Indígenas
del Chaco argentino ganaron una batalla
El gobierno de la provincia del Chaco, en el noreste de Argentina,
y el Instituto del Aborigen Chaqueño acordaron que
se lleva a cabo la titularización de tierras donde
viven comunidades indígenas. Además se revisaran
las ventas de terrenos fiscales a particulares.
El convenio puso fin a la huelga de hambre que durante 31
días realizaron nueve aborígenes mocovíes,
wichis, tobas y de otras etnias en el cuarto piso de la Casa
de Gobierno provincial, en la ciudad de Resistencia. El 21
de julio los manifestantes decidieron acampar frente a la
casa de gobierno luego de más de 40 días de
espera de una solución oficial.
El acuerdo llegó en el límite de la resistencia
física de los huelguistas ya que tres de ellos fueron
hospitalizados durante los últimos días debido
al deterioro físico que sufrieron.
En tanto los nueve aborígenes que mantenían
la huelga de hambre comenzaron tras la rúbrica del
convenio, a ingerir alimentos sólidos en base a una
dieta prescripta por un médico de la comisión
provincial de Derechos Humanos.
Los ministros de Gobierno, Hugo Matkovich, y de Economía,
Roberto Dell`Orto, suscribieron con el director del IDACh,
Orlando Charole, el documento que normalizará la ocupación
de 140 mil hectáreas habitadas por los aborígenes.
El entendimiento marcó además el fin del campamento
aborigen instalado hace tres meses en la plaza 25 de Mayo
y en inmediaciones de la sede gubernativa.
Charole presidió el acto de levantamiento de las carpas,
en el que pronunció un extenso discurso de agradecimiento
a "los que hicieron posible este triunfo de los aborígenes".
"Los niños tobas, matacos y mocovíes que
nacerán en las tierras recuperadas les estarán
eternamente agradecidos", expresó Charole desde
la explanada de la Casa de Gobierno.
Al abandonar el edificio, los huelguistas Inocencia Charole
(hermana del director del IDACh) y Leandro Pérez expresaron
su satisfacción por las respuestas obtenidas, pero
advirtieron que no permitirán que "esta lucha
haya sido un esfuerzo en vano".
Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas
y Censos (Indec), en Argentina hay unos 400.000 indígenas
pertenecientes a 20 etnias diferentes. En particular en Chaco
viven 60.000 de ellos que conforman los pueblos toba, mocoví
y wichí. Allí se registran los índices
más elevados de pobreza e indigencia del país.
La huelga había comenzado el 21 de julio tras un mes
de infructuoso diálogo entre el gobierno provincial
y los dirigentes indígenas. Ese día, las autoridades
entregaron una propuesta que no satisfizo las peticiones de
las comunidades, entonces los representantes aborígenes
decidieron permanecer en la sede gubernamental e iniciar la
medida de fuerza.
El acuerdo entre el gobierno provincial y lo indígenas
pone algo de justicia al reparto de la tierra a las comunidades
originarias. Según el no gubernamental Centro de Estudios
e Investigación Nelson Mandela, de los 3,9 millones
de hectáreas de tierras fiscales que había en
esa provincia en 1995, quedan apenas 660.000. Sin embargo,
las comunidades, que por ley debían ser las principales
beneficiadas, quedaron fuera del reparto.
El compromiso incluye la titularización de esos campos
ubicados en la provincia, la entrega de tierras fértiles
y viables desde el punto de vista productivo, además
de la revisión de ventas a particulares consideradas
sospechosas. También se acordó un aumento del
presupuesto del Instituto de Aborigen.
El Mercosur y el empleo como pilares de
campaña
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva,
decidió apoyar su discurso de campaña en los
logros hacia dentro de Brasil y en su política exterior
de integración regional y de distanciamiento las usinas
ideológicas neoliberales, que lograron pleno consenso
en la década del noventa.
En los últimos días, donde los candidatos a
las elecciones presidenciales del 1° octubre aumentaron
sus apariciones públicas, Da Silva sentó, a
grandes rasgos, las bases de su plataforma: no al Fondo Monetario
Internacional (FMI); no al Area de Libre Comercio de las Américas
(ALCA), sí al Mercado Común del Sur (Mercosur);
generación de empleo; aumento del consumo; estabilidad
económica y cierta dureza con la oposición.
