Los
gruñidos de Bush piden sanciones y algo más…
Ayer venció el plazo que dio la ONU a Irán
para detener su programa nuclear. Washington exhorta “consecuencias”
contra Teherán. Una nueva guerra de conquista se esta
gestando.
Después de varias idas y venidas, la Agencia de Energía
Atómica (AIEA) finalmente redactó un informe,
que más de un halcón de Washington habrá
deseado que se hiciera realidad.
Las lecturas del informe de la AIEA tienen distintos matices.
Desde los medios de prensa al servicio de Estados Unidos,
pasando por los tildados de “progresistas”, hasta
los contra hegemónicos.
Por el lado de los grandes medios de prensa, se informó
que el documento señala que después de tres
años de inspecciones en el país persa, la AIEA
no ha podido confirmar que el programa nuclear iraní
sea, como sostiene su Gobierno "de naturaleza pacífica",
argumentándose en la "falta de cooperación
de Teherán".
Además, según esta visión, el documento
informa de que Irán comenzó a reprocesar uranio
de un nuevo lote el 24 de agosto y que las centrifugadoras
de uranio estaban en marcha, tal y como informó un
responsable cercano a la organización el pasado martes,
último día que los inspectores de la AIEA supervisaron
las actividades de Teherán, según informaron
a Viena.
Sin embargo, por el lado iraní la lectura es diferente.
Teherán respondió a la ONU, manifestando que
el informe no es negativo. El encargado del pronunciamiento
fue el vicepresidente de la Organización de Energía
Atómica iraní, Mohammad Saidi.
Si bien el documento de la AIEA señala que Irán
no ha suspendido su enriquecimiento de uranio, a pesar de
que una resolución del Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas (ONU) exigía esa medida antes del 31
de agosto.
Saidi indicó que “el informe demuestra que en
el programa nuclear las actividades de enriquecimiento de
uranio prosiguen en el contexto de la investigación
y bajo el control de la AIEA”.
A su vez, el funcionario persa añadió que el
informe “señala que en el programa nuclear iraní
no hay ninguna desviación hacia el uso militar de la
energía atómica, contrariamente a lo que afirma
la propaganda estadounidense”.
Este escenario, que es el principal foco de discusión
en la política internacional, ha entrado en una nueva
y peligrosa etapa, que contrario a muchas conciencias sanas
puede terminar en un nuevo conflicto bélico.
En este contexto, Irán esta figurando como una especie
de tablero de ajedrez, donde las grandes potencias hacen su
juego, en pos de disputarse las riquezas que el país
islámico posee en su suelo. El país norteamericano
parece tomar la delantera en pos de lograr sus intereses.
Estados Unidos, principal patrocinador de las tres últimas
“guerras” en Medio Oriente (Afganistán,
Iraq y el Líbano), amparado en su patrañera
“guerra contra el terrorismo”, como un can furioso
de atacar a sus presas pide en boca de su presidente que la
conducta de Irán tenga "consecuencias", con
el significado que puede tener esa palabra si sale de la boca
de George W. Bush.
Como ansioso que el informe de la AIEA tenga el contenido
señalado, el presidente de los estadounidenses se mostró
contundente respecto a lo que considera que tiene que ser
el siguiente paso que debe dar la comunidad internacional
en el contencioso iraní.
"La resistencia de Irán debe tener consecuencias",
sentenció Bush, firme en su intención (aun no
comprobada efectivamente) de que el régimen Irán
"no desarrolle armas nucleares".
"El mundo se enfrenta ahora a la grave amenaza del régimen
radical de Irán", proclamó el presidente
estadounidense, que, durante su intervención, relacionó
el contencioso nuclear iraní con la crisis en Medio
Oriente.
Para los despistados Bush, insinuó que la violencia
que se desató en el Líbano es una muestra clara
de las intenciones de Irán en el panorama internacional.
Olvidando, o quizá queriendo olvidar, que el Estado
Israelí fue el que invadió, destruyó
militarmente a su país vecino, dejando mas de un millar
de victimas civiles acecinadas por las bombas hebreas de origen
estadounidense.
