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Martes 22 de Agosto de 2006
CHAVEZ PROPONE CREAR RED HOSPITALARIA DEL SUR

Por la Redacción de APM

El presidente de venezolano asomó la idea de crear los Hospitales del Sur para cubrir las necesidades en materia de salud preventiva, curativa, integral y comunitaria en varios países de Latinoamérica.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, propuso la creación de una red hospitalaria del Sur, con vistas a cubrir las necesidades de los países latinoamericanos en materia de salud preventiva, curativa e integral.

En su habitual espacio de televisión Aló Presidente, el mandatario dijo que los "Hospitales del Sur" serían centros de salud para beneficio de los pueblos. "Esto es sólo una idea que lanzo y estoy seguro que habrá infinidad de médicos, de hospitales públicos y también privados interesados en ella" agregó.

Según la agencia Prensa Latina, Chávez dijo que esta idea de los Hospitales del Sur podrían apoyarla gobiernos latinoamericanos como Argentina, Brasil, Colombia y Cuba.

El jefe de Estado inauguró este domingo el hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano, considerado como la obra social más importante del gobierno en el campo de la salud.

Este centro de salud infantil viene a ser uno más en el conjunto importantísimo de transformaciones que realiza el proceso bolivariano, recalcó.

Chávez inauguró este domingo el Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano Doctor Gilberto Rodríguez Ochoa, considerado como la obra social más importante del gobierno en el campo de la salud y la mayor de su tipo en Latinoamérica.

El centro asistencial, según autoridades locales, estará en condiciones de realizar durante el primer año 1.440 intervenciones quirúrgicas.

La instalación dispone de 144 camas de hospitalización, 33 dedicadas a los cuidados intensivos, cuatro quirófanos, 30 consultorios y 82 habitaciones de residencia hospitalaria.

En una segunda etapa se prevé llevar la cifra de operaciones cardiovasculares a unas cinco mil anuales, para de esa forma responder en su totalidad a las necesidades de esa categoría poblacional.

Como parte de la estrategia de salud, el hospital dispondrá de una unidad de docencia dedicada a la preparación del personal encargado de operar el centro.

La política asistencial contempla que en los primeros años se trabajará para responder a las necesidades de miles de niños con malformaciones del corazón, que constituyen la segunda causa de muerte infantil en la nación.

En tanto, el Jefe de Estado venezolano, resaltó los logros sociales y económicos del país, el cual registró un crecimiento de 9,6 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) durante el primer semestre del año.

El mandatario extendió una felicitación a todo el país por ese éxito. Esto no es un logro sólo del gobierno, sino de los trabajadores, del sector público y privado y de los inversionistas, pues es el resultado del esfuerzo de todos, agregó.

Con este balance se registran 11 trimestres consecutivos de auge de la actividad productiva y todo indica que seguirá así por lo que resta de año, rebasando las tímidas expectativas oficiales que proyectaron un repunte del cinco por ciento para 2006.

Según el Banco Central de Venezuela, la economía del país creció de manera sostenida al registrar el PBI una expansión de 9,2 por ciento en el segundo trimestre del año, respecto a similar período de 2005.

Este resultado, unido al aumento de 9,9 por ciento observado en el primer trimestre, ubica el crecimiento del primer semestre en 9,6 por ciento. De acuerdo con la fuente, el comportamiento favorable de la actividad económica se sustentó en el auge de la actividad no petrolera.

En tanto, ese sector registró un aumento de 1,8 por ciento en el valor agregado bruto y del punto de vista institucional, el sector público creció en un 4,6 por ciento, mientras el privado experimento un auge de 10,3.

Chávez también destacó, citando recientes reportes estadísticos, que el desempleo por primera vez en muchos años bajó en el mes de julio 10 puntos porcentuales para ubicarse en 9,6 por ciento. "Vamos rumbo al desempleo cero. Llegará el día en que no habrá desempleo en Venezuela", enfatizó.


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  Otras noticias

Evo Morales garantiza exportación de gas a Brasil

El suministro de gas boliviano a Brasil está garantizado, pese a la ocupación por parte de indígenas guaraníes de una estación de transporte del combustible, aseguró la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
El ejecutivo de YPFB, Mariano Dupleichs, dijo que el abastecimiento al vecino país no es afectado por la toma de la estación operativa Parapetí, en el oriental departamento de Santa Cruz, por centenares de guaraníes.

