López
Obrador denuncia sobornos al tribunal electoral
El candidato presidencial de la coalición Por el Bien
de Todos, Andrés Manuel López Obrador, afirmó
que la derecha ha intentado sobornar a los magistrados del
Tribunal Electoral del poder judicial de la Federación
(TEPJF) para que avalen un fraude en su contra en las elecciones
mexicanas del 2 de julio pasado.
En una nueva asamblea informativa en la plaza del Zócalo
de la ciudad de México, el candidato proveniente del
Partido de la Revolución democrática (PRD) dijo
que no es apurado señalar que sectores de la derecha
están dando “cañonazos” de dinero
a funcionarios del tribunal.
“No es aventurado decir que están a la orden
del día los cañonazos de dinero y los ofrecimientos
de cargos públicos para el futuro” dijo el candidato
ante miles de simpatizantes.
La corte electoral tiene tiempo hasta el 31 de este para
pronunciarse sobre las impugnaciones presentadas por la coalición
progresista y hasta el 6 de septiembre para dar a conocer
el presidente electo.
Al mismo tiempo, Por el Bien de Todos concluyó este
domingo la entrega al TEPJF de los documentos para ser incorporados
en cada uno de los juicios de inconformidad de los cuales
se desprendió el recuento de casillas.
La que se en los documentos entregados es la apertura ilegal
de paquetes y bodegas previamente al recuento, manipulación
de los mismos y alteración de actas, informó
el diario La Jornada.
Todas las acciones de la coalición conformado por
el PRD, el Partido del Trabajo y Convergencia son parte de
la resistencia civil pacífica lanzada por López
Obrador que hace más de tres semanas se cumple en distintos
distritos de México, que incluye “campamentos
de la dignidad” en el céntrico Paseo de la Reforma
capitalino y “plantones” frente a edificios públicos
para denunciar lo que consideran fue un fraude que favoreció
al candidato oficialista.
Felipe Calderón ganó por solo el 0,58 por ciento
(343 mil votos sobre un total de más de 41 millones)
en el primer conteo de votos, en tanto que el recuento parcial
del 8 por ciento que inició el TEPJF el fin de semana
pasado no se anunciará hasta que no se resuelvan los
juicios de inconformidad, lo que llevaría al menos
una semana más.
“Es verdad que estamos molestos, indignados, por el
atropello que la minoría privilegiada intenta cometer,
pero también nos llena de orgullo saber que somos millones
los que defendemos esta causa democrática”, aseguró
el ex alcalde del Distrito Federal.
López Obrador reiteró convocó a la gente
la Convención Nacional Democrática del próximo
16 de septiembre a celebrarse en el mismo Zócalo, fecha
en que desfilan las fuerzas armadas con motivo del aniversario
de la independencia.
El propósito de la cita es definir las acciones de
la coalición en caso de que el Tribunal Electoral imponga
como presidente al candidato de la derecha, Felipe Calderón.
Un balance positivo de la lucha contra
el neoliberalismo
En un foro celebrado este fin de semana en Uruguay, los principales
partidos de izquierda latinoamericanos destacaron los avances
registrados en la región por gobiernos progresistas
que sucedieron “décadas de imposición
de políticas neoliberales”.
El encuentro, que fue organizado por la regional Cono Sur
del Foro de San Pablo, estuvo encabezado por la Secretaría
Ejecutiva del brasileño Partido de los Trabajadores
(PT) y por la coalición de izquierda Frente Amplio
de Uruguay. La inauguración la llevó adelante
la viceministra de Relaciones Exteriores de Uruguay, Belela
Herrera, con el rótulo de “experiencias de gobierno
de los partidos de izquierda y progresistas de América
Latina y el Caribe".
"Sin lugar a dudas, el espacio más enriquecedor
que obtuvimos fue aquél dedicado a establecer la admisión
de errores en ejercicio de la autocrítica menos complaciente.
