Creció
un 26% el ingreso de divisas por ventas al Mercosur
Las exportaciones de productos de origen animal y vegetal
hacia países miembro del Mercosur crecieron 17% en
volumen y 26% en divisas, en los primeros siete meses del
año respecto de igual período de 2005, según
informó ayer el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad
Agroalimentaria (Senasa).
Las exportaciones de estos productos superaron levemente las
cinco millones de toneladas por un valor de U$S 1.160 millones
entre enero y julio últimos, mientras que en los mismos
meses de 2005 se enviaron 4,28 millones de toneladas por algo
más de U$S 920 millones.
El principal destino durante los primeros siete meses del
año fue Brasil, hacia donde el Senasa fiscalizó
4,46 millones de toneladas enviadas por una cifra que superó
los U$S 914 millones.
Este destino mostró un crecimiento del 14% en volumen
y del 23% en divisas respecto del mismo período de
2005, cuando el organismo sanitario certificó 3,92
millones de toneladas por algo más de U$S 745 millones.
Los productos que más se exportaron hacia Brasil fueron
trigo, pera, ajo, merluza, cebolla, arroz, leche en polvo
entera y malta.
Otro de los destinos principales que tuvieron las exportaciones
argentinas hacia la región fue Venezuela, con 159.794
toneladas de envíos por más de U$S 113 millones.
Este destino mostró un incremento del 102% en volumen
y del 64% en divisas en los primeros siete meses del año
respecto del mismo período de 2005, cuando ese país
aún no era miembro pleno del Mercosur. (DyN)
El Congreso de Cultura debatió
sobre la educación y el Mercosur
La instauración de un nuevo modelo educativo compatible
con el sistema económico y político vigente
y el proceso de integración del Mercosur fueron hoy
los dos temas centrales de la segunda jornada del Congreso
Argentino de Cultura que se lleva a cabo en esta Ciudad.
Funcionarios nacionales y de organizaciones no gubernamentales
volvieron a encontrarse en el anteúltimo día
de deliberaciones y distinguieron a la presidenta de Abuelas
de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, por su defensa de los
derechos humanos.
El encargado de hablar por el gobierno nacional fue el ministro
de Educación, Daniel Filmus, quien destacó que
"el país está cambiando hacia un nuevo
modelo basado en el trabajo y la producción y allí
es donde debemos aportarle un nuevo modelo de educación".
Alberto Hernández, Presidente del Instituto Cultural
de la Provincia de Buenos Aires, en la mesa denominada "La
Dimensión cultural de los procesos de integración"
aseguró que "nosotros pensamos que la cultura
tiene mucho para decir en los procesos de integración
porque tenemos que lograr que dichos procesos dejen de ser
una conversación entre funcionarios y empiecen a plasmarse
en cuestiones tangibles o al menos con un fuerte contenido
simbólico que ordene nuestra vida".
Uno de los invitados para participar de este congreso era
el presidente de la Comisión de Representantes Permanentes
del Mercosur, Carlos "Chacho" Álvarez, quien
fue confirmado para participar del panel "La dimensión
cultural de los procesos de integración" pero
en forma sorpresiva faltó a la cita.
Con un homenaje a Carlotto, y la continuación de las
mesas redondas y debates a cargo de destacados especialistas
del país y del exterior, se desarrolló hoy la
segunda jornada del Primer Congreso Argentino de Cultura.
Durante un acto realizado en la Sala Astor Piazzolla del
Teatro Auditorium, Alberto Hernández le entregó
una plaqueta a la presidenta de Abuelas con la frase "Muchas
gracias por enseñarnos tanta dignidad".
Carlotto saludó la realización del Congreso
Argentino de Cultura y afirmó que "los argentinos,
que tenemos la necesidad de un país mejor, no podemos
faltar a un evento tan sabio como este". Esta es la primera
vez en la historia que se realiza un congreso de cultura del
que participan la totalidad de las provincias argentinas y
el Estado nacional.
De aquí en más, los congresos se realizarán
cada dos años, con la mira puesta en la redacción
de una ley de cultura para el país y, a la vez, garantizar
definitivamente la instalación de la cultura como un
tema prioritario de la gestión de políticas
públicas, según manifiestan sus organizadores.
El jefe de gabinete de la Secretaría de Cultura de
la Nación, Ignacio Saavedra, se refirió al MERCOSUR
Cultural y consideró que "los ciudadanos de los
países del Mercosur están integrados más
allá de los Estado-Nación, entonces es una responsabilidad
de los Estados construir una política pública
que fomente que esos procesos tengan más sostén
desde lo económico y lo institucional".
Agregó que "vamos a seguir fomentando los procesos
de generación de acuerdos para tener postura única
en los organismos internacionales. Vamos a tratar de impulsar
la generación del sello 'Mercosur Cultural' para facilitar
la circulación de bienes culturales al interior de
la región y vamos a tratar de impulsar la institucionalidad
que nos permita avanzar en políticas regionales con
más fuerza".
La frontera siria, al rojo vivo
Lejos del frente y en el centro de la guerra. Baalbek está
desierta, vaciada por el éxodo de los habitantes de
esta columna vertebral del Hezbolá bombardeada indiscriminadamente
por la aviación y los helicópteros israelíes.
