Bolivia
normalizó suministro de gas a Argentina
El suministro de gas a Argentina fue reanudado en la madrugada
del martes con intervención de fuerzas militares y
policiales bolivianas, tras permanecer interrumpido el servicio
durante diez horas. El corte del suministro obedeció
al cierre de válvulas de la Terminal de Pocitos por
parte de pobladores, debido a un conflicto sobre comercio
fronterizo.
Los pobladores bolivianos y argentinos protestan contra sus
respectivas autoridades nacionales por restricciones al tráfico
comercial y la aplicación de elevadas tasas migratorias
en el paso binacional Profesor Salvador Mazza–San José
de Pocitos, en una medida destinada a frenar el creciente
contrabando.
El lunes una marcha de 2.000 manifestantes tomó la
estación de bombeo de Transredes en Pocitos, Bolivia,
y obligó a cerrar las válvulas del gasoducto
que transporta gas hacia Argentina, en demanda de la anulación
de una disposición de la Aduana argentina.
Del lado argentino, comerciantes, desempleados y "bagayeros",
como se denomina a quienes transportan mercaderías
de un lado a otro de la frontera, bloquean desde el 24 de
agosto el puente internacional, en protesta por una resolución
que limita el ingreso a Salvador Mazza de harina, arroz y
aceite fabricados precisamente en Argentina. Exigen a las
autoridades de este país la derogación de una
resolución en vigencia desde el 21 de agosto pasado,
que grava con cinco pesos argentinos (poco más de un
dólar y medio) a cada ciudadano de ese país
que entra a Bolivia, además limita el ingreso a una
vez por mes y solamente le autoriza a gastar un máximo
de 50 dólares por persona en zonas de frontera.
Del lado boliviano, los comerciantes cortaron el puente en
reclamo por el trazado del nuevo puente internacional Salvador
Mazza-Yacuíba, que dejaría al margen a Pocitos.
La asamblea reunida el 28 en el coliseo municipal de Pocitos,
reclama que el proyecto del nuevo puente internacional, que
financiará Argentina, sea construido a un kilómetro
desde su actual ubicación, ya que en el trazado inicial
está ubicado nueve kilómetros al oeste, lo que
perjudicaría a los comerciantes de esta pequeña
población fronteriza boliviana. A dicha asamblea asistieron
“bagayeros” de Salvador Mazza y comerciantes minoristas
de Pocitos, entre otros.
El bloqueo del puente binacional afecta a otras ciudades
bolivianas cercanas como Yacuiba y Bermejo, ambas de la provincia
de Gran Chaco.
La resolución adoptada por la Administración
Federal de Ingresos Públicos (AFIP) de Argentina restringe
el paso de harina, arroz y aceite hacia Bolivia e incrementa
el valor de la tasa migratoria, lo que afecta a una gran cantidad
de camiones que se encuentran varados a ambos lados de la
frontera. De acuerdo a esta norma, la mercadería que
excede el cupo previsto, debe contar con los correspondientes
trámites de exportación. La medida apunta a
reducir el comercio ilegal.
La planta de Transredes de Pocitos, Bolivia, transporta 4,5
millones de metros cúbicos diarios de gas natural a
la refinería de Campo Durán, Aguaray, pueblo
lindante al sur de Salvador Mazza, que luego lo redistribuye
al resto de Argentina.
La empresa boliviana transportadora de hidrocarburos Transredes,
administra la red de gasoductos y oleoductos de Bolivia por
la que se exporta el gas hacia Argentina y Brasil. Transredes
está integrada por TR Holdings (Shell y Prisma Energy,
esta última heredera de Enron, que quebró en
2001) con el cincuenta por ciento. En tanto que Yacimientos
Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), posee el 34
por ciento, luego de la nacionalización producida en
mayo pasado.
Denuncian "gatillo fácil"
en Wallmapu
La organización autonomista mapuche Wallmapuwen, denunció
en Temuko la práctica impune del “gatillo fácil”
en zonas rurales de La Araucanía.
La denuncia surgió a raíz de los episodios que
la madrugada del lunes dejaron como consecuencia un muerto
y dos heridos graves en el sector de Bollilco Bajo, comuna
de Nueva Imperial, en el marco de una investigación
por robo de animales.