Seguidamente el primer mandatario del norte, se encargó
de impregnar el virus del miedo al “terrorismo”
a sus compatriotas y dijo. "Conocemos la profundidad
del sufrimiento que ha traído Irán con su apoyo
a los terroristas. Y nos podemos imaginar cómo empeorará
la situación si adquiere armas nucleares".
La subestimación hacia los receptores de sus palabras,
con las que maneja el presidente estadounidense, es por demás
ofensiva para muchas personas pensantes que paulatinamente
dejaron de creer en las novelas escritas por la Casa Blanca.
En primer lugar, cabe señalar, que según fuentes
militares estadounidenses citadas por el diario The Washington
Times, manifiestan que Irán podría fabricar
una bomba nuclear en un plazo de cinco a ocho años,
lo que explica que no haya una sensación de “urgencia”
en el Gobierno de Estados Unidos para bombardear ese país.
Pero más allá de esta conjetura, lo que no
se demostró fehacientemente es que Irán tenga
esas intenciones. Y al mismo tiempo, es de gran conocimiento
dentro de los círculos periodísticos, que el
la actual administración republicana, existen “moderados”,
que no ven con buenos ojos un nuevo conflicto bélico
para el país norteamericano, y hasta algunos osados
se animan a optar por la vía del dialogo.
Sin embargo, existen también los halcones militaristas
(que no por nada llevan ese apelativo), los cuales sostienes
que la vía militar, arrogante y hasta unilateral es
la mejor forma de resolver las cuestiones de política
exterior. Hasta la actualidad, los halcones ejecutaron a tres
de sus objetivos (ver arriba), y no sería alocado advertir
que Irán sería el cuarto a consumar.
Hablando de objetivos consumados, en su alocución
Bush también se refirió a Iraq. En este sentido,
se dirigió a los partidarios de que las tropas se retiren
del país y les advirtió de que, a pesar de que
"muchos de ellos son sinceros y patriotas", si Estados
Unidos "se retira de Irak antes de que se pueda defender
por sí misma, las consecuencias serán impredecibles
y absolutamente desastrosas".
Este periodista un tanto confundido se atreve a preguntar:
¿Quién llevó el caos, la guerra y la
muerte a la antigua Babilonia? ¿A que se refiere Bush
con “consecuencias impredecibles y absolutamente desastrosas"?.
Si las informaciones no son equivocadas, Iraq esta sumergido
(al igual que las tropas estadounidenses) en una espiral de
inestabilidad y violencia cotidiana que estalló desde
que el primer misil Tomahawk sobrevoló el cielo de
Bagdad, aquel 23 de marzo de 2003, dando inicio a la invasión
del país árabe.
Mientras tanto, la nueva fase del objetivo Irán esta
en marcha. Europa y Estados Unidos discuten las sanciones
a aplicar. Por su parte, Rusia y China, reticentes a esa vía
optan por seguir con el dialogo y la solución diplomática.
Lo cierto es que las sanciones, según muchos analistas
tienden a fracasar, entre tanto una nueva guerra de conquista
espera su turno para materializarse y esparcir muerte, terror
y violencia, en un mundo casi sumergido en una etapa de gran
inestabilidad.
El arte del hombre latinoamericano
Frente a la aparente falta de un espacio que permita la convivencia
de las diferencias, la búsqueda y el reconocimiento
de la identidad, hoy el arte latinoamericano se dispone a
llegar a una de sus metas: ser un espacio constituyente de
América Latin
Para muchos el espacio artístico es donde se puede
descubrir y exteriorizar lo que sucede tanto a nivel particular
como a nivel grupal. Sin embargo, el arte en sus múltiples
manifestaciones también genera un lugar común
que estimula la capacidad creativa a través del análisis,
la observación, la mirada, la expresión de los
sentimientos más profundos y el encuentro con la pluralidad.