Las instalaciones ocupadas pertenecen a la empresa Transierra, consorcio formado por las compañías Petrobras de Brasil, Repsol YPF de España y Argentina y Total Final Elf de Francia y los indígenas no han interrumpido su funcionamiento, aseguró Dupleichs.

Los manifestantes reclaman a Transredes una indemnización de nueve millones de dólares por el incumplimiento del compromiso de hacer inversiones sociales en beneficio de los guaraníes, en compensación por el daño ambiental causado por la construcción de un gasoducto a Brasil.

Transredes se comprometió a esas inversiones en un convenio firmado con la Asamblea del Pueblo Guaraní en julio de 2005 y, ante el conflicto desatado, los ministerios de Desarrollo Rural y Agropecuario y de Hidrocarburos buscan una salida mediante la negociación.

La organización indígena advirtió que, si su reclamo no es atendido, bloqueará además la carretera Yacuiba (fronteriza con Argentina)-Santa Cruz, vital para el suministro de diesel importado del mercado argentino para el oriente y el sur del país.

El presidente de la Asamblea del Pueblo Guaraní, Wilson Changaray, quien lidera la protesta, dijo que esperaba una mediación entre el gobierno y Transierra, la empresa propietaria del ducto que transporta más del 60 por ciento del gas que Bolivia exporta a Brasil.

"Conocemos la amenaza de cerrar válvulas del gasoducto, lo cual no ha ocurrido hasta la mañana del lunes por lo que las operaciones de exportación son todavía normales," dijo el director de ductos de la Superintendencia de Hidrocarburos, Abel Pantoja, a la agencia Reuters.

El ducto de Transierra transporta entre 16 y 17 millones de metros cúbicos de gas natural y fue tomado por los guaraníes a su paso por el río Parapetí, a unos 1.100 kilómetros al sudeste de La Paz.

La exportación total de gas de Bolivia a Brasil ronda los 26 millones de metros cúbicos de gas, o aproximadamente el 80 por ciento de lo que consume el distrito industrial de Sao Paulo, según el gobierno boliviano.

Changaray dijo, según fue citado por radio Fides, que los guaraníes que llegaron hasta la estación de control del gasoducto eran más de 500 "dispuestos a hacer valer sus derechos porque Transierra no ha cumplido sus compromisos, no ha desembolsado ni un peso de lo acordó."

Pantoja informó que un delegado de la Superintendencia de Hidrocarburos acompañaba a funcionarios de Transierra que viajaron el lunes a dialogar con los guaraníes, que exigen el cumplimiento de un compromiso de la empresa, que data del 2005, de invertir nueve millones de dólares en el desarrollo de la región en un plazo de 20 años.

Radios locales dijeron que el ministro de Desarrollo Rural, Hugo Salvatierra, viajó también al lugar del conflicto, que se suma a las dificultades con que tropiezan las petroleras extranjeras desde que el gobierno decretó en mayo la nacionalización del sector.

Las operaciones de Transierra no fueron afectadas por la nacionalización, que en cambio golpeó a otros negocios de las tres petroleras al declarar de propiedad estatal toda la producción nacional de crudo y gas.

El Mercosur creará un Observatorio Democrático

Mercado Común del Sur (Mercosur) creará un "observatorio democrático" que servirá de referencia hacia adentro y fuera de los para mostrar los procesos políticos en la región, informó ayer en Brasilia el argentino Carlos Alvarez, presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del organismo.
El funcionamiento, sede y atribuciones específicas del Observatorio Democrático serán definidos en una reunión el 29 y 30 de agosto en Montevideo, afirmó Alvarez en rueda de prensa en la sede de la cancillería brasileña.

El nuevo ente del bloque tiene como objetivo principal mostrar al mundo, y específicamente a los países centrales que los sistemas de gobierno de la región, cualquiera sea el signo político e o ideológico, no sean vistos negativamente por “la elite”.

Así, de los países miembros, Brasil, Argentina, Paraguay, Venezuela y Uruguay, serán observados sus sistemas políticos, electorales, la libertad de expresión, derechos humanos, participación popular, entre otros temas, y luego los informes se elevarán a los jefes de estado.

“A veces en Europa, Estados Unidos, a algún sector de la elite, le cuesta entender los procesos latinoamericanos, tiende rápidamente a descalificarlos. Entonces la idea de populismo se asocia al autoritarismo; populismo más autoritarismo es la negación de la democracia", dijo Alvarez, por ello agregó que “el observatorio también tiene que ser una referencia, una señal del Mercosur hacia el mundo del tema de la democracia en la región".