Sólo desde allí será posible practicar
la gimnasia que nos falta, la rectificación de rumbos,
la corrección de acciones, el viraje que estimemos
necesario", dijo Herrera en su discurso de apertura.
"Esta es la experiencia más significativa del
cambio, tener la capacidad de mirarnos a nosotros mismos y
admitir que, quizás no hemos hecho todo lo que estaba
a nuestro alcance para concebir las modificaciones estructurales
que el pueblo escogió cuando decidió poner en
manos de la izquierda el destino de estos países",
agregó la funcionaria uruguaya.
Las deliberaciones se llevaron a cabo durante tres días
en Montevideo y ayer se difundió el documento final
de la reunión. Los partícipes destacaron la
nueva realidad inédita en Latinoamérica, que
se dio con la llegada de gobiernos progresistas al poder.
“El nuevo cuadro de América Latina sucede a décadas
de imposición de políticas neoliberales, lo
que representa una gran victoria política e intelectual”,
reflejó el documento final.
En la conclusión también se puso énfasis
en las políticas sociales, de combate al hambre y la
pobreza, mejoras en la sanidad y un mejor acceso de la población
a la educación, la consolidación de los derechos
de la niñez y la reinserción social de millares
de ciudadanos al iniciarse procesos de desarrollo productivo
para generar puestos de trabajo.
En tanto, el acta final destaca el ejemplo del Gobierno boliviano
del presidente Evo Morales por la defensa soberana que ha
realizado de los recursos naturales de su país, a pocos
meses de su acceso al poder.
Asimismo, se subrayó que los gobiernos y fuerzas de
izquierda han avanzado en los mecanismos de participación
directa de la ciudadanía y en los procesos de descentralización
a todo nivel.
Se acentuó, además, los avances registrados
en la región como la incorporación de Venezuela
al Mercosur y “la derrota que sufrió el ALCA
promovido por Estados Unidos” a manos de la oposición
de los gobiernos de la región en la Cumbre de Mar del
Plata, en noviembre del 2005.
El escrito hace referencia a la integración lograda
de Cuba con Venezuela y Bolivia como ruptura del bloqueo que
Estados Unidos le impone al país caribeño desde
hace casi cinco décadas. A su vez “convoca a
todos los partidos a trabajar por la integración a
todos sus niveles, y en todos los aspectos económicos,
sociales, políticos y culturales”.
La reunión se clausuró con una mesa del Grupo
de Trabajo del Foro de San Pablo, donde quedaron planteadas
acciones futuras y se resolvió para el 2007 la realización
de un nuevo encuentro en San Salvador, bajo el lema: “La
nueva etapa de la lucha por integración latinoamericana
y caribeña”.
En último lugar, la convocatoria trasmitió
los deseos de éxito en las próximas elecciones
a Daniel Ortega, en Nicaragua; Lula Da Silva, en Brasil, y
Hugo Chávez, que procura su reelección en Venezuela.
"Vientos progresistas soplan en Latinoamérica,
ya sea en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Uruguay y Venezuela,
donde llegamos al gobierno, y en otros varios países
de la región, como en Colombia, la izquierda crece",
destacó Gloria Flores, del Polo Democrático
Alternativo de Colombia.
El principal objetivo era analizar "cómo optimizamos
las relaciones de los partidos de izquierda con los gobiernos
de izquierda y cómo ello colabora para una mejora social
en los países de la región", completó
Flores.
“Los partidos progresistas de la región tienen
una visión similar de impulsar desde el gobierno políticas
sociales, pero hay claras diferencias en cómo llevarlas
a la práctica, y ese es otro de los temas de la reunión",
destacó el venezolano Carlos Miranda, del Partido por
la Democracia Social, una de las 23 fuerzas que manifestaron
oficialmente su apoyo a la candidatura de Hugo Chávez
para elecciones presidenciales de diciembre.
Miranda también respondió a las críticas
de autoritarismo que recibió Chávez por parte
de la coalición opositora: “el gobierno de Chávez
es totalmente legítimo y ha encabezado en los siete
años de gobierno un proceso democrático; fue
avalado en el referéndum de 2004, lo que determinó
una democracia legitimada. Chávez está en el
poder porque el pueblo lo quiere”.