Teniendo en cuenta esto, el arte de América Latina
se encuentra en un momento que, desde varios puntos de vista,
puede ser clave para su desarrollo y fortalecimiento. A pesar
de ello, enfrenta uno de sus mayores desafíos: lograr
que el público latinoamericano lo tenga en cuenta,
lo encuentre y, fundamentalmente, se reconozca y se identifique
en él.
Esta situación no es sólo consecuencia de los
espectadores, es también el resultado de las políticas
de las últimas décadas y del lugar que le otorgan
los gobiernos y los medios de comunicación a las instituciones
y a los artistas. Algunos Estados no suelen tener en cuenta
el daño irreversible que se le provoca a la sociedad
cuando ésta pierde espacios constituyentes y productores
de valor simbólico.
Muchos teatros, cines y museos, fueron víctimas de
esta situación y desaparecieron como lugares definitorios
para la sociedad. Según Mirta Amati, Magíster
en Comunicación y Cultura de la Universidad de Buenos
Aires (UBA), esta realidad latinoamericana se expresa en la
oposición estado/tradicional versus privado/moderno
y aparece en las palabras del empresario y coleccionista,
Eduardo Costantini quien donó sus bienes, dando nombre
al museo durante la etapa del proyecto, para luego denominarse,
Museo de Arte Moderno Latinoamericano –colección
Costantini-, MALBA: “Originariamente, yo no tenía
previsto un museo. Cuando la colección tuvo un valor
importante, la primera decisión fue que se mantuviese
como tal, que no se dividiera. Para eso había que donarla.
Había dos caminos. O la donaba a un museo ya existente
que es del gobierno, o a alguna institución privada.
Como los museos gubernamentales no son confiables porque no
tienen recursos, como tampoco medios para sustentarse o lugar
para exhibir, surgió una tercera posibilidad, que era
construir un museo. Apareció un terreno y no lo dudé
un segundo”.
Por otra parte, el crítico cinematográfico
y director de la revista El Amante, Gustavo Noriega analiza
la situación del cine que también lucha y convive
con los mismos inconvenientes que se explican anteriormente:
“Por ejemplo, la Cinemateca de Montevideo reúne
en sus salas el 20 por ciento del público total que
asiste al cine en la capital uruguaya. Pero, la mayor parte
de las veces, los equipos de proyección no son los
óptimos, las copias sufren los embates del tiempo,
los asientos no son cómodos y la ambientación
resulta inadecuada. Para un espectador entrenado estas dificultades
no son tales, pero la diferencia de comodidad y de calidad
de proyección entre un cineplex que exhibe exclusivamente
estrenos comerciales y una sala de arte y ensayo suele tener
consecuencias catastróficas para la asistencia a estas
últimas”.
De manera simultánea a este contexto, el arte de América
Latina encierra la gran paradoja de tener cierto reconocimiento
a nivel internacional y ser ignorado más de una vez
en su tierra. Esto se evidencia cuando muchas veces la labor
artística puede continuar gracias al aporte y al estímulo
que otorgan los Festivales, ya sean de Teatro o Cine, en donde
a lo largo de diez días aproximadamente, en distintas
ciudades del mundo se presentan diferentes producciones que
suelen tener alguna restricción temática, formal
o de origen. En dichos eventos los espectadores locales se
encuentran con una oferta inusitada, imposible de encontrar
en otra época del año.
Ejemplo de ello, fue la película latinoamericana,
Estación Central (Central do Brasil), de Walter Salles,
que en 1998 pudo exportarse exitosamente y no sólo
estuvo nominada para el Oscar a la mejor película extranjera,
sino que tuvo cifras de público más que aceptables.
En Estados Unidos, la vieron más de 1 millón
de personas y en Europa, más de 1 millón y medio.
Los diversos espectadores están dirigiendo su mirada
a las producciones latinoamericanas y muchas veces, encuentran
en ellas cómo sin recursos económicos es posible
llegar a una obra digna de ser aplaudida y contemplada, que
no sólo produce una ruptura y presenta una nueva estética
sino que expresa la historia, las problemáticas y los
sentimientos de los pueblos, es decir la diversidad que está
presente tanto en las sociedades como en la actividad artística.