El ex vicepresidente argentino dijo además que hay ciertos democracias que son descalificados y prejuzgadas como “populistas” y que el solo hecho de nombrar ese proceso ya es mal visto. Venezuela es un claro ejemplo de cómo ciertos sectores de la prensa y los sectores de poder deslegitiman y menosprecian la “Revolución Bolivariana”.

Pero "en Venezuela hay legitimidad de origen, hubo cinco elecciones, la oposición funciona sin condicionamientos, los medios de comunicación, la mayoría son medios, digamos, son opositores", aseguró Alvarez, por lo cual la tarea del Observatorio sería "ayudar a disipar" esos "malentendidos" sobre los sistemas políticos, dijo Alvarez.

El Observatorio podría ponerse en funcionamiento para las elecciones presidenciales que se desarrollaran en Brasil el próximo 1 de octubre, o bien para los comicios venezolanos del 3 de diciembre.

El Observatorio fue una de las cuatro iniciativas aprobadas en la última reunión cumbre del Mercosur, realizada en la ciudad argentina de Córdoba el 21 de julio. Las otras iniciativas fueron la creación de un instituto de formación de funcionarios especializados en integración, implantación de políticas públicas de alcance regional y trabajar en la integración de las cadenas productivas de los socios.

Los productos chinos ya pueden inundar el país vecino

La chilena ya es la economía más abierta del mundo. El 70 por ciento del mundo tiene algún acuerdo con Santiago. ¿Debemos esperar que la nación trasandina sea la próxima Noruega? La evidencia no parece indicar esto.

El Gobierno de la presidente Michelle Bachelet promulgó la entrada en vigencia del tratado de libre comercio (TLC) con China, y convirtió a la nación vecina en el país que más convenios de este tipo tiene en vigencia.
La mandataria trasandina calificó el TLC con China como un hito en la política comercial chilena, "ya que nos vincula de una manera privilegiada y estratégica con un país que ya es la cuarta economía del mundo".

La promulgación del TLC se realizó en un viñedo de Isla de Maipo, 35 kilómetros al sur de Santiago, donde la presidente estuvo acompañada por el canciller Alejandro Foxley, y por el ministro de Hacienda, Andrés Velasco.

Los objetivos de la Administración Bachelet son consolidar la presencia de la producción chilena en la nación más populosa del mundo y convertirse en puerta de entrada de las inversiones asiáticas en la región. Chile está especialmente ansioso en recibir inversiones en los sectores mineros, energéticos, en la infraestructura y en la agricultura.

Según la Dirección de Relaciones Económicas Internacionales de la cancillería santiagueña, ahora Chile busca convertirse en una "plataforma de negocios y puente de conexión" para el intercambio comercial entre los países de Asia y los del Cono Sur.

China representa un mercado potencial de 1.300 millones de personas mientras que e mercado chileno es de 15 millones de personas.

En el terreno de la Economía Política, Chile refirma se ansias aperturistas. El vecino se convirtió en el país más abierto del mundo, debido a la firma contínua de TLC. Antes de este flamante acuerdo, la producción chilena tenía acceso preferencial al casi el 70 por ciento de la producción mundial total; ahora la cifra se eleva al 75 por ciento.

Como siempre se justifica, se espera que este TLC potencie las colocaciones chilenas de productos forestales, pesqueros, agrícolas, ganaderos, además de pasta celulosa y del cobre. Como se advierte, productos de altísima tecnología.

El 92 por ciento de las exportaciones chilenas al gigante asiático ingresará con arancel cero a ese país desde el primer día de vigencia, que se estima será en unos dos meses, contra el 50 por ciento de los productos chinos que lleguen al mercado chileno. Las listas consideran desgravaciones uno, cinco y diez años.

Algunos de los productos chilenos se favorecerán con el desgraven inmediato y a cinco años están el cobre y otros minerales, hortalizas, aceites de pescado, pollos, cerdos, camarones congelados, duraznos y nectarines frescos, quesos y duraznos en conserva.

En cambio, los productos chinos liberados de aranceles son maquinarias, computadores, impresoras, celulares, automóviles, DVD`s, entre otros. El ingreso de producción china va a perjudicar a Argentina y Brasil, países con una industria establecida y que colocan algunos de estos productos en la nación del Pacífico Sur, y que ahora deberán vérselas con la producción de escasísimos costes de la industria amarilla.