Valter Pomar, secretario de relaciones internacionales del
oficialista PT dijo que "la historia de América
latina muestra un ciclo populista en los sesenta, de dictaduras
militares en los setenta y ochenta y un ciclo de democracias
neoliberales en los noventa que asumieron el comando de gobierno.
Ahora estamos en una etapa de gobiernos que enfrentaron a
las dictaduras y al neoliberalismo".
Para Pomar, aunque hay una diferencia entre gobiernos de
izquierda en las formas políticas, se observa en América
latina “un movimiento general de oposición al
neoliberalismo, que responden a un movimiento social y electoral
común".
El Foro de San Pablo se constituyó en julio de 1990
cuando el PT convocó a otros partidos de América
Latina y el Caribe con el objetivo de debatir la nueva coyuntura
internacional tras el derrumbe del Muro de Berlín y
elaborar una alternativa popular y democrática las
consecuencias de la implantación de políticas
neoliberales por la mayoría de los gobiernos de la
región. Desde ese espacio, los brasileños contribuyeron,
en los primeros años ’90, a mitigar el aislamiento
diplomático y la asfixia económica que cuba
comenzó a transitar después de la caída
de la URSS. El primer encuentro fue en esa ciudad y en el
encuentro siguiente en Ciudad de México (1991), se
consagró el nombre Foro de San Pablo.
El llamado inicial manifestaba la idea de trabajar por una
mayor integración continental a través del intercambio
de experiencias, discusión de las diferencias y búsqueda
de consenso para las acciones de las izquierdas. Los Encuentros
de Managua (1992), La Habana (1993), Montevideo (1995), San
Salvador (1996), Porto Alegre (Brasil - 1997), México
(1998), Managua (2000), La Habana (2001) y Antigua (Guatemala
- 2002) reafirmaron la voluntad política con el diálogo
y la colaboración.
Además del propio PT y del Partido Comunista de Cuba,
acudieron al llamado el Ejército de Liberación
Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(FARC); el Frente Sandinista de Liberación Nacional
(FSLN) de Nicaragua; la Unión Revolucionaria Nacional
de Guatemala (URNG); el Frente Farabundo Martí de Liberación
Nacional (FMLN) de El Salvador; el Partido de la Revolución
Democrática (PRD) de México.
La ONU lejos de lograr la paz en
Haití
Encerrados en sus campamentos o agazapados detrás
de sacos de arena, los cascos azules de la Misión de
Naciones Unidas para la Estabilización de Haití
(Minustah) sólo dejan sus puestos para patrullar en
sus vehículos blindados las calles vacías de
Cité Militaire.
Este barrio, pobre y superpoblado -ubicado a metros del Aeropuerto
Internacional- se convirtió en los últimos días
en una de las zonas más peligrosas de la capital haitiana.
Otros focos de violencia se encuentran en los barrios de
Cité Soleil. Allí, en los arrabales de Puerto
Príncipe, albergan casi 300 mil haitianos que viven
en una situación de pobreza extrema.
En Martissant (al sur de la capital), hace dos semanas murieron
20 personas y tres "cascos azules" de la ONU quedaron
heridos por tiros en enfrentamientos entre grupos armados
rivales.
La Minustah llegó a Haití en junio de 2004,
tras el derrocamiento del ex presidente Jean-Bertrand Aristide.
Su misión fue establecer un entorno seguro y estable
en el que se pudiera desarrollar el proceso político
y constitucional en Haití.
Si bien en el país reina una relativa calma desde
que René Préval fue elegido presidente de la
República -en febrero de 2006- en los últimos
meses se registró un incremento de los incidentes.
Médicos Sin Fronteras (MSF) denunció el crecimiento
de la violencia de la que son víctimas en su mayoría
mujeres y niños. En los tres hospitales con los que
cuenta la organización humanitaria, recibieron a más
de 200 heridos, fundamentalmente de balas.