Los especialistas y escritores, Alberto Carrere y José
Saborit, en su obra de pensamiento, Retórica de la
Pintura, se preguntan acerca del arte, específicamente
sobre la pintura y sus significaciones: “no se trata
–como quería Sartre- de salvar heroicamente al
significado, ni desmantelar- como quería Barthes- las
formas hegemónicas de la representación mediática;
se trata simplemente de no cooperar con un proceso de absorción
y banalización del arte por el mercado del espectáculo,
apostando por la diversidad en contra de la homogeneidad”.
En medio de este sistema, que encierra múltiples luchas
y se alimenta de su propia dialéctica, el hombre latinoamericano
busca las imágenes que lo definan. Para ello, necesita
encontrarse con el candombe uruguayo y su caminata, con la
zamba norteña y sus creencias, con los personajes de
Antonio Berni y sus texturas, con los versos de José
Martí y sus metáforas, con los murales mexicanos
y sus trazos, con el barrio de Quinquela y sus sombras, con
los festejos del día mundial de la pereza en Colombia
y sus sacadas de cama a la calle, con los happenings y sus
libros, con las palabras de Neruda y sus Odas, con Puig y
su beso de la mujer araña, con las artesanías
y sus metales, con las cerámicas y sus guardas, con
las formas y sus contornos y con los colores y sus texturas,
con sus paisajes y sus olores... entre otros.
Es un individuo que puede comenzar a crear a partir de reconocer
que tiene la necesidad intrínseca de representarse
y llegar así a vislumbrar su identidad como sujeto
y no como objeto de su presente perpetuo. América Latina
respira y siente cada una de sus expresiones y manifestaciones.
Está en movimiento y desde el arte, invita a transitar
por el camino de la reflexión, el análisis,
la creación, la historia y la mirada. Busca poder comenzar
un proceso que tiene como fuente de inspiración la
diversidad y como obra maestra: la identidad Latinoamericana.
Comienza el encuentro de temas clave
El Mercosur y sus socios buscan una posición común
en la Asamblea del FMI, en la creación de un instituto
financiero regional y en el uso de las monedas nacionales
en el comercio dentro del bloque
Hoy se producirá la reunión esperada de los
responsables de las carteras económicas de los cinco
integrantes del Mercado Común del Sur (Mercosur) y
de sus asociados en la antigua capital de Brasil. Con las
playas de Río de Janeiro de fondo, los ministros de
Hacienda o Economía de Argentina, Brasil, Paraguay,
Uruguay y Venezuela –miembros plenos del bloque- y de
Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú –estados
asociados- para cerrar filas sobre al menos cuatro temas álgidos
o críticos: una posición crítica común
ante la próxima Asamblea del Fondo Monetario Internacional
(FMI), la posible creación de un Banco de Desarrollo
sudamericano, reemplazar al dólar estadounidense como
medio de pago del comercio dentro del subcontinente y oír
y ser oído por el todavía no satisfactorio funcionamiento
del mercado común.
El encuentro se va a llevar a cabo en el Palacio Itamarati,
sede de la diplomacia brasileña, y tiene por objeto
"fortalecer aún más la integración
regional del Mercosur y unir esfuerzos para la búsqueda
de denominadores comunes en las áreas políticas,
económica y financiera" según un comunicado
distribuido a la prensa. Brasil ejerce la presidencia pro
tempore del bloque hasta fin de 2006.
El primer tema a abordarse, por presiones de la delegación
argentina, es la búsqueda de una propuesta común
para la próxima Asamblea del Fondo, que se va a realizar
en Singapur del 15 al 20 de setiembre próximos. En
este caso, la parte más interesada en lograr un consenso
es la ministro de Economía de Argentina, Felisa Miceli,
quien va a insistir en que los socios se sumen a los cuestionamientos
que la Administración de Néstor Kirchner lleva
contra el organismo con sede en Washington.