“Si bien los últimos hechos de Nueva imperial
pueden no estar asociados directamente a la problemática
política que se experimenta como pueblo, expresan nítidamente
la lógica que impera en las fuerzas policiales que
operan en la región y particularmente en los campos”,
dice el comunicado citado por la agencia mapuche Azkintuwe.
Para Wallmapuwen, los últimos acontecimientos de violencia
policial en Wallmapu (País Mapuche) expresarían
claramente el “escaso desarrollo democrático
y la falta de garantías para el respeto irrestricto
de los derechos humanos, tanto individuales como colectivos,
que experimentamos los ciudadanos y ciudadanas del País
Mapuche”.
“Los hechos de Mewin, donde buques de la Armada de
Chile actúan como guardia privada de Celco, los acontecimientos
de Temukuykuy el viernes último y la muerte de un comunero
mapuche en Nueva Imperial la madrugada del lunes, tras un
procedimiento policial de dudosa legalidad, generan un ambiente
de indefensión y falta de justicia que contradice la
tan publicitada política gubernamental de nuevo trato
para con los pueblos indígenas”, enfatizó.
A juicio de la organización, ante esta grave situación,
“las autoridades civiles avalan todo lo que hace Carabineros
sustentándose única y exclusivamente en los
partes policiales catalogando el contenido de dichos partes
como los hechos verídicos, en circunstancia que lo
ocurrido tiene como protagonistas a otras personas cuyos testimonios
difieren diametralmente de las versiones oficiales”.
Wallmapuwen emplazó a las autoridades del gobierno
de Michelle Bachelet en orden a avanzar en la creación
de organismos capaces de velar explícitamente por el
respeto y promoción de los derechos humanos al interior
del País Mapuche, como es el caso de la institución
del Defensor del Pueblo, propuesta en las recomendaciones
tanto del Relator de Naciones Unidas, Rodolfo Stavenhagen,
como del Informe de la FIDH, sobre la situación del
Pueblo Mapuche en Chile.
“Un organismo como este sólo es posible en un
proceso más amplio y profundo de democratización
y vigencia de los derechos humanos. Parte importante de la
violación de nuestros derechos, la impunidad de las
fuerzas policiales y la liviandad con que las autoridades
se refieren a los hechos, sin antes interiorizarse de todo
lo ocurrido, creemos obedece al escaso desarrollo democrático
del país”, agregan en su declaración.
“Recordemos que se nos aplica La ley Antiterrorista
y Ley de Seguridad Interior del Estado, emanadas de la dictadura
militar, la LOCE y una constitución política
maquillada. Por su parte las autoridades regionales, dado
que no son elegidas democráticamente, no sienten sobre
sus hombros el voto evaluativo y fiscalizador de la población.
Cuando la población del País Mapuche elija a
sus autoridades a lo menos deberán responder a la ciudadanía
por sus acciones y dichos”, recalcó Wallmapuwen.
Finalmente, la organización mapuche exigió
una investigación seria y sanciones rigurosas para
los responsables de los graves hechos acontecidos en Nueva
Imperial, investigación que –según señalaron-
debiera ser realizada por “fiscales y tribunales civiles,
y no por la justicia militar”. “Demandamos a las
autoridades administrativas y políticas a privilegiar
el respeto irrestricto de los derechos humanos por sobre sus
intereses corporativos de Estado”, finalizó Wallmapuwen.
El cadáver de una ciudad
La ciudad de Nueva Orleans, ubicada en el sur Estados Unidos,
no es un lugar más en el mundo. Fue la cuna del jazz
y entregó a la humanidad los primeros esbozos del rock
de la mano del rhythm and blues; ambos géneros celebrados
por los blancos, pero inventados por los negros. Por sus calles
repletas de bares se codearon algunos de los músicos
más vanguardistas del siglo XX, que luego alumbraron
con su arte a las principales capitales culturales.
Hace exactamente un año, el huracán Katrina
hizo su paso por la ciudad y hoy Nueva Orleans es un cadaver.
Aún quedan miles de refugiados y se calcula que unas
70 mil familias viven en trailers por la destrucción
de sus hogares. Menos de un tercio de las escuelas, sólo
tres de los 22 hospitales y la mitad de los autobuses están
funcionando. Las grandes inundaciones provocadas por las roturas
en los diques, se cobraron la vida de 1.600 personas, es su
mayoría negros.
Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos George W.