Desde este medio hemos buscado destruir algunos mitos. Uno de ellos dice que el camino hacia el desarrollo es el TLC. Chile marcha en punta en este sentido, pero Perú y Uruguay también levantan esta bandera. De ser cierto este mito, en algunos años veremos cómo la nación trasandina se parece cada día más a Noruega. Esperemos que así sea, pero, sinceramente, lo creemos difícil.

EE.UU. quiere meter la cola en las elecciones de Brasil

Estados Unidos puso en marcha diversos mecanismos diplomáticos para presionar al gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva, enrarecer el escenario político brasileño y contaminar con especulaciones el ambiente preelectoral. Como una constante en los procesos populares del cono sur, el águila no pudo con su genio y comenzó sobrevolar Basilia para tomar partido e influir en el electorado. La situación provocó la reacción inmediata de Hugo Chávez.
Con menos de una semana de diferencia, Washington le pidió colaboración a Brasil en una posible transición de poder en Cuba y le abrió la puerta al proyecto de excluir a los productos del país amazónico de su régimen de reducción de aranceles aduaneros llamado Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG).

Otra cuestión significativa es la cada vez más plena concreción de una tendencia que comenzó a principios de este año, cuando se tuvo la certeza de que Da Silva iría pos su reelección: el arco opositor, encabezado por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y por su candidato Geraldo Alckmin, unifica su discurso, día tras día, con los grandes lineamientos de la Casa Blanca para América Latina y la región del caribe.

Alckmin –ex Gobernador de San Pablo-, que marcha segundo en las encuestas pero muy lejos del Presidente, señaló que él no hubiese permitido que se perjudique a Brasil como lo hizo Evo Morales con el decreto de nacionalización de los hidrocarburos y prometió que “defenderá el interés de Brasil por sobre el interés Bolivia o de cualquier tercero".

Y en otro pasaje de sus declaraciones, el dirigente paulista también cargó contra el Presidente venezolano: "nadie duda del peso que tiene Venezuela, pero debemos verificar varias cosas. Nosotros defendemos una economía de mercado y Chávez defiende otro tipo de economía".

En tanto, el Subsecretario adjunto para Asuntos Latinoamericanos del Departamento de Estado norteamericano, Thomas Shannon, remarcó la importancia de que Brasil trabaje “para demostrar su solidaridad democrática con el pueblo cubano”. El pedido tendría carácter de urgente porque, según el funcionario yanqui, “Cuba vive un proceso de transferencia de poder en cámara lenta”.

Shannon, que se pronunció en una conversación por videoconferencia con el Consulado de Estados Unidos en San Pablo, prometió: “van a continuar las consultas para asegurar que Estados Unidos y Brasil actúen de forma complementaria y reflejen nuestros valores políticos y agenda común”.

Quien se acopló a la idea fue el presidente de honor del PSDB, el ex presidente Fernando Enrique Cardoso, porque considera que la política exterior de su país revela “una fragilidad grande” y estima que un acoplamiento con la administración Bush le devolverá a Brasil el “liderazgo regional importante que ejerció tradicionalmente”.

Fue el canciller brasileño Celso Amorim el encargado de responder que “no hay ningún plan para después de Fidel Castro porque Fidel Castro está vivo; y si alguien tuviera que hacer algún plan serían los cubanos, no son los norteamericanos ni los brasileños".

Amorim, hombre clave en el Ejecutivo y de estrecha confianza de Da Silva, aclaró que "siempre cooperaremos con el diálogo pero no para hacer un plan de lo que debe ser el gobierno de Cuba porque el gobierno de Cuba es cuestión de los cubanos".

Por otro lado, el senador estadounidense Chuck Grassley, que lidera el comité de Finanzas del Senado, afirmó que apoyará la exclusión de Brasil del SPG por mantener éste una conducta que llevó al fracaso de las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Grassley dijo que Brasil, junto con India, han sido "grandes obstáculos" en las reuniones de la OMC. La ofuscación proviene por que ambos países lideran el Grupo de países emergentes (G20), que lucha en la OMC contra los subsidios agrícolas de Estados Unidos y Europa. De un tiempo a esta parte, el G20 se ha mantenido en la postura de defender los intereses de los Estados más postergados que, teniendo una economía que muchas veces depende de la explotación de la tierra, no pueden colocar su producción en los principales mercados.