En orden de importancia, le sigue la propuesta para la creación
de un banco de desarrollo del Mercosur. Esta iniciativa es
impulsada por Argentina y Venezuela, como medio para que la
región tenga una institución financiera que
atienda las necesidades de los integrantes del bloque y no
dependan de los organismos internacionales. Este banco funcionaría
como un prestamista de última instancia, por un lado,
y como fuente de financiamiento por las necesarias inversiones
en infraestructura.
La adopción de las monedas locales en las transacciones
en lugar del signo monetario estadounidense busca incrementar
y facilitar el comercio regional, según fuentes del
Ministerio de Hacienda de Brasil. Esta idea fue presentada
en el encuentro que ministros del área y presidentes
de los banco centrales de los países del Mercosur ampliado
celebraron en julio pasado en la ciudad argentina de Córdoba
durante la XXX Reunión del Consejo del Mercado Común.
Según Brasil, la sustitución del dólar
en los negocios ayudaría a reducir los costos, disminuiría
las presiones sobre el cambio y fortalecería las monedas
locales.
La discusión ya ha avanzado un poco más entre
Buenos Aires y Brasilia debido a que el comercio bilateral
es de casi 16.000 millones de dólares anuales.
El último gran tema va a ser la implementación
de las ayudas económicas conocidas como Fondos de Convergencia
Estructural (Foces) del Mercosur. Que consiste en la creación
de un fondo de 100 millones de dólares en 2007 con
el aporte de los integrantes del Mercosur (exceptuando a Venezuela)
de acuerdo a su nivel de desarrollo, y se lo distribuye entre
los integrantes en forma inversa. Así, Brasil va a
ser el mayor aportante, con 70 millones de verdes billetes,
y Paraguay el mayor receptor, con 36 millones de dólares.
Argentina arriba a Río con una buena aunque tardía
noticia. El Senado aprobó el miércoles en el
proyecto de aprobación del Parlamento unicameral del
Mercosur, que va a funcionar en Montevideo, trasladando ahora
el trámite a la Cámara Baja. El Parlamento del
Mercosur va a estar integrado por 18 diputados por cada uno
de los cinco países integrantes y está previsto
que comience a funcionar el último día de 2006.
En esta primera etapa, los legisladores van a ser elegidos
por los congresos nacionales, pero a partir de 2011 la elección
va a ser por voto directo de los ciudadanos.
De los miembros fundadores del bloque, sólo Paraguay
sometió el tema a la aprobación de su parlamento.
Entre sus objetivos, el Parlasur se propone representar a
los pueblos respetando su pluralidad ideológica y política.
Existen distintas posiciones con respecto a los temas fundamentales
que se empiezan a abordar hoy. Pero es esencial que el bloque
muestro una postura homogénea al menos ante la Asamblea
del Fondo, impulsor de las "reformas" de los noventas
que tanta sangre, sudor y lágrimas trajeron por estas
regiones.
La Comunidad Sudamericana, en tónica
social y política
En Caracas se avanzó sobre la creación del
Banco del Sur, a la vez que se criticó el neoliberalismo
de los años noventa. El fortalecimiento político
es clave.
Los doce países integrantes de la Comunidad Suramericana
de Naciones (CSN) se reunieron ayer en Caracas, en donde analizaron
la institucionalidad, la identidad, y los avances sociales
de sus pueblos. Pero lo más importante fue, y casi
en consonancia con la reunión de ministros del Mercosur
en Río de Janeiro, la posible creación de un
Banco del Sur en la región.
Estas intenciones, claro está, tienen como fin principal
la integración económica y política,
históricamente conversada pero que en los hecho se
manifiesta con una lentitud que impacienta.
Esta languidez tiene causas internas y externas, de estas
últimas por ejemplo, la siempre tarea de Washington
de atacar por debajo de la línea de flotación
en las naciones para minar la integración. De las primeras,
los signos políticos distintos de los presidentes de
la región, que muchas veces hacen irreconciliables
los indispensables consensos.
En Venezuela, uno de los principales impulsores de los procesos
integratorios a nivel regional, la III Reunión de la
Comisión Estratégica de Reflexión sobre
el proceso de Integración Sudamericano discutió
sobre la integración como mecanismo para impulsar la
institucionalidad y la pluralidad de identidad en la región.