Baalbek y su región, la planicie de la Bekaa, es lo
que los libaneses llaman la segunda maldición del Líbano.
La primera está en el sur, a lo largo de la frontera
con Israel, hasta la meseta del Golán. La segunda está
aquí, en la frontera con Siria. Baalbek es un punto
de fractura mundial. Israel ejerce su presión sobre
en el sur, Siria lo hace desde esta región de 125 mil
habitantes situada al nordeste de Beirut.
Los servicios de inteligencia occidentales aseguran que la
planicie de la Bekaa es el lugar por donde Siria suministra
las armas del Hezbolá. Los habitantes conocen el rumor,
y hasta la realidad del tráfico. Pero los labios están
cosidos por el miedo. Haj Ahmed Raya, uno de los responsables
del Hezbolá en Baalbek, sostiene que esas acusaciones
son puras mentiras. “Es una versión elaborada
por el Mossad y la CIA”, dice el hombre. Pero cuando
se le pregunta cuál es su versión, Ahmed Raya
no responde y cambia de tema, habla de la Argentina, de la
calidad humana de Buenos Aires que fue uno de los primeros
países en enviar ayuda humanitaria al Líbano.
Baalbek es la fundación mítica del Hezbolá.
De esta región es oriundo el sheik Tufayli, el líder
del movimiento chiíta a quien el ex presidente Carlos
Menem acusó de haber planeado y cometido el atentado
contra la sede de la AMIA.
Un vistazo a la geografía montañosa de la región
basta para medir en silencio la polifonía problemática
del conflicto. Fronteras, fundamentalismo, invasiones, armas,
cultivos de opio, todo converge en la planicie de la Bekaa.
La principal atracción turística de Baalbek
son sus templos, un conjunto arquitectónico único
construido por los romanos seis siglos antes de Jesucristo
y que está ubicado al lado de la principal mezquita
chiíta de la ciudad. En el centro del valle, la cúpula
y las dos torres azules de la mezquita se superponen a las
contracciones romanas. Por eso Baalbek está lejos de
la frontera armada pero en el ojo del ciclón del conflicto
de Medio Oriente. Israel invadió el Líbano por
el sur, Siria lo hizo por el noroeste. La capital de la invasión
siria no fue Beirut sino Baalbek.
La ciudad ofrece una imagen de éxodo porque la gente
huyó durante los 34 días de bombardeos israelíes
y aún no se anima a regresar. En este lugar donde reina
una serenidad inspirada, el doctor Abu Kadara no logra olvidar
lo que pasó, los bombardeos intensos, las víctimas
civiles, las piedras de los templos romanos cayendo bajo la
presión de las explosiones. “La guerra es una
cosa sucia. La gente se fue y ahora el terror no la deja regresar.
Como usted puede verlo, la mayoría de los negocios
permanecen cerrados y hay barrios enteros que están
vacíos.” Abu Kadara es lúcido y hace un
retrato del Líbano sin concesiones. “El Líbano
tiene dos problemas y una salvación. Tenemos la frontera
sur con Israel, la del nordeste con Siria y el mar Mediterráneo.
En el sur tenemos problemas con Israel, y acá con Siria.
Lo único que nos queda es el mar para partir.”
Hoy, los problemas son presentes. Siria, que se opone al
despliegue de la fuerza internacional, dejó al Líbano
sin luz. Invocando un problema técnico, Damasco cortó
el suministro de electricidad. Enemigo acérrimo de
la presencia de tropas extranjeras a lo largo de las fronteras,
el poder sirio amenazó incluso con cerrar totalmente
su frontera con el Líbano. El cierre ya es parcial.
Los camiones libaneses se quedaron sin atravesar la frontera
y Damasco advirtió incluso a los choferes libaneses
que recorrenel eje Beirut-Damasco que si salían de
su país era probable que no pudieran entrar.
Khalil Dbab escucha las noticias provenientes de Siria con
ojos preocupados. Este ingeniero de Baalbek, sin trabajo desde
hace casi dos meses por falta de luz debido a la guerra, se
acuerda de los años de la ocupación siria con
cierto horror. “Era como una dictadura. Nada se podía
decir en voz alta porque enseguida había represalias.
Si a uno se le ocurría hablar mal de Hafez al Assad
(ex presidente sirio, padre del actual), enseguida lo ponían
preso. Sin los sirios vivimos mejor. Hay más libertad.
Esta es una ciudad atravesada por todas las corrientes, políticas
y religiosas. Hay cristianos maronitas, sunnitas, chiítas.
Antes nunca tuvimos problemas. No se puede negar que éste
es un bastión del Hezbolá, pero eso no significa
nada propiamente malo. Yo soy sunnita pero mis dos hermanas
se casaron con chiítas. La guerra con Israel ha sido
una maldición que atrajo otras maldiciones, entre ellas
Siria.”
En los tiempos de la dominación siria, de las mafias
que controlaban los cultivos de opio y de los primeros rugidos
del Hezbolá, Baalbek era distinta. Un valle agitado
por otras sombras. Hoy parece más serena, más
estratégica. La frontera próxima suscita las
pesadillas de antaño. Pero el Hezbolá escruta
los valles, los caminos secretos por donde, quizá,
transiten sus armas y el dinero.
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