El SPG, establecido en 1974, permite que casi 150 países en vías de desarrollo vendan sus productos a Estados Unidos con derechos de aduana reducidos o nulos. El sistema expira el 31 de diciembre y su continuidad debe obtener consentimiento del Congreso. En 2005, Estados Unidos importó 26.700 millones de dólares bajo ese programa, 18 por ciento más que en el 2004.

Según datos del Ministerio de Comercio Exterior brasileño, el año pasado, Brasil exportó en total a Estados Unidos 24.400 millones de dólares, de los cuales 3.600 -un 15 por ciento- fueron vendidos al mercado estadounidense por medio del SGP.

De cancelarse los beneficios del SGP, Brasil perdería entre 300 millones y 400 millones de dólares por año en ingresos por exportaciones, según cálculos de la Cámara Americana de Comercio de San Pablo. Las cláusulas del SGP, dicen que Brasil tiene autorización para exportar sin tarifas arancelarias 3.359 productos a Estados Unidos, su principal socio comercial.

En contrapartida, Brasil percibe su exclusión como una "presión ineficaz, injusta y contraproducente”, porque considera que “no es una traba para ninguna negociación en la OMC; es parte de la solución, no parte del problema".

Por su parte, Chávez salió al cruce de la sanción que caería contra el socio mayor del Mercosur. “El imperio pretende castigar a Brasil porque se ha comportado de manera firme en la defensa de nuestros intereses regionales en foros internacionales como la OMC”, opinó el mandatario venezolano.

“Lula es el líder del Grupo de los 20, nació para decirle a Europa y Estados Unidos que no firmaremos esos convenios de libre comercio que ellos quieren firmar hasta que no eliminen las medidas proteccionistas y los subsidios inmorales a su propia producción agrícola", agregó el Jefe de Gobierno de la República Bolivariana.

Chávez puso el ejemplo de Argentina en la década del noventa, cuando mantenía “relaciones carnales” con Estados Unidos y recibía preferencias arancelarias “como una manera de fortalecer esa relación de amo y esclavo”.

Tabaré juega con fuego

Decidido a impulsar un TLC con Washington, el gobierno del Frente Amplio golpea al bloque sudamericano, miente y tiende la mesa para la glotonería de las corporaciones transnacionales.

¡Ay Tabaré!...¿Qué estás haciendo? ¿Acaso te creíste que la derecha y la izquierda unidas jamás serán vencidas? Pues ten cuidado, que así, así siempre gana la derecha.
Y si aceptamos ese principio "tabaretiano", de que el comercio no tiene ideología (de dudosa seriedad teórica por cierto), cambiemos entonces las denominaciones de la ecuación y comprobaremos que cuando los débiles se asocian con los fuertes, siempre pierden los primeros.

Que esta es la verdadera naturaleza dialéctica de los Tratados de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos: tu y yo abrimos nuestras economías y nuestros mercados, pero como los míos son infinitamente mas grandes que los tuyos, a ver, adivina adivinador, quién gana. Si aciertas te haces acreedor de un pasaje a Disneyworld, con todos los gastos pagos y, como reza el dicho popular, a llorar a los portales.

El lunes pasado, el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, se reunió con la oposición (¿la oposición?) de los partidos Blanco-Nacional y Colorado, contra los mismos que el Frente Amplio luchó durante décadas para acabar con la trampa bipartidista del sistema de poder neoliberal. Buscó y logró los apoyos que necesita para avanzar hacia la firma de un TLC con Estados Unidos.

Ese proceso tiene fecha de largada, el próximo 1 de octubre, día para el cual el gobierno ex progresista de Uruguay tiene previsto contar con una agenda y una carpeta de apreciaciones técnicas sector por sector, de forma tal que estén dadas las condiciones para sumarse al eje de Washington, tan empeñado en doblegar las tendencias de resistencia que se manifiestan en el Mercado Común del Sur (Mercosur) frente a la estrategia estadounidense para la región.

Para sumarse al mismo bloque que acicatea toda discrepancia o diferencia entre los países sudamericanos que, pese a todo, se esfuerzan por no perder de vista la necesidad histórica de integración. Porque la diplomacia de Estados Unidos y del gran complejo corporativo de empresas transnacionales están detrás de Brasil cuando éste se opone ante la justa política nacionalizadora del presidente Evo Morales en Bolivia; de Chile cuando su gobierno dice en voz alta que la prioridad son los TLC y no el Mercosur, su ámbito de pertenencia geográfica y cultural; de Perú cuando el presidente Alan García se alinea con Washington y encabeza la campaña de provocaciones contra el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela.