En este sentido, una de las participantes, la senadora argentina
Cristina Fernández de Kirchner afirmó que "la
región ha sido devastada por las prácticas neoliberales
que se instalaron fundamentalmente en la década de
los `90 en el marco del Consenso de Washington" y advirtió
que "los resultados han sido una verdadera hecatombe
social en Sudamérica".
La también Primera Dama de la nación austral
destacó los “grandes liderazgos regionales orientados
en una misma dirección", y agregó que éste
un “excelente momento” para la integración
regional y que el voto de sus pueblos les da la “obligación”
de fortalecer política e institucionalmente a Sudamérica.
Por ultimo la senadora dijo que una de las claves es superar
las asimetrías económicas entre los países
chicos y grandes.
Por su parte el ministro de Estado para la Integración
y el Comercio Exterior venezolano, Gustavo Márquez,
comentó que en el encuentro se hizo hincapié
“en el tema social y en la conformación de instituciones”.
Destacó además que la integración financiera
estará planteada con la creación del Banco del
Sur, para lograr una autonomía en el desarrollo de
proyectos estructurales y de integración.
La Comunidad Suramericana de Naciones nació en Cusco,
la antigua capital de los Incas en Perú, en diciembre
de 2004, y fue concebida para lograr, producto del consenso,
una identidad propia, con mayor alcance que los grupos subregionales
vigentes, como el Mercado Común del Sur y la Comunidad
Andina (CAN).
Cuatro son los pilares sobre los cuales reposa la construcción
de la Comunidad Sudamericana de Naciones: la cooperación
política, la integración comercial y complementación
productiva, la integración energética, y la
integración física.
En este contexto, en el cónclave se informó
que la reunión un grupo de funcionarios de los países
miembro están preparando un proyecto de Comunidad Suramericana
que será discutido y liberado en la cumbre fijada para
diciembre en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra.
Allí los temas a tratar serán no serán
tanto las diferencias económicas y comerciales entre
los países, sino especialmente los poliíticos;
la voluntad de los gobiernos para ir limando las discrepancias
de una región que parece estar dividida en dos mitades,
de acuerdo al signo ideológico de los mandatarios.
La conformación de instituciones carácter político
-como ya lo esta haciendo el Mercosur-, y en materia de energía
– el Gasoducto del Sur, entre otros proyectos- serán
claves para que la Comunidad Sudamericana de Naciones comience
a ser una realidad.
La única inseguridad es la desigualdad
Una marcha organizada por Carlos Blumberg se congregó
en Buenos Aires para exigir seguridad. El empresario “apolítico”,
enfrentado con el gobierno por su acercamiento con sectores
de la derecha no logró entregar el petitorio ante las
autoridades.
Los países de América Latina, más allá
de sus diferencias en cuanto a modelos políticos y
culturales, comparten un mismo drama: la inseguridad. Una
inseguridad económica, social y cultural que se manifiesta
en el índice creciente de pobreza, en el ensanchamiento
de las diferencias sociales, en la no-interacción y
solidaridad de los ciudadanos.
Buenos Aires fue testigo ayer de esa fractura social. En la
Plaza de Mayo, escenario histórico de las manifestaciones
porteñas, la clase media argentina liderada por el
ingeniero Juan Carlos Blumberg, padre de Axel secuestrado
y asesinado en 2004, exigió al gobierno mayor seguridad.
Aproximadamente 40 mil personas se reunieron frente a la
Casa Rosada con velas encendidas y pancartas que pedían
por la justicia, las víctimas y la vida. El acto fue
catalogado por Blumberg como apolítico, voluntario
y autónomo; sin embargo no faltaron en su discurso
las críticas al gobierno nacional y provincial.
Esa multitud se congregó en Plaza de Mayo para dar
fin a una situación que, aseguran, es insoportable
y sofocante. Una situación de inseguridad que atenta
contra los derechos de todo ciudadano; “los derechos
humanos no son ni de izquierda ni de derecha, son de los ciudadanos
y están en la Constitución Nacional” aseguró
el ingeniero.