En primer término, en un acto con sindicalistas en
la zona oeste de San Pablo remarcó que su Gobierno
terminó, “sin odio”, con las “intromisiones”
del FMI en agenda económica y política del Estado.
En diciembre del año del pasado, Da Silva anunció
que su administración anticiparía para el 2005
el pago de 15 mil millones de dólares al FMI por papeles
y obligaciones que vencen en 2007. En su momento, la decisión
tuvo su justificación en la idea de fortalecer el sector
externo y la macroeconomía.
Da Silva llamó a la concurrencia a recordar que, cuando
él asumió en 2002, la mayoría de la gente
gritaba “fuera FMI”. “Bueno, el Fondo ha
desaparecido de nuestra vida cotidiana sin la necesidad de
que alguien se pusiese a gritar”, se jactó el
mandatario ante un público que le era afín.
Según el líder fundador del Partido de los
Trabajadores (PT), cuando se dio cuenta de que tenía
el dinero suficiente para cancelar la deuda, llamó
al presidente del FMI y le dijo: “queremos devolver
el dinero que es de ustesdes y hacer las cosas con libertad”.
Da Silva también puso el acento en la integración
regional al expresar que “no existe más la discusión
sobre el ALCA por que Brasil ha fortalecido el Mercosur, lo
que ha sido fundamental para la creación del G20 (países
en desarrollo), la única alternativa para cambiar la
geografía comercial de mundo”.
En ese marco, Da Silva dejó entender que uno de sus
pilares de campaña será el lanzamiento de un
fuerte programa de generación de empleo, una de las
principales demandas de la sociedad brasileña. Los
anuncios irán acompañados de fuertes críticas
al ex presidente Fernando Enrique Cardoso, que en nombre del
conservador Partido de la Social Democracia Brasileña
(PSDB) dirigió el país en los dos períodos
anteriores (1995-2002).
El objetivo de Da Silva para un eventual segundo mandato
es llegar a la creación total de diez millones de puestos
de trabajo; teniendo en cuenta que lleva seis millones desde
que asumió la envestidura.
También aprovechó para responderle los críticos
de su campaña electoral, a los cuales les aclaró
que “no fue concebida para agradar a sus adversarios,
sino para llevar un mensaje a la población”.
Es que algunos medios periodísticos, con el evidente
propósito de crear desgaste entre el Partido de los
Trabajadores (PT) y su candidato, llamaron la atención
sobre los avisos publicitaros de la fuerza, donde Da Silva
no utiliza el color rojo ni la bandera partidaria.
Da Silva se justificó al advertir de que hay otras
banderías detrás de sus discursos y propuestas,
ya que junto al PT está el Partido Republicano Brasileño
(PRB) y el Comunista de Brasil (PCdoB), que conforman la coalición
Fuerza del Pueblo, que impulsa su candidatura.
En tanto, afirmó que está orgulloso del PT
porque él lo creó y apuntó que "todo
el mundo sabe que yo soy del PT, que el PT tiene una bandera
roja, que soy la cara del PT y que el PT es mi cara, por lo
que el partido está en la campaña; pero decidí
hablar de lo que hice porque tengo cosas que mostrar, otros
no pueden hacerlo”.
El tema de la inseguridad es uno de los que Da Silva se propone
discutir próximamente con su principal oponente, Geraldo
Alckmin, candidato que representará en los comicios
de octubre al PSDB y es apoyado por Partido Frente Liberal
(PFL).
Aunque el PSDB puso énfasis en proponer acciones para
mejora la seguridad, resulta ser el costado más débil
de Alckmin, responsabilizado de haber dejado un caos en esa
materia en el Estado de San Pablo después de dos mandatos
como Gobernador, cargo que dejó en las manos de Claudio
Lembo –del PFL- para dedicarse de lleno a la actividad
proselitista.
Al final de su ruta de exposición, Da Silva afirmó
que la estabilidad económica y los bajos niveles de
inflación aumentaron el poder de compra de los ciudadanos.
“El brasileño está pudiendo comprar más
ahora. El país está creciendo, pero puede avanzar
mucho más si me dieran la chance de un nuevo mandato”,
aseveró el plenipotenciario.
