 peso, según fijó a fines de abril
la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca
y Alimentos (SAGPyA).
DÓLAR MÁS ARRIBA, CON EL
IMPULSO DE MICELI
En la misma semana en que Felisa Miceli pronunció
tres discursos defendiendo el tipo de cambio alto, el dólar
trepó a 3,12 pesos para la venta en las casas de cambio,
su nivel más alto en tres años y medio. La misma
situación se verificó en el segmento mayorista,
donde el billete verde se cotizó a 3,1020 pesos. El
Banco Central convalidó la suba efectuando compras
en el mercado, por alrededor de 40 millones de dólares.
La última vez que el dólar costó 3,12
pesos fue el 17 de marzo de 2003 y en un contexto muy distinto
al actual: la cotización, luego de tocar un techo de
4 pesos el año anterior, venía en franco retroceso.
El alza de esta semana se dio por una combinación de
factores: una mayor demanda de divisas desde el sector privado,
la disminución en la liquidación de los exportadores
y la continua intervención del BC.
Algunos grandes operadores del mercado interpretaron que
la insistencia de la ministra de Economía en la necesidad
de sostener el tipo de cambio en términos reales y
los discursos de Martín Redrado a favor de la política
de acumulación de reservas podrían traducirse
en una suba del dólar. Aunque en forma paulatina, el
billete verde viene escalando: fueron tres centavos en las
últimas dos semanas. Más que ponderar la magnitud
del ajuste en términos nominales, los financistas destacan
que, al contrario de otras oportunidades, esta vez el Central
hizo fuerza para que la cotización de la moneda estadounidense
se mantuviera por encima de la barrera de los 3,10 pesos por
primera vez en más de tres años.
En efecto, el Central está jugando fuerte. Tiene como
objetivo completar lo antes posible los fondos que se pagaron
a principios de año al FMI. Ayer, las reservas alcanzaron
los 27.492 millones de dólares. Le quedan juntar tan
sólo 627 millones. En la city no tienen dudas de que
Martín Redrado se mantendrá muy activo en el
mercado hasta lograr ese objetivo.
El hecho de que el Central siguiera comprando a pesar del
repunte hizo que los bancos se pusieran a la defensiva, expectantes
de los movimientos de la autoridad monetaria. Las entidades
financieras, que hasta hace unos días mostraban un
perfil vendedor, se pasaron del otro lado del mostrador. Algunas
de ellas porque esta tarde participarán de la licitación
del Bonar VII, un bono por 500 millones de dólares.
Desde el Central, no obstante, verificaron que ayer se dio
un movimiento “en manada” de parte de grandes
bancos, que no quieren quedarse afuera de un mayor repunte
del billete verde.
Los exportadores también juegan su rol. Si bien las
liquidaciones cayeron desde sus picos, por una cuestión
estacional, a un promedio diario de entre 30 y 40 millones
de dólares, en las últimas 48 horas las compañías
restringieron todavía más la oferta. Especulan
con subas adicionales del tipo de cambio. Cerca de Redrado
aseguraron a Página/12 que el alza del dólar
“no preocupa” y confirmaron la estrategia de acumulación
de reservas, que la semana pasada había sido revalidada
por el titular de la autoridad monetaria.
En el Banco Central admitieron, ante una consulta de este
diario, que si se retirasen del mercado, el dólar “caería
al subsuelo”. El último fin de semana, Miceli
estimó que, sin la intervención del BC, la cotización
se replegaría hasta los 2,30 pesos. En algunos bancos
privados calculan que, en el actual contexto, el dólar
podría valer 3,15 pesos hacia fin de año.
Estos movimientos alcistas del dólar favorecerán
la colocación de un nuevo título de deuda que
Economía tiene previsto para esta tarde. Se trata de
un Bonar a siete años de plazo, por 500 millones de
dólares, con vencimiento en septiembre de 2013, y que
pagará intereses cada seis meses. Si bien la Argentina
tiene cubiertas las necesidades financieras de este año,
el Gobierno quiere juntar fondos para pagar los compromisos
del año próximo. Este es un buen momento para
salir al mercado porque ayuda el contexto internacional. El
riesgo país se encuentra en mínimos históricos,
alrededor de 300 puntos, por lo que la operación implicará
una tasa de interés cercana al 8 por ciento anual.
No se descarta que, si se mantienen las condiciones actuales,
Economía disponga de otra emisión en el corto
plazo, pero con un bono a 10 años.
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