Según la prensa local, al menos 100 personas murieron
por disparos en la capital en los últimos dos meses
y otras 400 resultaron heridas en tiroteos.
La semana pasada, los cadáveres de tres jóvenes
no identificados fueron descubiertos en un centro comercial
de Puerto Príncipe. Los tres hombres fueron encontrados
con sus manos amarradas por la espalda y llevaban rastros
de golpes y torturas.
Los cadáveres aparecieron en un callejón sin
salida que funciona como estacionamiento para vehículos
de transporte público. Días antes –y también
en Puerto Príncipe-, cuatro personas fueron asesinadas
en incidentes esporádicos.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan visitó
Haití a comienzos de agosto. Tras reunirse con René
Préval, aseguró que “la construcción
de la paz es una propuesta a largo plazo”. Además
anunció que pidió al Consejo de Seguridad “extender
la presencia de las fuerzas de la ONU en Haití por
12 meses”.
Ya pasaron más de dos años del desembargo de
las tropas de la ONU. Sin embargo los logros obtenidos fueron
muy escasos. No se llegó a desarmar a las múltiples
bandas armadas, la policía continúa siendo una
institución corrupta y brutal, el clima de violencia
sigue sembrando pánico entre los haitianos y se está
lejos de propiciar el Estado de Derecho.
La Minustah se jacta de haber logrado que el pueblo haitiano
concurra a las urnas para elegir un nuevo Jefe de Estado.
Sin embargo, esos comicios -varias veces pospuestos- estuvieron
muy lejos de ser los ideales.
Después de un conteo de votos poco transparente realizado
por el gobierno interino -que incluyó la aparición
de centenares de boletas y urnas electorales en un basural
de Puerto Príncipe- se logró consagrar a Préval
al frente del Ejecutivo.
Actualmente, su gobierno no logra alcanzar legitimidad. El
10 por ciento del Senado, la Cámara de Diputados, los
municipios y los consejos regionales y rurales no fueron elegidos.
Días atrás, se reunieron en Buenos Aires, los
viceministros de Relaciones Exteriores de Argentina, Brasil,
Chile, Ecuador, Guatemala, Perú y Uruguay, en un nuevo
encuentro del mecanismo denominado “2x7 sobre Haití”.
En los resultados de la reunión quedó expreso
que las salidas que América Latina encuentra a la crisis
de Haití son viejas e infructuosas recetas ya empleadas
por la Comunidad Internacional.
Un comunicado difundido por la Cancillería argentina
destaca la necesidad de prorrogar por 12 meses el mandato
de esa misión. Los países “exhortaron”
al gobierno de Préval “a concluir con el proceso
electoral en curso en Haití, convocando a la brevedad
a las elecciones locales y municipales aún pendientes
de realización”. Además, se mostraron
satisfechos con la posibilidad que, en un futuro cercano,
“este componente latinoamericano de la Minustah se amplíe
con la incorporación de otros países de la región”.
En resumen: Extender por 12 meses la presencia de tropas
en Haití y comprometer a otros países del continente
a sumarse a la fuerza y presionar al gobierno de Préval
hacia próximas elecciones.
Luego de la visita de Annan, el Consejo de Seguridad decidió
prorrogar seis meses el mandato de la Minustah.
Esta fuerza de paz no tiene mucho que ver con la protección
de la democracia. Más allá de las críticas
que se le pueden hacer al gobierno de Aristide por su estilo
autoritario, lo cierto es que fue depuesto por la fuerza y
el desembarco de la ONU no hizo más que convalidar
un golpe de estado.
Juan Gabriel Tokatlián –especialista en relaciones
internacionales- sostiene que ni la democracia ni los derechos
humanos pueden ni deben imponerse. Es cada sociedad quien
debe alcanzarla y consolidarla.
En una misión peligrosa, la ONU y los gobiernos regionales
pretenden instaurarla con una fuerza militar de casi ocho
mil soldados.
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