Los productores argentinos se hacen escuchar
El reclamo para 2007 del 2º Foro Nacional de Agricultura
Familiar fue concreto: recibir en asignación un presupuesto
de 1.284 millones de pesos y la creación de una Subsecretaría
de la Agricultura Familiar. El evento se realizó el
jueves y viernes pasado en el predio de Parque Norte, en la
ciudad de Buenos Aires, organizado por más de 420 organizaciones
que agrupan a pequeños y medianos productores que practican
la Agricultura Familiar (AF).
Si repasamos los hechos, el 30 de mayo pasado, el Foro se
entrevistó con el titular de la Secretaría de
Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación
de la Nación (SAGPyA), Miguel Campos, para peticionar
que la AF sea integrada en las políticas de Estado.
Como contrapartida, el funcionario les propuso que en un plazo
de 50 días debían consensuar un proyecto de
Ley de AF para integrarlo al proyecto de Presupuesto Nacional
2007 y elevarlo a la consideración del Congreso Nacional.
El Foro concretó su Plenario para elevarlo a consideración
del Poder Ejecutivo en tiempo y forma. Según un documento
entregado por el Foro, “se ha recibido también
la visita de funcionarios del SENASA (Servicio Nacional de
Sanidad y Calidad Agroalimentaria), del INTA (Instituto Nacional
de Tecnología Agropecuaria), en este caso los responsables
del nuevo Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico
para la Pequeña Agricultura Familiar (CIPAF) y de la
Subsecretaría de Tierras para el Hábitat Social
(del Ministerio de Planificación Federal)”.
Es así que en el predio de Parque Norte, más
de 1.200 delegados que representan a unas 250.000 familias
rurales de toda la geografía cerraron el trabajo que
habían comenzado a fines del año pasado con
un documento que, salvo algunas correcciones formales, ya
estaba consensuado. Los participantes del Foro Nacional de
Agricultura Familiar piden que se les otorgue un presupuesto
de más de 1.200 millones de pesos en 2007, y que se
cree la Subsecretaría de Agricultura Familiar en el
mediano plazo, mientras que en el largo plazo se sugiere la
creación del Ministerio de Asuntos Agropecuarios, Pesca
y Agroindustrias.
En la apertura del plenario, el jueves, el presidente de
la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi,
saludó a la concurrencia y destacó que "es
importante que el Estado haya abierto este lugar, para que
podamos plantear los ejes de la agenda de lo que el Gobierno
tendrá que hacer para terminar con 100 años
de olvido de los pequeños productores”.
Tras la apertura, le tocó el turno al Subsecretario
de Agricultura de la Nación, Javier De Urquiza, representante
del Poder Ejecutivo. "Estamos culminando hoy con un proceso
donde el documento a entregarse transmita ese trabajo, para
que el Estado tenga una política pública de
Agricultura Familiar", dijo el funcionario, tras lo cual
agregó que "a partir de ahora ese va a ser el
desafío. Los chispazos pueden tener dos consecuencias:
iniciar un incendio o, como en una bujía, detonar el
arranque de un motor. Este proyecto es de todos".
Por su parte, Pedro Cerviño, de la FAA, fue quien
convocó al trabajo en talleres. Tras agradecer a las
autoridades nacionales, a los participantes, al INTA y a los
distintos IPAF, llamó a que los participantes se agruparan
en cuatro temas o talleres de trabajo: Caracterización
de la Agricultura Familiar y Salud, Fortalecimiento de las
Organizaciones y Servicios de Apoyo a la AF, Reforma Agraria
e Institucionalidad, y Políticas Diferenciales para
la AF.
Entre los considerandos, el documento sostiene que "para
desarrollar y aplicar políticas diferenciales hacia
la Agricultura Familiar, el Estado debe reconocer a los productores
familiares como sujetos indispensables del desarrollo igualitario,
productivo y económico, que impulse un Estado democrático,
equitativo, multiétnico y pluricultural, que garantice
a su vez la soberanía alimentaria, el acceso a la tierra,
el agua y recursos naturales, con sustentabilidad ecológica,
económica y social”.