Porque justamente Chávez y la incorporación de la Venezuela bolivariana al MERCOSUR son puntos de inflexión hacia el desarrolle del bloque, ya no como lo pretenden desde el continuismo neoliberal, sino desde una mirada política y estratégica, hacia la búsqueda de una América del Sur como polo dentro del actual diseño mundial, pero también en la exploración de un modelo de organización económica, social y política de nuevo tipo.

El MERCOSUR que tenemos en la actualidad dista mucho de poder satisfacer esas necesidades sustantivas y cualitativas, es cierto.

Pero como la única forma de alcanzar aquellos objetivos es que él mismo continúe con su proceso histórico -proceso que dictaminará hacia donde terminará inclinándose la balanza, si hacia más neoliberalismo o hacia un "mundo mejor"-, justamente es por eso que el poder hegemónico (Estados Unidos y las fuerzas sociales y políticas vernáculas asociadas) pretenden abortar toda dialéctica de integración regional de nuevo tipo. En definitiva, es por eso que la diplomacia de Washington tiene entre sus objetivos principales disparar bajo la línea de flotación del Mercosur.

Es en ese contexto donde debe ser ubicado el sentido último de la estrategia de TLC trazada por Estados Unidos.

Y como pieza no inocente de ese tablero, el viraje de Tabaré Vázquez requirió de un sistema de mentiras a dos bandas. Mentiras dirigidas a su frente interno, es decir a la sociedad uruguaya y mentiras ante sus asociados del Mercosur.

Comencemos por las primeras. Hace pocas semanas, en Caracas, el presidente uruguayo dijo con toda claridad que un TLC con Estados Unidos no figuraba en la agenda de su gobierno, cuando al menos desde diciembre pasado, en plena Cumbre de las Américas, en la ciudad argentina de Mar del Plata, se supo que funcionarios del ministerio de Economía ya estaban trabajando en ese sentido con sus colegas estadounidenses.

La mentira de Tabaré Vázquez podría haber pasado como una más de las tantas mentiras de la politiquería mundial pero, desde el punto de vista del escenario regional, encierra una cadena de significados muy especiales: desacredita los justos reclamos uruguayos (y paraguayos) de un Mercosur más equitativo ante los otros socios mayores (Brasil, Argentina y ahora también Venezuela) y demuestra que este viraje del gobierno del Frente Amplio no es el resultado de tal o cual coyuntura sino que el mismo estaba previsto de antemano, casi calificando a sus protagonistas de conspiradores contra las demandas sudamericanas que nacieron a principios del siglo XIX, de la mano del proceso independentista. Desde ese sitio al de traidores solo queda un paso muy breve.

Ahora sí, las mentiras más graves son las que pretenden engañar a los propios uruguayos.

Ellas son varias, aunque la más grosera es aquella que dice sobre los beneficios que traería un TLC con Estados Unidos para la economía del país: allí están las cifras sobre empleo real, migraciones, monoproducciones de productos primarios para el mercado global, deterioro del medio ambiente y pobreza estructural que ofrecen los que ya llevan tiempo con un TLC en vigencia, incluyendo el espejismo de espejos rotos de la experiencia chilena, por no hablar de las cuentas mexicanas.

Sin embargo, habría que destacar que los embustes comienzan a transitar por ciertas cornisas inestables cuando el engañado resulta ser uno mismo.

Allegados al presidente Vázquez reconocen que, con la firma del TLC, el vislumbra un futuro "extraordinario", que le permitiría al Frente Amplio continuar en el gobierno después de la próximas elecciones presidenciales. La alegría de Tabaré surgiría del resultado de las últimas encuestas, que arrojan un aumento de su popularidad y aceptación.

Lamentablemente, los encuestadores no son como las sirenas, que siempre emiten cantos de dulzura. Ignacio Zuasnábar, de la empresa Equipos Mori, de Montevideo, dijo "la mayoría de los uruguayos está a favor de que el gobierno avance en un TLC, aunque el problema para el gobierno es que el apoyo de la mayoría se logra en buena medida por la aprobación de los votantes de la oposición" (de los partidos Nacional y Colorado).

En consecuencia podría suceder que el Frente Amplio termine siendo un testaferro de aquellos que alguna vez fueron sus enemigos. Ojalá que Tabaré reaccione a tiempo y comprenda que cuando la derecha y la izquierda marchan unidas, siempre gana la derecha.

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Fuente: Diario sobre Diarios

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