Bush está de campaña. Las elecciones legislativas
de noviembre próximo son su principal objetivo y, acusado
de negligencia frente a la catástrofe de Nueva Orleans,
volvió a la zona devastada por el huracán Katrina,
junto a su esposa Laura Bush, y afirmó que hay "un
sentimiento de renovación" luego de visitar una
de las pocas casas reconstruidas. "Uno puede ver que
el esfuerzo de reconstrucción comienza aquí,
en esta parte del mundo, el gobierno federal está con
ustedes", dijo el presidente. Igualmente, se manifestó
hace unos días en un medio local afirmando que el huracán
"reveló que los gobiernos federal, estadual y
local no estaban preparados para responder a un desastre tan
extraordinario”.
Habrá que recordarle al presidente Bush que la Casa
Blanca tomó la decisión de recortar los fondos
para diques y control de inundaciones, entre otras cosas,
por la prioritaria necesidad de la seguridad nacional. En
otras palabras, la falta de dinero para evitar catástrofes
climáticas, se invirtió en armas para matar
irakíes. Esto se confirma con un comunicado que la
Asociación de Ingenieros Civiles de Estados Unidos
hizo una semana atrás, donde se explicó que
existía "por lejos una muy baja prioridad o urgencia
otorgada al sistema de protección contra huracanes
de parte de sus diseñadores, operadores y líderes
políticos en todos los niveles del gobierno”.
Asimismo, los diques que podrían haber salvado a Nueva
Orleáns de la terrible inundación, estaban mal
construidos, ya que no tenían la altura inadecuada
para proteger a esta baja ciudad. Negligencia que se agrava
aún más, si se agrega que la orden de evacuación
fue dada sólo 19 horas antes de que el huracán
llegara a tierra, lo que impidió que aquellas personas
sin automóvil pudieran ponerse a salvo.
Bush afirmó también que "las crecidas
pusieron al descubierto una pobreza arraigada que ha aislado
a las personas de las oportunidades de nuestro país".
El presidente necesitó de un huracán y aún
del paso de un año después de la tragedia para
reconocer las necesidades que sufre una gran porción
de la población en Estados Unidos.
Sin embargo, el mundo entero observó durante el final
del mes de agosto de 2005 como 20 mil personas pobres, en
su mayoría negros, se refugiaban en el gigante estadio
techado Superdome, pasando varios días hacinados, sin
luz, agua, medicamentos o comida. Las cifras oficiales hablan
de cuatro muertos por asfixia, un suicidio y varias mujeres
violadas. Los colectivos que supuestamente iban a llegar para
trasladarlos nunca aparecieron.
Hoy el Superdome ha sido totalmente reconstruido, previa
inversión de 185 millones de dólares. Para los
funcionarios de Nueva Orleans, se trata de una muestra de
la reactivación de la ciudad. Los miles de refugiados
que perdieron su hogar y los negros pobres de los barrios,
ni siquiera podrán pagar una entrada para un partido
de basketball.
Pero esto no es todo. El gobierno destinó 100 mil
millones de dólares para la reconstrucción de
la ciudad, pero por problemas burocráticos sólo
44 mil millones han sido desembolsados. El mismo estado que
puede desplegar un fabuloso ejército para ocupar Iraq,
no puede efectivizar fondos para ayudar a sus habitantes.
El huracán Katrina no sólo destapó la
gran cantidad de pobres existentes y las falencias gubernamentales
en Estados Unidos. También dejó ver el enorme
problema étnico que tiene el país. La mayoría
de los damnificados fueron negros, los últimos en ser
atendidos luego de que sus casas fueran destruidas por las
inundaciones. Actualmente muchos de ellos están refugiados,
y una gran cantidad abandonó la ciudad en busca de
una nueva vida luego de haberlo perdido todo.
Por estos días, la ciudad de Nueva Orleans está
siendo poblada por hombres blancos, no sólo por el
gran éxodo de negros, sino por la llegada de latinos,
brazos baratos para la reconstrucción. La gran desorganización
y la falta de una política centralizada está
generando que sean explotados y no se les dé comida
ni hogar. Mientras tanto, el negocio inmobiliario está
dejando millones de dólares para las empresas constructoras.
A sólo meses de las legislativas en Estados Unidos,
George Bush se encuentra preocupado por el tema Katrina. Una
encuesta de la empresa Ipsos, mostró que un 67 por
ciento de los estadounidenses desaprueba su gestión
para afrontar las consecuencias del huracán. En medio
de su campaña, el presidente visitó Nueva Orleans
en el marco de fuertes críticas de la oposición
y en la búsqueda de recuperar al electorado perdido.