Más adelante, se sostiene que para garantizar la implementación
"de una política de Desarrollo Rural Integral
es necesario plantear definitivamente (sic) la creación
de un espacio institucional con rango de Ministerio",
donde concretar las políticas del sector. En este sentido,
el documento explica que, a mediano plazo, es imperante crear
el Ministerio de Asuntos Agropecuarios, Pesca y Agroindustrias,
con una Secretaría de Desarrollo de la Agricultura
Familiar.
También destacan la necesidad de crear un Registro
Nacional de Productores Familiares "como instrumento
básico para la ejecución de las políticas
específicas" dirigidas a la AF.
De acuerdo con el Censo Nacional Agropecuario del 2002, la
AF ocupa el 18 por ciento de la superficie total cultivada
del país y su labor representa el 19,3 por ciento del
valor bruto de la producción nacional. Del total de
productores o socios que trabajan en explotaciones agropecuarias,
el 71,4 por ciento está ligado a la AF.
El viernes, día del cierre del Foro, contó
con la presencia del titular de la SAGPyA, Miguel Campos,
quien momentos previos al inicio del acto de cierre declaró
a APM que “la entrega del documento es el punto de partida
para que esto quede como institución”.
Ante una concurrencia de casi 2000 personas Buzzi arengó
a los representantes del Estado como “los que tienen
la capacidad de poder resolver y construir una perspectiva
distinta”.
El dirigente enfatizó la voluntad política
de la Secretaría en cuanto a la realización
del Foro y destacó que se avanza a una forma mucho
mas profunda de disputa. También manifestó la
necesidad de dejar de delegar al mercado la organización
de la economía y la producción agropecuaria.
Más adelante habló de la necesidad de decretar
la colonización de tierras que permita “volver
de lo urbano a lo rural”, y expresó que hay que
ponerse de acuerdo en el mecanismo para lograr este cometido.
“Si los sectores de derecha siguen haciendo operativos
a través de los multimedios de prensa, no tengan ninguna
duda de que de la misma manera (…) nos movilizaremos
para reclamar. Si se toma la decisión de avanzar en
el camino de las transformaciones profundas que hacen falta
en la Argentina, no vamos tener ninguna duda en movilizar
para respaldar”, resaltó el titular de FAA.
Luego de la lectura del documento final, le tocó el
turno al representante del Estado para hablar ante la audiencia.
En primera instancia Campos, ensalzó la capacidad de
movimiento y la creación del Foro y destacó
la inclusión de todos los sectores en la construcción
de un nuevo proyecto de país. Y resaltó que
“la única manera de transformar este país
en uno desarrollado, es entendiendo que el sustento está
de donde venimos, la tierra”.
Aclaró que este emprendimiento es un primer paso,
y dijo que el gobierno trabaja actualmente para obtener mayor
equidad e inclusión.
En cuanto a la propuesta de documento final, el Secretario
manifestó: “No me queda más que decir,
acepto esta apuesta, acepto esta propuesta”.
En medio de una marea de aplausos, seguidamente Campos bajando
de algún modo la efusividad de los concurrentes, aclaró
diciendo “prometemos analizarla”, y que se trabajará
en torno a la propuesta del documento desde las posibilidades
del gobierno.
Cabe destacar que fue bastante reacio en cuanto a la creación
de un Ministerio o cualquier figura similar. Pero destacó
que la decisión esta tomada para articular los diferentes
programas para llegar a todo el país. Lo llamativo
del discurso, es que no mencionó en ningún momento
una Reforma Agraria, un punto central del documento y además
mencionado por Buzzi en su discurso.
Una vez finalizado el acto de cierre, APM dialogó
con el presidente de la Federación Agraria, quien dijo:
“Dimos un pequeñísimo paso en la historia
agraria argentina”.
A su vez, se mostró contento al saber la puesta en
marcha del proyecto y destacó que entre el Estado y
la sociedad civil, entraron en un nuevo esquema de funcionamiento.
Pero dejó en claro, que si se tiene que “salir
de ruta” para reclamar, lo harán.
Buzzi reconoció que con el Gobierno existe buen dialogo,
pero enfatizó en que las soluciones aparezcan. En cuanto
a la respuesta del Gobierno en torno a las peticiones del
documento final, reconoció que van a pasar muchos años
para implementar todos los puntos mencionados.