Ante semejante escenario uno se pregunta: ¿Dónde
está la marcha de los que tienen hambre, de los que
no encuentran trabajo, de los que no cuentan con servicios
de salud ni educación de calidad? Será, como
dicen algunos, que a la clase media argentina, la del bolsillo
tibio, le preocupa más el problema de la seguridad
y las calles rotas que los 10 millones de argentinos sumidos
en la miseria.
Según las encuestas para el 60 por ciento de la población
el problema de la inseguridad se ubica en primer lugar, seguido
por un 30 por ciento de ciudadanos a los que el problema de
las calles rotas no los dejan dormir. Lamentablemente, parece
que este no es sólo un dilema de los argentinos, los
intereses individuales rigen hoy el sistema de valores.
Un informe realizado por el Instituto Latinoamericano de
Análisis del Conflicto (ILACON) asegura que en América
Latina “además de la violencia social y el incremento
de actividades criminales, se asiste a una creciente ausencia
de observación de muchas normas de convivencia civil
expresada en una alteración de las “buenas prácticas”
de interacción social que se observan en la calle,
y que tiene como una de sus características fundamentales
la pérdida progresiva de tolerancia y un relacionamiento
entre individuos que reviste características preocupantes”.
En su discurso Blumberg sentenció: “Queremos
una policía que cuide nuestra democracia y no una policía
de brazos caídos y sospechada” y luego agregó:
“No fue fácil para nosotros ni para ustedes llegar
aquí. Nos asustaron intentaron meternos miedo. Nos
cortaban los celulares. Intentamos llegar a la cancha para
convocar a gente, pero no nos dejaron... pero no nos van a
torcer el brazo”.
Así respondió el ingeniero a las acusaciones
recibidas desde distintos sectores sociales, quienes lo acusaron
de fascista y oportunista. Esto por el petitorio que presentó
en Casa Rosada al finalizar el acto, en el que reclama, entre
otras cosas, la creación de una policía unificada
para todo el país, la implementación del sistema
de juicios por jurados, la aprobación de una ley para
bajar los límites de imputabilidad de los menores y
la urbanización de villas de emergencia.
Además Blumberg es fuertemente criticado por su cercanía
a personas vinculadas con la política de la mano dura
y grupos de centro derecha, como el candidato del Pro, Mauricio
Macri. En efecto, hay quienes aseguran la candidatura del
ingeniero como Gobernador de la provincia de Buenos Aires
por el macrismo para 2007.
Estas acusaciones fueron compartidas también por quienes
se manifestaron en el Obelisco minutos antes de las 19, en
la contramarcha organizada por Luis D`Elia, líder del
bloque piquetero Federación Tierra y Vivienda (FTV).
Participaron del acto Senadores, Diputados y funcionarios
del gobierno kirchnerista; además participaron del
encuentro, las Madres del Dolor y agrupaciones defensoras
de los Derechos Humanos. Todos repudiaron la iniciativa de
Blumberg por entender que se trata de una propuesta discriminatoria
y tendenciosa.
En el acto de la contramarcha, el líder piquetero
aseguró que la inseguridad "no se soluciona con
pena de muerte" sino "con la reconstrucción
de puestos de trabajo" y luego, respecto a la convocatoria
de Plaza de Mayo, agregó: "en aquella plaza están
marchando aquellos que hoy no quieren seguridad, quieren impunidad
para sus delitos atroces: varios militares están marchando
detrás de Blumberg".
Más allá de toda politización de las
manifestaciones de ayer por la tarde, la realidad es que la
inseguridad, esa inseguridad política, social y económica
que atraviesa América Latina, sólo podrá
solucionarse a través de la reactivación productiva
y nuevos programas sociales. El objetivo primordial, tanto
de dirigentes como de ciudadanos, debe apuntar a mejorar la
calidad de vida y asegurar condiciones de equidad y solidaridad
entre todos los habitantes. |