No debería preocuparse tanto. Probablemente, sus habitantes
estén más interesados en reconstruir sus hogares
y sus vidas que en las elecciones de noviembre.
Vieron que se podía invertir en
Venezuela!
El conglomerado ultraconservador dominante pretende convencernos
de que sólo con salarios bajos, sin leyes nacionales
y sin ninguna restricción a los designios de las corporaciones
se puede, tras muchos años y gracias al derrame, disminuir
un par de puntos porcentuales la pobreza.
Expresiones como "así no van a venir las inversiones",
o "hay que flexibilizar el mercado laboral" o "los
salarios son los culpables de la inflación", son
reiterados en cuanto medio de difusión los profetas
del odio dispongan para realizar sus enunciados apocalípticos.
En esta perspectiva, nadie puede explicar con sensatez por
qué entonces Venezuela obtuvo compromisos por inversiones
millonarias en su sector hidrocarburífero de parte
de dos compañías estatales chinas.
El ministro de Energía de Venezuela, Rafael Ramírez,
anunció que China va a invertir 5.000 millones de dólares
en el desarrollo de proyectos referidos al petróleo
y al gas natural en la nación sudamericana en los próximos
seis años, desde Malasia, donde se encontraba el lunes
como parte de una gira del presidente Hugo Chávez por
el Extremo Oriente.
"Esto es muy importante porque son inversiones que estamos
atrayendo de China a Venezuela para que se ajuste a nuestro
plan Siembra Petrolera" , destacó Ramírez
–quien también reviste el carácter de
presidente de la compañía estatal Petróleos
de Venezuela (PDVSA)- en una entrevista telefónica
desde Kuala Lumpur, divulgada la cadena estatal Venezolana
de Televisión.
El plan Siembra Petrolera 2006-2012, que lleva adelante PDVSA,
tiene como objetivo elevar la producción de petróleo
crudo de 3,3 millones de barriles al día a 5,8 millones
de barriles diarios, así como aumentar la generación
de gas natural de 6.300 millones de pies cúbicos al
día a 11.500 millones de pies cúbicos diarios.
Pero fiel a la estrategia bolivariana, Caracas ha determinado
que los acuerdos sean entre las empresas estatales, a la vez
que los emprendimientos conjuntos o "joint ventures"
sólo permiten una asociación de hasta el 49
por ciento para los capitales privados. La inversión
china se va a canalizar a través de la creación
de empresas mixtas con las dos empresas estatales de ese país
asiático, entre ellas la China National Petroleum Corporation,
a fin de producir y exportar crudo desde la gigantesca reserva
de petróleo de la Faja del Orinoco, al suroeste de
Venezuela.
"Estos proyectos de la Faja los estamos atando para
desarrollar la capacidad de refinación en estos países,
en este caso sería en China, para un crudo de nuestras
características", señaló Ramírez.
La aclaración viene a cuenta que el petróleo
del que dispone Venezuela es en su mayoría pesado,
con un alto contenido de azufre, y para destilarlo se requiere
de una tecnología que sólo un puñado
de países dispone.
El jefe de Estado caraqueño culminó el domingo
pasado una visita de seis días a China, donde se reafirmaron
los vínculos energéticos y políticos.
Chávez obtuvo el apoyo de Beijing para ocupar un asiento
en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), a
la vez que el mandatario asiático, Hu Jintao, logró
asegurarse una importante fuente de energía, para un
país que es el más poblado del mundo, que crece
a tasas increíbles y que tiene una voracidad notable
por los recursos naturales y energéticos.
Además, Venezuela busca diversificar sus mercados
de petróleo, hoy demasiado concentrado en Estados Unidos,
nación que tiene una relación cada día
más tensa con el Palacio Miraflores. En este sentido,
el plan energético bolivariano busca cuadruplicar las
exportaciones de petróleo a China, para arribar a los
500 mil barriles diarios en 2011. Las vastas reservas venezolanas
convirtieron a ese país en el quinto exportador mundial
de crudo y el primero del hemisferio occidental.
Más allá de lo que el conglomerado ultraconservador
quiera difundir a través de sus adláteres foráneos
y locales, va a ser difícil que puedan ocultar 5.000
millones de dólares en inversiones con un acto propagandístico.
|