Un punto muy importante que destacó Buzzi es la creación
de una Subsecretaría, que cuente con recursos para
poder generar los cuadros que se necesitan, para que sirva
como un instrumento para tener lugar en el diseño de
la política. En base a esta prioridad manifestó
que se podría lograr en un plazo de tres meses.
“Hay cosas que van a llevar tiempo, porque son pulseadas
con el poder. Y hay cosas que se pueden resolver, que son
administrativas, si hay la decisión política
de hacerlo”. Hay que esperar los próximos meses”,
concluyó.
Ahora, la palabra la tiene el Congreso de la Nación.
De ellos depende que esta iniciativa democrática se
plasme en una ley nacional que ponga a los agricultores familiares
en el lugar que se ganaron.
Oye latino, sonríe que Dios te
ama
En Estados Unidos, Dios es blanco, protestante y racista,
y si no que le pregunten a los inmigrantes latinoamericanos
que viven en Hazleton, Pennsylvania, a escasos 200 kilómetros
de Nueva York. Allí avanza, como globo de ensayo, la
nueva estrategia que comparten republicanos y demócratas
a la hora de imponer sus políticas discriminatorias.
Y por favor no vengan con eso del 11-S y la paranoia de los
que se creyeron seguros, porque quien recorrió las
calles de esa ciudad del Este profundo antes de los atentados
contra las Torres Gemelas no pudo sorprenderse al enterarse,
esta semana, que las autoridades locales legalizaron la persecución
étnica y cultural.
Hace un mes, la legislatura de Hazleton aprobó una
ley bautizada "de alivio contra la inmigración
ilegal". Se trata de una norma que ordena la inhabilitación
de las empresas que empleen indocumentados, grava con multas
a todos aquellos que alquilen viviendas a los extranjeros
que no acrediten su debida residencia y prohibe el uso de
toda lengua que no sea el inglés en los establecimientos
oficiales.
En un intento fallido de negar su racismo, el alcalde de
esa ciudad, el republicano, blanco y protestante Lou Barletta
- enérgico defensor de la disposición - dijo,
"no me opongo sólo a los inmigrantes ilegales
de origen latino sino a todos, procedan de donde procedan".
Resulta que el 35 por ciento de las aproximadamente 30 mil
personas que habitan en Hazleton son inmigrantes llegados
desde América Latina, casi todos trabajadores que permitieron
un crecimiento económico en al área de cerca
del 20 por ciento en la última década. Sin embargo,
el bueno de don Lou abundó acerca de su espíritu
de tolerancia y dijo, "los inmigrantes latinoamericanos
no influyeron en la bonanza económica sino en el incremento
del delito".
Pobre alcalde, ni las cifras federales sobre pobreza y población
carcelaria lo acompañan. Según estadísticas
de Washington correspondientes al año pasado, el 73
por ciento de los habitantes de Hazleton con bajos ingresos
pertenecen a la comunidad de inmigrantes, mientras que el
69,7 de la población carcelaria de ese mismo distrito
es WASP (blanca, anglosajona y protestante, según la
sigla en inglés).
Conforme informaron distintas agencias internacionales de
noticias, algunos de los políticos republicanos que
apoyaron la llamada ley "de alivio" intentaron justificar
su sanción con argumentos bien conocidos: después
de los atentados del 11 de setiembre de 2001, los estadounidenses
estarían muy preocupados por la presencia de un número
creciente de extranjeros en el país, todos posibles
"terroristas".
Sin embargo, entre 1998 y 1999, la población de inmigrantes
en Hazleton tuvo flujos y reflujos debido justamente al maltrato
sistemático y consentido por las autoridades al que
eran sometidos los trabajadores dominicanos, portorriqueños
y salvadoreños.
Estos llegaban atraídos por la intensa actividad que
ofrecía una ciudad propicia para el descanso de fin
de semana de los sectores medios acomodados, gracias a sus
parajes turísticos de montañas y centros de
pesca, cercanos a la gran urbe neoyorquina.
Algunos podrían preguntarse por qué prestarle
tanta atención a lo que sucede en una pequeña
ciudad del interior estadounidense, siendo que ello no necesariamente
debiera ser tomado en cuenta como conducta generalizada a
nivel nacional.
Error. Organizaciones de derechos humanos como la Unión
e Libertades Civiles de Estados Unidos (ACLU) y Proyecto para
el Derecho de los Inmigrantes reaccionaron con firmeza no
sólo por el carácter inconstitucional de la
norma (la cuestión migratoria es de competencia federal,
nunca estadual y mucho menos comunal), sino porque consideran
que si los tribunales de justicia no la inhabilitan, la misma
sentará el precedente que busca la administración
del presidente George W. Bush para desplegar leyes de similares
características sobre todo el territorio nacional.
Como bien tuvo que reconocer el diario argentino La Nación
- habitual portavoz de los intereses estadounidenses en este
país -, "en la últimas semanas la Casa
Blanca y los políticos republicanos y demócratas
han centrado el debate (migratorio) en cada distrito, para
esquivar así una posición nacional que podría
restarles millones de votos en las elecciones de noviembre
próximo, las que definirán el futuro de la administración
Bush, las mayorías legislativas en ambas cámaras
del Congreso y las gobernaciones de 36 estados".
Esa estrategia tendiente a descentralizar el programa discriminatorio
y racista que comparte el sistema corporativo político
de Estados Unidos ya está encontrando eco en varias
regiones, como Idaho, Florida y California.
Parece ser que el sistema de poder entronizado en Washington
- una combinación explosiva de fundamentalistas cristianos
de derecha, directores de grandes corporaciones e integrantes
de la camarilla neoconservadora - aplican a los sectores menos
favorecidos de la sociedad estadounidense la misma lógica
con la que operan en su política hacia América
Latina.
Así como la administración Bush aspira llegar
a cumplir la estrategia ALCA (Acuerdo de Libre Comercio para
las Américas) mediante una sumatoria de Tratados (TLC)
bilaterales, de la misma forma - y con la complicidad de un
sector cada vez más numeroso del partido Demócrata
- pretende someter a los estadounidenses a un régimen
de "neo apartheid" contra los inmigrantes, mediante
el sistema extendido de leyes locales de carácter discriminatorio.
Del otro lado del Atlántico, los socios de Estados
Unidos en el modelo capitalista - imperialista del siglo XXI,
no se quedan atrás, pues el Imperio Global Privatizado
(IGP) sólo contesta con represión a la pobreza
y marginación que el mismo sistema necesita generar,
para garantizar sus pretensiones de reproducción hasta
el infinito.
Movilizados por la ola de inmigrantes africanos que buscan
mejores condiciones de vida en el llamado Viejo Mundo, los
gobiernos y principales partidos de la Unión Europea
(UE) - sensibles a las demandas de la sociedad opulenta- apenas
si atinan con programas policiales de seguridad fronteriza.
Así por ejemplo, la llegada, durante el pasado fin
de semana, de casi 2.000 indocumentados a las islas Canarias
y de otros mil a la isla de Lampedusa (Italia) hicieron que
los gobiernos de Madrid y Roma adoptaran medidas "urgentes".
¿Cuáles fueron esas medidas? Según coincidieron
agencias internacionales y periódico europeos, simplemente
acordar con gobiernos de Africa - de Senegal y Mauritania,
entre otros - un programa de asistencia gubernamental de aproximadamente
25 millones de dólares para que el trabajo sucio de
detención y apresamiento de los inmigrantes se lleven
a cabo en los países de origen.
Si esas medidas no logran con el cometido deseado, advirtieron
las autoridades europeas, la respuesta será aun más
severa.
En ese sentido, una de las voces más violentas fue
la del vicepresidente del Senado italiano, Roberto Calderoli,
quien fiel representante de la derechista Lega Norte, dijo:
"una salva adelante, una salva atrás, al límite
de las aguas territoriales, y verán que no sólo
las naves (balsas y lanchas en las que mueren decenas de personas
en el intento de alcanzar costas europeas) volverán
hacia atrás, sino que no partirán más,
sabiendo lo que les espera".
Lo relatado en este artículo es un ejemplo más
del "fascismo silencioso" que están poniendo
en práctica las llamadas "grandes democracias
de Occidente".
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